Pam Grier en el papel de Jackie Brown para la película del mismo nombre de Quentin Tarantino.  | D. R.

Black divas matter: por qué es imprescindible recuperar a Pam Grier, protagonista de 'Jackie Brown'

Icono del cine 'blaxploitation' y, mucho después, musa de Tarantino, esta actriz afroamericana lo fue todo… y lo sufrió todo. Hasta abusos sexuales. El biopic está en marcha.

Ana Cortizo | Woman.es

A Pam Grier, el escándalo Weinstein le ha arruinado la carrera. Pero no en el mismo sentido que a Rose McGowan, Mira Sorvino o las muchas otras víctimas del monstruo del albornoz. Harvey no le puso nunca la mano encima, pero iba a producir el proyecto con el que Pam pensaba volver a lo grande a las pantallas: una serie sobre el mundo de la mafia en la que estaban también Julianne Moore y Robert de Niro, y que la caída del productor ha cancelado, nos tememos, definitivamente.

Y es una lástima, porque Grier es una dama valiente y llena de talento, que merecería tenerlo todo y tenerlo, además, dos veces. Por suerte, acaba de anunciarse 'Pam', un biopic centrado en su vida y en su carrera que, esperamos, hará justicia a una actriz que sería el orgullo de cualquier hipster millennial: hizo grandes cosas y, más importante aún, las hizo antes de que fueran 'mainstream'.

 

#pamgrier

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A Pam, por ejemplo, le da la risa tonta cuando las feministas aplauden la irrupción de las heroínas de acción. Háblale de ‘Wonder Woman’ o de ‘Atomic Blonde’ a la mujer que, hace 45 años, fue ‘Coffy’, enfermera de día y azote de narcotraficantes de noche; o ‘Foxy Brown’, la mujer que, para vengar a su novio, se infiltró, con una pistola oculta en su pelo afro, en el corazón de la prostitución.

Pam se había estrenado en un género algo desconcertante, el de las películas de reclusas, pero fue el cine ‘blaxploitation’ el que la convirtió en una diosa de la gran pantalla adorada por espectadores de todas las razas. A principios de los 70, cuando una mujer lo tenía difícil y más si era negra, Grier encarnaba a jóvenes fuertes, sensuales, con antecedentes y cierta tendencia a liarse a mamporros con cualquiera que las mirara fijo; y sí, se convirtió en la primera heroína negra de acción mucho antes de que las chicas de Wakanda fueran a la guerra con gran aparato tecnológico en ‘Black Panther’.

El ‘blaxploitation’ nació al amparo del movimiento reivindicativo negro (pero bebió también del discurso de la feminista Gloria Steinem) y Pam Grier se convirtió en su rostro más icónico. Algo que no dejaba de tener su punto de ironía, ya que la actriz, en realidad, es un mix racial compuesto, a partes iguales, por antepasados negros, filipinos, hispanos, chinos y cheyenne.

Pero el ‘blaxploitation’, en el fondo, fue flor de un día, y la carrera de Pam Grier languideció con él. Sobrevivió a base de personajes episódicos en ‘Corrupción en Miami’ y como estrella invitada en series como ‘El príncipe de Bel Air’, ‘Juzgado de guardia’ o ‘La hora de Bill Cosby’.

Su retorno al estrellato se lo debe a la obsesión (en el buen sentido) de un chico de Tennessee que tenía las paredes forradas de pósters de sus películas: Quentin Tarantino, fan fatal de la cultura pop y arqueólogo de actores olvidados. Tarantino reescribió ‘Rum punch’, la novela de Elmore Leonard, para convertirla en el guión de ‘Jackie Brown’ (1997), pensando en ella. Y la cuarentona actriz estuvo más que encantada de dejarse querer. Se llevó una nominación al Globo de Oro y un discreto retorno a las pantallas, sobre todo a la pequeña, donde tuvo un papel fijo  en ‘The L world’ y apariciones en series conocidas como ‘Smallville’ o ‘This is us’.

Pero si Pam Grier se merece ese biopic no es solo porque sea una gran actriz, dotada de una naturalidad y una vivacidad míticas; es, también, porque nunca lo tuvo fácil, como ella misma cuenta en sus memorias ‘Foxy: my life in three acts’. Sufrió abusos sexuales en diferentes ocasiones (la primera, con solo seis años) y en el punto álgido de su fama, padeció el acoso obsesivo de fans con pocas nociones del concepto ‘consentimiento’.

La actriz Pam Grier, en una foto de archivo. | Gabe Palacio / GETTY

Además, eligió mal a sus novios: el jugador de baloncesto Kareem Abdoul Jabbar, tras dos años de noviazgo, le comunicó que acababa de convertirse al islam, y que, o bien hacía ella lo propio, o bien se casaba con otra mujer con la que ya tenía hora en la mezquita aquel mismo día. "Cuando te conviertas, puede que agradezcas el que tenga una segunda esposa", añadió, para acabar de redondear tan (ejem) tentadora oferta. Pam declinó amablemente y Jabbar llevó su órdago hasta el final: se casó (y tuvo tres hijos) con la profesora de primaria Janice Brown, AKA Habiba Abdoul-Jabbar.

Después, Grier empezó a salir con el actor Freddie Prinze, al que dejó porque tenía unos problemillas crónicos con las drogas y la depresión. Pero salió de la sartén para caer en las brasas, porque fue a enamorarse del cómico Richard Pryor (‘No me chilles, que no te veo’) que hacía que Prinze pareciera un niño tonteando con gominolas en el patio de colegio.

Pam Grier y Richard Pryor en una foto de 1977. | Evening Standard / GETTY

En una visita al ginecólogo, el médico le dijo que tenía tal acumulación de cocaína en el cuello del útero (ella no consumía, pero Pryor se la ponía en el pene para aumentar su resistencia) que se estaba buscando un problema. Pam entró en conversaciones con Richard al respecto, pero el actor, en un movimiento que abría viejas heridas para Pam, se prometió a otra sin molestarse en dejarlo con ella primero. Ella resume aquellos grandes romances así: "Los quise a los tres, muchísimo; pero al final me quise más a mí misma".

Para acabar de arreglarle la década a Pam, el destino le mandó un cáncer de útero por el que le dieron 18 meses de vida y del que (atención: spoiler), contra todo pronóstico, se recuperó.

 

Give me all the life #pamgrier 🖤🚶🏻🌈

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Ahora, el destino sigue dándole una de cal y otra de arena. Se ha quedado sin la superproducción de Weinstein para Amazon que iba a convertirla, por tercera vez, en 'trending topic' mundial a la envidiable edad de 68 años. Pero Pam no ha pensado en lamentarse por ello: muy al contrario, ha mostrado su apoyo a todas las mujeres que han sufrido acoso a manos del productor, que para eso es un pozo que ella conoce bien, y el karma se lo ha agradecido con este proyecto de biopic que es, en el fondo, un reconocimiento a todo lo que ha sido, vivido y sufrido.

'Pam’ se encuentra aún en proceso de casting: sabemos ya que Richard Pryor será encarnado por Jay Pharoah, antiguo miembro del equipo de 'Saturday Night Live', y estamos haciendo cábalas sobre quién debería encarnar a la joven Grier: ¿Lupita Nyong’o? ¿Willow Smith? ¿Jennifer Hudson? ¿Samira Wiley? Haced vuestras apuestas, chicas. La tercera vida de Pam Grier acaba de empezar.