¿Conoces el fenómeno "femicrime"?

Es lo último en tendencias literarias: novela negra protagonizada por mujeres con una fuerte actitud feminista. ¿Un ejemplo? "Una muerte imperceptibe".

Susana Fernández

En Estados Unidos hay diferentes opiniones respecto al femicrime, un subgénero dentro de la novela negra. Para algunos críticos, el término se refiere a novelas negras escritas por mujeres, como por ejemplo las de las Crime Queens de Escandinavia; para otros, una novela pertenece al femicrime si está escrita con una actitud feminista, mientras que también hay quien lo define como aquellas novelas negras que mezclan la trama criminal con los problemas diarios que una detective mujer puede tener.

Según las autoras de "Una muerte imperceptible" (Ed. Maeva, 19,90 €), el término debería ser reservado solo para las novelas negras con fuertes personajes femeninos con una actitud feminista. Muchos consideran que el precursor de este género fue Stieg Larsson, con el inolvidable personaje de Lisbeth Salander. Otros referentes del género son autoras como Liza Marklund, Patricia Cornwell o Sarah Paretsky.

Sinopsis
Cuando Sándor, un joven gitano de Hungría, es expulsado de la universidad por haber husmeado en páginas ilegales de tráfico de armas en Internet, sabe que su hermano Tamás se esconde detrás de todo esto, y emprende un viaje a Copenhague en su búsqueda. Allí, la enfermera de la Cruz Roja Nina Borg no pasa por su mejor momento personal, pues tiene una relación muy tensa con su hija adolescente y su marido. Pero cuando una epidemia radiactiva en un insalubre campamento de refugiados gitanos amenaza con llegar a ser una catástrofe aún mayor, inicia una arriesgada investigación que tendrá consecuencias inesperadas en su vida.

Nos encanta... Porque es una novela en las que sus autoras, Lene Kaaberbøl y Agnete Friis, denuncian la precaria situación de las etnias minoritarias en muchos países europeos.

Es femicrime porque... Incluye un femenino tan especial como Nina Borg. Nina es una mujer independiente que toma sus propias decisiones, pero a la vez es un personaje complejo que tiene que enfrentarse a sus dilemas personales, entre ellos encontrar el equilibrio entre dedicar tiempo a su marido e hijos, y el trabajo de la Cruz Roja en el que está tan involucrada.