Carlos Vives nos trae el optimismo de la cumbia a casa. | Sony Music

Por qué lo nuevo de Carlos Vives te alegrará la vida

El colombiano Carlos Vives nos trae su 14 álbum de estudio acompañado de Alejandro Sanz, Rubén Blades, Jessie Reyez y Ziggy Marley. Todo un chute de optimismo.

Ester Aguado|Woman.es

Hablamos con él por teléfono: Madrid-Bogotá. Oírle ya es pura magia: este hombre desprende una energía tan positiva que es difícil venirse abajo. Nos da las gracias por la entrevista, por nuestro interés en su trabajo... El primer colombiano en tener un Grammy -suma dos-, con récord de nominaciones en los Grammys latinos y mil millones de reproducciones en Youtube ('La bicicleta', junto a Shakira, en 2016), nos agradece la charla. Los más grandes son así: artistas al servicio del público, sin complejos.

Carlos, han pasado tres años desde que sacaste el anterior trabajo, 'Vives', ¿qué has estado haciendo en este tiempo?

Bueno, este álbum nos puso a viajar mucho... Tenía temas que pegaron mucho como 'La bicicleta' o 'Robarte un beso' (junto a Sebastián Yatra) y eso nos abre siempre la posibilidad de tocar fuera e hicimos muchos conciertos. Pero hace algo más de un año empecé ya a pensar en este álbum nuevo, 'Cumbiana'... ya llevaba escritas bastantes canciones porque yo aprovecho mucho los viajes en avión y la soledad para poder adelantar trabajo. Lo que se ha tomado más tiempo han sido las colaboraciones: mandarle una canción a Alejandro Sanz, otra a Ziggy Marley -el hijo de Bob-, a Rubén Blades, a Jessie Reyez... y que ellos buscaran hueco en sus apretadas agendas para grabarlas, claro.

En estos tiempos de pandemia se agradece la música, pero si encima es positiva, más...

Sí, han salido a relucir canciones mías en estos momentos tan duros porque parece que sirvieran, como 'Cuando nos volvamos a encontrar', 'El amor de mi tierra', ¡Quiero verte sonreír'... me las piden mucho. Siempre me he mantenido en esa escuela más romántica y positiva de la música y eso hace que se me valore en momentos así.

¿Pero 'Cumbiana' no ha retrasado la publicación por el Covid-19?

No, estaba agendada así, ya sabes que las discográficas lo organizan todo con mucha antelación... a mí me dicen dentro de dos años, sacamos disco y yo me parto, porque no puedo vivir más en el día a día. Pero hay que adaptarse, ¿no? Incluso ya había empezado la gira de prensentación: ya había estado en México, en el Carnaval de Canarias... ahí fue la primera vez que canté 'No te vayas'. ¡Y salimos corriendo todos de allá! Tuvimos que dejar la promo y volvernos a casa por todo lo que estaba pasando en Europa.

En la portada del disco escribes una frase: 'Música del cielo, del agua y de la tierra'... ¿tu crees en lo espiritual?

Sí, por supuesto, pero es que además, cuando uno estudia la música que escogió hacer en su carrera y ha trabajado con los ballenatos... eso siempre te lleva a un territorio y te muestra un origen. Al final, cuando trabajas con las raíces de la música, ella se encarga de mostrarte quién eres: esa mezcla de español, latino, africano, esa cultura anfibia que fusionó a los indígenas americanos con los españoles recién llegados, una cultura que vivió sobre el agua, aquí en la desembocadura del río Grande, en la Magdalena, que desemboca en el mar Caribe y desde donde empezamos a contar nuestra historia. Aquí llegaron los navegantes del Guadalquivir y de Cádiz -de hecho, a esta tierra la llamaron Nueva Andalucía- y los esclavos del Congo y Senegal... eso se puede ver en las huellas de nuestra música y de nuestra cultura. Y me llena de orgullo. Ya somos fusión.

Y quieres acercarlo a las nuevas generaciones...

Ya están los historiadores y los cuentos orales, pero yo quería poner a esas historias sonidos modernos. Porque ellos no saben que los sonidos urbanos y la música que llaman electrónica proceden de raíces como las nuestras. La cumbia ya es fusión. Pero no todo lo que suena urbano es reggeatton o hip-hop o dance... es increíble haber escogido un camino menos comercial cuando uno decide cantar ballenatos y ver que toda la música nueva se alimenta del folklore de nuestro país. En este disco he utilizado patrones ballenatos, cumbieros, porros (mezcla de jazz con cumbia) ¡y la gente cree que es reggeaton! Un ejemplo es el tema que canto con Alejandro Sanz, 'For sale'. Lo tuvimos que titular en inglés porque él ya tenía otro tema que se llama 'Se vende' (risas).

