Alondra Bentley, sonriente y navideña.  | D.R.

Alondra Bentley: la musa indie que agota entradas de festivales y reivindica los villancicos

Su próximo concierto en el Festival Actual ha colgado el cartel de 'sold out'. Hablamos con esta artista de nombre dulce y trinante. 

Clara Hernández | Woman.es

Desde hace más una década, la británica-murciana Alondra Bentley brilla con delicadeza por los contornos del folk, los sonidos de los setenta y las atmósferas hipnóticas y naif. Como también hipnóticas y multicolores son sus maquillajes fantasía y rabillos ‘cat eye’, sus letras que hablan de lunas, soles y sistemas estelares, su flequillo recto y la mirada perdida que extravía por las esquinas de videoclips (mira '45 Hours' a continuación').

Este año, su música recorrerá los festivales de España. La primera parada será el próximo 4 de enero en Festival Actual, el gran evento musical de Logroño que inaugura la agenda festivalera nacional y donde Alondra Bentley mostrará su cara más ‘infantil’ con un concierto dedicado a toda la familia (su directo, por cierto, tiene las entradas agotadas). Un show que alterna español e inglés y que es "relajado, educativo y divertido", explica la organización de los conciertos riojanos. Luego vendrán Primavera Sound y varios conciertos por Madrid y otras ciudades. Pero vamos por partes. Hablamos con Alondra sobre la cita logroñesa... y la vida.

En el Festival Actual ofrecerás un concierto para toda la familia. ¿Cómo una cantautora indie se reinventa en cantautora infantil?

En realidad los conciertos que hago 'para niños' no son tan diferentes de los que hago 'para adultos', lo que cambia es la temática de las canciones. Elijo temas que interesan a los más pequeños, cosas que están descubriendo por primera vez como la naturaleza, los animales, las estaciones, el universo... Y me comunico más entre canción y canción para que los niños puedan identificar sobre qué estoy hablando, ya que las letras son en inglés. Pero en estos concierto pienso tanto en los adultos como en los niños cuando preparo el repertorio, me gusta pensar que es un concierto para niños de cero a cien años.

Al final, ¿es el mejor plan para matar dos pájaros de un tiro y que padres, seguidores de Alondra, y sus hijos puedan disfrutar juntos de las mismas canciones sin hacer cada uno demasiadas concesiones?

Totalmente, es así en la mayoría de los casos. Los niños en realidad no tienen total libertad para tomar la decisión de venir así que generalmente vienen por el gusto o interés de sus padres, madres, tíos...

Creo que en tu repertorio no faltarán los villancicos. Según las noticias, en España escuchamos muy pocos villancicos a diferencia de otros países. 

En los conciertos de niños me gusta hablar de temas que les interese y pocas cosas les fascina tanto como la Navidad. Tengo pocos recuerdos tan emocionantes como cantar villancicos alrededor del piano junto a mi familia cuando era pequeña. A veces me da la sensación que en nuestro país no le damos tanta importancia a la música como en otros lugares y creo que nos perdemos mucho.

La cantautora anglo-española Alondra Bentley.  | D. R.

Además de la música, ¿hay que reivindicar ese género navideño? 

La música es algo muy placentero y cualquier ocasión es buena para cantar, tocar un instrumento o bailar. Dicho de otra forma, necesitamos apreciar más la música porque creo que hace que nuestra vida sea mejor.

Tienes nombre de pájaro cantor y apellido de marca de coche de lujo exclusivo. ¿Qué tienes de cada uno?

Igual que para el pájaro llamado alondra, cantar es mi actividad favorita y mi apellido Bentley es mi ventana o nexo particular con toda la cultura anglosajona.

Nos has fascinado con tus maquillajes multicolores en videoclips como ’45 hours’. ¿En qué looks te inspiras?

Referencias de los ochenta... el estilo Memphis o la estética de Pet Shop Boys. 

¿Qué cosmético nunca falta en tu bolso?

Eyeliner. 

Pide un deseo a los Reyes. 

Que la distancia que hay entre nuestras prioridades y lo que hacemos en nuestro día a día sea más estrecha, es decir...que consigamos hacer lo que nos gusta.