D.R

La más bella historia trans jamás contada

Una escritora cuyo padre es trans publica un cuento para explicar la transexualidad a los niños que te hará emocionarte.

Paka Díaz |Woman.es

En su twitter, Jessica Walton (@JessHealyWalton) se presenta como persona amputada, queer, hija de un padre trans, madre y escritora. Walton es, además, la autora de uno de los libros más bellos sobre la transexualidad jamás escritos: ‘Ahora me llamo Julia’, publicado por la editorial Algar en España y que narra las aventuras de un osito que se siente triste, muy triste y no entiende por qué hasta que comienza a darse cuenta de que, en realidad, nunca se ha sentido como un osito, sino como una osita.

Escrito con un tono divertido, pero también muy tierno, ha sido todo un éxito en Australia y en los Estados Unidos, donde lo han considerado un "recurso útil para que los adultos mantengan conversaciones sobre la transexualidad con los más pequeños". Pero la historia de ‘Ahora me llamo Julia’ no se limita a ser un cuento infantil estupendo para trabajar este tema con los peques y romper prejuicios y tabúes, sino que va mucho más allá. También es un excepcional regalo de amor de una hija. Jessica Walton, escribió el cuento inspirada en su padre transexual, que ahora se llama Tina y que salió de un oscuro armario tras aguantar 45 años en la piel de un hombre.

El cuento es una muestra de amor, de respeto y de empatía gigantesca. Además, con él, la autora, que había sido madre ella misma, quería una narrar una historia sencilla que le ayudara a que su hijo pequeño entendiera lo que le había ocurrido a su abuelo. Walton sabe lo que es sentirse diferente por muchos motivos. A los nueve años tuvo cáncer y perdió una de sus piernas, desde entonces lleva una prótesis. Por cierto, en su web asegura que le espanta el habitual diseño de las prótesis y sueña con, un día, diseñar ella una estilo globo que con cada paso lanzara nieve de purpurina. Que así sea… Tras perder la pierna Jess, como la llama todo el mundo, hizo una dura rehabilitación hasta acostumbrarse a caminar con su prótesis.

Ya en el instituto, decidió salir del armario declarándose bisexual. Más tarde en la universidad conoció su futura esposa. Se casaron en Melbourne pero como en Australia era ilegal, se fueron a Canadá para legalizarlo en una boda pequeña, sólo con la familia y los amigos más cercanos. Según explica en su web, Jess es licenciada en Arte y ha trabajado como profesora. Además, canta, toca el ukelele y compone canciones. Una de ellas, Your own real face (algo así como ‘tu rostro real’) se la escribió a su padre cuando él salió de su propio armario. En ella hay frases preciosas y llenas de comprensión en las que la autora se pone en la piel de su progenitor para entenderle. “45 años es de verdad un tiempo muy largo… Encontraremos un lugar feliz donde puedas mostrar tu rostro real y sonreír…”, le canta. En 2014, Jess y su esposa tuvieron a su primer hijo. Tina, su padre, “se convirtió en una abuela “ amorosa y maravillosa”, explica la autora en su web. Entonces fue cuando Jess comenzó a buscar recursos para explicar la transexualidad a su hijo y comprobó que no los había o que era muy estereotipados. Consciente de la importancia de visibilizar y educar para conseguir la ansiada normalidad, supo que tendría que crearlo ella misma. Así se gestó ‘Ahora me llamo Julia’.

Las bonitas ilustraciones de Dougal MacPherson son perfectas para ilustrar la historia del niño Martín y su osito Luis. Un día el osito Luis comienza a sentirse triste. Muy triste. Al principio no sabe porqué pero luego se da cuenta de que en realidad se siente osita. ¿Qué pasaría si tu mejor amigo cambiara? ¿Podría ser tu mejor amiga? Esas son las preguntas a la que responde este cuento, la más bella historia trans jamás contada, muy recomendable para que los niños y niñas se pongan en el lugar de quienes se sienten atrapados en un cuerpo que no les pertenece. Walton, además, da charlas sobre temas de discapacidad, sexualidad y género en los colegios e institutos. Con su imagen rompedora, el pelo muchas veces teñido de colores, moderna y con una sonrisa enorme, y sobre todo con su mente abierta y su actitud empática, consigue romper barreras y consigue que los estudiantes se pongan en otras pieles. La mejor forma para acabar con los prejuicios. Apasionada de la educación, reconoce que algún le gustaría desarrollar un programa educativo dirigido a mejorar la vida de los estudiantes LGBTI y discapacitados. mientras, Jessica Walton vive con su mujer, su hijo y sus gatos en Melbourne, Australia. En un hogar feliz y libre.