Por qué Alejandro Sanz es nuestra Madonna, en versión española

El 19 de abril se estrena 'Lo que fui es lo que soy', el 'rockumental' sobre Alejandro Sanz. Y, después de profundas reflexiones hemos llegado a esta conclusión: Alejandro Sanz es nuestra Madonna particular. 

Ana Cortizo | Woman.es

Lo sabemos: no hay dos 'celebrities' más dispares que Madonna y Alejandro Sanz. Ella es provocadora y él, 'crowd pleaser’; ella se da a los macroespectáculos de luz y color y él, a las baladas intimistas bajo el foco; ella es la reina del baile y nuestro Sanz de nuestros amores, como mucho, se arranca por unas palmas. Pero el 19 de abril se estrena (en cines y en el Festival de Málaga a la vez) el documental ‘Lo que fui es lo que soy’ (mira unas imágenes a continuación) y gracias a él hemos descubierto que los dos tienen más en común de lo que pensamos.

En concreto, estos seis puntos:

1. Sus fans les son fieles toda la vida.

Madonna lleva 40 años subida a un escenario; Alejandro, 30. En todo este tiempo, sus legiones de fans han visto muchos 'ins' y pocos ‘outs’. Los veinteañeros que siguieron a la diva en su última gira, 'Rebel heart', coreaban a la perfección su clásico 'Like a virgin'; y entre los miles de asistentes al concierto 'Más es más' de Alejandro Sanz, el año pasado, había hordas de cuarentones con alma ‘teen’ entonando con convicción el ‘Yo soy solo un adolescente, pero entraré en tu mente pisando fuerte”. No se venden 200 millones de discos (Madonna), ni siquiera 25 millones (Sanz) sin una base firme de incondicionales.

GTRES

2. Han hecho de la reinvención un modo de vida.

Por algún sitio hay que empezar una carrera musical: Madonna lo hizo como provocadora profesional y Alejandro Sanz, como cantante pop romántico. Y los dos han ido mudando de piel con cada nuevo álbum. Ella pasó del disco al pop, del funk al R&B, y de ahí a la música electrónica y de nuevo al dance. Alejandro tonteó con el flamenco, se dio a los ritmos latinos y mediterráneos, probó con los sonidos urbanos y se volvió hacia África. El reto: evolucionar sin traicionarse ni soliviantar a los fans. Prueba conseguida en ambos casos.

3. Su lado solidario nos llena de orgullo.

¿Cuánto tiene que agradecerle el movimiento LGBTQ a Madonna, visibilizadora y apoyo supremo de gays y transexuales? Por no hablar de su fundación, Raising Malawi, o de las otras 60 ONGs con las que colabora. En 2009, sus donaciones a las víctimas del terremoto de Abruzzo (Italia), la región de la que procede su familia paterna, nos derritieron el corazón. Alejandro Sanz, por su parte, pertenece a ALAS, una ONG formada por artistas latinos que ayuda a madres y niños sudamericanos. Ha visitado el Ártico (y la Casa Blanca) para concienciar sobre el cambio climático, ha grabado discos con Médicos sin fronteras y canciones para Save the Children y hasta ha jugado al tenis con Djokovic en un partido solidario (perdió, por si lo dudabais). Y no olvidamos aquel momento viral, cuando detuvo un concierto en México y se bajó del escenario para expulsar a un hombre que estaba agrediendo a su compañera. "Eso no se hace", dijo. Hashtag inmediato.

4. Se avergüenzan (un poquito) de sus inicios.

Madonna tuvo que regrabar su primer álbum, ‘Madonna’, porque no le convencían nada los arreglos que le habían hecho, y aunque contiene temas clásicos suyos como ‘Lucky star’ o ‘Borderline’, nunca lo ha sentido suyo del todo. Lo mismo, suponemos, le pasa a Alejandro Sanz con su primer e innombrable disco, ‘Los chulos son pa’ cuidarlos’, un hito del género tecnoflamenco que firmaba como Alejandro Magno y en cuya portada posaba vestido con gorra, chaquetilla torera y camiseta con ‘smiley’. Era joven, chicas. Si él nos lo pide, fingiremos que nunca existió.

Portada del disco 'Alejandro Magno' de Alejandro Sanz. | D. R.

5. Llevan tres años sin lanzar disco.

En 2015, Madonna lanzó ‘Rebel Heart’ y Alejandro, ‘Sirope’. Y triunfaron, para variar, como la coca-cola: singles, videoclips, discos de platino, giras mundiales… Tres años después, nuestros compañeros de piso empiezan a mirarnos mal cuando ponemos en bucle ‘El silencio de los cuervos’ o ‘Living for love’. Los dos cantantes aseguran que están trabajando en nuevos álbumes, puede que incluso para este año, y nos asomamos cada día a sus redes sociales a ver si nos lanzan alguna pista. No os sintáis presionados, chicos.

6. Nos encanta que nos cuenten su vida.

No estamos comparando ‘En la cama con Madonna’ con ‘Lo que fui es lo que soy’, ni 'Sex' con '#Vive', la biografía autorizada de Sanz, ya puestos. Pero en 'En la cama con Madonna' seguíamos a la diva durante su Blond Ambition Tour y en ‘Lo que fui es lo que soy’ hacemos lo propio con los preparativos del macroconcierto ‘Más es más’... Y en ambos vemos a nuestros ídolos en la intimidad de las bambalinas, con todas sus inquietudes, sus chistes privados y sus compañeros de fatigas. Eso sí, os prometemos que en ‘Lo que fui es lo que soy’ Alejandro Sanz ni comenta el tamaño de los miembros de su equipo ni flirtea con Antonio Banderas. Las comparaciones, incluso entre Madonna y Sanz, tienen un límite.