 

¿Qué te han aportado todos estos artistas que te acompañan en 'Cumbiana'?

Mucha felicidad de poder trabajar con ellos. Cuando llegué a España, en 1994, Alejandro estaba empezando y nos conocimos y desde entonces quisimos grabar algo juntos, porque vimos que teníamos muchas conexiones. Pero a veces por trabajo y otras porque estamos en discográficas diferentes y se hizo complicado, nunca lo hicimos. Nos volvimos a encontrar y le conté sobre este álbum y me dijo: Bueno, vamos a hacer algo antes de que estemos demasiado viejos (risas).

Tú lo que eres es muy disfrutón, ¿verdad?

Pues claaaro. Pero es que muchas veces no se entiende que un pueblo como el colombiano, que ha pasado por tanto sufrimiento, pueda ser tan alegre. Es una cuestión de espíritu. También de la mezcla: somos andaluces, somos canarios y somos africanos... las culturas más alegres y poderosas. Así contemos historias tristes, lo hacemos con alegría. Hay gente que no entiende ni el español, pero oyéndonos, baila y goza como nadie.

¿Y qué le debes a tus padres, tan humildes, tan melómanos y tan buena gente?

Dijiste tres cosas maravillosas... mi papá nos enseñó a hacer el bien sin mirar a quién. El era médico y nosotros, una familia acomodada con privilegios, pero siempre nos inculcó que ser civilizados era acabar con las diferencias, con la falta de oportunidades para otra gente, a luchar porque todos tuvieran los mismos derechos: acceder a la salud, a una buena educación y alimentación. Yo les debo el amor por mis raíces: a mi casa en Santa Marta llegaban muchos artistas, poetas humildes que contaban historias increíbles... y mi banda se llamó 'Las Provincias' en honor a ellos, que siempre me inspiraron. Yo allí aprendí a no tratar a la gente diferente ni por su clase social ni económica. Ellos me enseñaron a amar al prójimo y a reconocernos. El no haberlo hecho es parte de la gran tragedia latinoamericana.

¿Y qué le debes a tus hijos? He leído que tu hija Elena te va dando lecciones de feminismo...

La pregunta sería, ¿qué no aprende uno de ellos? Eso fue un cliché pendejo de machista, que no lo soy. Mi hijo se puso a llorar y yo le dije: no te portes como una nena. Y mi hija tuvo que ponerme en mi lugar. Cuando me encontré con esa mirada... tuve que soltar la risa y pedirle perdón. Fue genial el poder descubrirla así, con esa fuerza ya... De los hijos aprendemos tanto, esa inocencia... Si los adultos no perdiéramos ese niño que llevamos dentro, viviríamos en otro planeta. Verlos es un canto a la creatividad.

Ahora habrás pasado más tiempo con ellos, con la cuarentana...

Pues mira, a la pandemia tengo cosas que agradecerle, porque siempre estaba lejos de mi familia, brincando toda la vida. Parece loco decir esto, pero lo necesitaba. Ha sido estupendo verlos crecer y compartir su realidad porque ya son mundos que tienen sus problemas y sus crisis y aprender de esa mamá, que es una cosa seria (risas).

¿Por quién rompería Carlos Vives una lanza? Está muy implicado con las comunidades indígenas de su país...

Vivo muy agradecido con la gente que me ha dado tanto... Y es la gente que menos tiene, con esas comunidades donde trabajo en un barrio popular en Santa Marta, de la Sierra y de las culturas anfibias. Y no me va a alcanzar el tiempo en esta vida para para curar muchas cosas como el olvido, el egoísmo, para ayudar a cambiar en algo sus circunstancias. Me motiva mucho trabajar por la gente e intento usar la música, el teatro, la televisión para que la gente se sienta orgullosa de lo que somos y romper esos clichés de que nada de lo nuestro es bueno. Somos mezcla y eso es riqueza.

Ahora que hablas de la tele, acabas de estar en muchas ediciones de 'La Voz' (Estados Unidos, México, Argentina, Colombia) y vuelves a la actuación con una telenovela. No actuabas desde hace 25 años, ¿cómo ha sido la vuelta?

Estuve 15 años trabajando en la tele, haciendo programas infantiles y personajes de todo tipo: ciclista, boxeador, compositor, un joven rebelde de los años 60 en Medellín... mucho costumbrismo. Siempre me gustó. Y estoy empezando a grabar una serie con Netflix, 'Pescaíto': una historia que escribí hace ya muchos años con Rafael Noguera y que me compraron ahora. El 15 de mayor empezábamos a rodar en Santa Marta y tuvimos que parar. Yo soy el protagonista, un jugador de fútbol retirado, que triunfó en España y cuando regresa a Colombia ve que su comunidad está a punto de desaparecer... es una historia muy hermosa.