Beyoncé y Jay Z asisten a un combate de boxeo en Las Vegas en noviembre de 2017. | Al Bello / GETTY

Beyoncé juzga la infidelidad de su marido en un vídeo ¡y ya no sabemos qué pensar!

La traición de Jay Z a Beyoncé, que ha inspirado estribillos, discos, titulares y alguna entrevista, sigue siendo la protagonista en un nuevo clip. Mira un avance y juzga.  

Clara Hernández | Woman.es

Ha pasado más de un año y medio desde que Beyoncé cuestionara, en su disco 'Lemonade', si era peor estar "celosa o loca" y  de que acusara a un interlocutor (¿se trataba de Jay Z, como muchos apuntaban?) de "mandar a la mierda" su "buen amor".

Desde entonces, la pareja ha alimentado esta supuesta traición marital -de proporciones sustanciosas- con otro disco (el de él, 4:44, donde entona frases como "te estoy fallando cada día" o "a menudo soy mujeriego"). En una entrevista reciente, Jay Z que sugería además que los fantasmas eran reales.

 

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Ahora, el avance del nuevo vídeo del rapero, 'Family Feud' ('Disputa familiar'), retoma la historia de forma artística, con una Beyoncé dramática envuelta en velos negros (sí, ella se ha prestado a protagonizar algunas escenas) y con nuevas tintes de culebrón... ante los que ya no sabemos qué pensar.

Hasta la hija de ambos, Blue Ivy, aparece en el vídeo entrando de la mano de su padre a una iglesia, el lugar donde, suponemos, Jay Z expiará sus pecados.

Su jueza será la propia Beyoncé convertida en  sacerdotisa de enorme turbante negro y conjunto a juego que, pese a la solemnidad del luto, incluye guiños 'off shoulder' y a corpiños sexys y castigadores. Entre medias, hay imágenes de una pareja de color manteniendo relaciones incestuosas.

La intención del mensaje del 'teaser' parece clara: el darnos a entender que una de las parejas más poderosas del planeta (y, concretamente ella, una de las más mujeres más atractivas y deseadas) es capaz de lavar sus miserias en público con arte sublime y una cierta dosis de humor. O el entretenernos con una curiosa historia que ha sido capaz de titular las campañas de lanzamiento de los últimos trabajos de ambos e impulsando el esfuerzo promocional invertido.

Sea lo que sea, consigue provocar en nosotras un curioso efecto: el de una sorpresa (y una cierta admiración) mayúscula ante la posibilidad de que una teoría u otra sean ciertas.

Por cierto, el vídeo íntegro podrá verse a lo largo del día en Tidal.