D.R.

Las 6 escenas de la sexta temporada de 'Juego de tronos' que nadie esperaba (segunda parte)

Ha acabado la serie, pero todavía estamos digeriendo sus escenas más impactantes. (Esta entrada incluye spoilers de los cinco últimos episodios de la sexta temporada de 'Juego de tronos').

Mariló García | Woman.es

Comentábamos en el ecuador de la serie (y elegíamos las seis escenas más impactantes de su primera parte), que 'Juego de tronos' se había desmarcado de los libros, con lo que los guionistas eran libres para sorprender a los espectadores con todo tipo de giros. Y vaya si lo han conseguido.

Elegimos las seis escenas de la sexta temporada (segunda parte) de las que aún nos estamos reponiendo:

1. Adiós Ramsay

Ha sido uno de los grandes villanos de la saga. Esperábamos su muerte como agua de mayo y el episodio nueve nos vino a confirmar que lo bueno siempre se hace esperar. Ramsay, que había violado a Sansa, que había amenazado a Jon Nieve, que había matado a su propio padre, consigue que le odiemos aún más cuando, en sus últimas escenas en plena batalla, asesina a Rickon, hermanastro de Jon Nieve, y al gigante de los salvajes, Wun Wun, un personaje tan admirado por su enmudecimiento y tamaño como lo fue Hodor. Que, una vez capturado, sea Sansa quien urde la venganza es de justicia poética. Ramsay acaba devorado por sus propios perros a los que solía castigar dejándolos sin comer. Ramsay (que sepamos), sin descendencia alguna, era el último miembro de la casa Bolton.

2. La épica batalla de los bastardos

Tarde o temprano, los dos bastardos de la saga, Jon Nieve y Ramsay, tenían que verse las caras en el campo de batalla. Los creadores de 'Juego de tronos' habían presumido antes de la emisión del noveno episodio que éste iba a ser el mejor de la serie. Para muchos fans, así ha sido. Mejor que Casa Austera, que la batalla contra los Caminantes Blancos. Con unos brutales efectos especiales, Jon Nieve y los salvajes se enfrentan al ejército de Ramsay, mucho más numeroso. Como si estuviéramos en un videojuego, nos convertimos en soldados. Las flechas nos silban cerca, los caballos caen a nuestros pies, los enemigos mueren mutilados, con las tripas fuera… Sólo la aparición de Meñique y sus aliados, comandados por Sansa, consiguen acorralar a los Bolton. Las escenas tomadas desde arriba, viendo cómo Jon y los suyos quedaban cercados, o el propio Jon siendo pisoteado en el fango son escenas que perdurarán en nuestra memoria.

3. ¡El Perro sigue vivo!

Le recordábamos moribundo tras la paliza de Brienne. De hecho, le pidió a Arya que lo rematase y le tachase de esa lista que lleva la Stark de todos aquellos a los que quiere eliminar. En un episodio, el séptimo, que nos recordó a la ambientación de Perdidos, descubrimos que el Perro había sobrevivido gracias a un buen samaritano, el hermano Ray, que lideraba un grupo en medio del bosque. Si el Perro odiaba a las dos mujeres por haberle olvidado, ahora su venganza será aún peor, pues en un giro de los acontecimientos, en su ausencia, varios integrantes de la Hermandad sin Estandartes asesinan a todos los miembros de lo que parecía ser su nueva (y espiritual) familia. En el episodio ocho acaba con ellos y nosotros que nos alegramos.

4. Vuelven dos personajes (casi) olvidados

Hemos tenido que tirar de hemeroteca para entender el regreso de dos personajes que habían “desaparecido” del mapa de Poniente desde no se sabe cuándo. Ambos reaparecen en el sexto episodio. Uno, para defender a Bran y Meera, tras la muerte de Hodor a manos de los Caminantes Blancos (otro de esos momentazos de la temporada que ya comentamos). Manos Frías no había vuelto a aparecer desde el piloto de la serie… ¡como para acordarse! El tío de Bran va oculto tras una capucha y tiene las manos negras y frías, de ahí su apodo. Manos Frías tuvo más suerte que Hodor pues consiguió evitar su conversión tras ser atacado por uno de los Caminantes. El otro personaje que no nos esperábamos era lord  Edmure (Tobias Menzies ha estado bastante liado protagonizando Outlander), del que no sabíamos nada desde la tercera temporada. Es un as en la manga, un cebo, para que Pez Negro (su tío) se rinda ante el malvado Walder Frey que quiere recuperar su castillo en Aguasdulces. Después de un tira y afloja durante varios episodios, Jaime Lannister, aliado de los Frey, conquista el dichoso castillo.

5. Drogon es gigante

Nos lo habían avisado, pero cuando aparece en el episodio seis el dragón alfa de la khaleesi comprobamos su buen tamaño, el doble de lo que el bicho nos tenía acostumbrados. No sólo eso. Daenerys irrumpe en escena montada a lomos de Drogon, conquistadora, poderosa. Gracias a su fuego, Drogon logrará rescatar a su ama y destruir la flota de barcos de los Amos, aquellos que querían esclavizado a su pueblo en Meereen. La khaleesi es la nueva jefa y sus tres dragones, sus particulares minions, con los que tendría mucho más fácil convertirse en la ganadora de este implacable juego de tronos.

6. La madre de Jon Nieve

Era un secreto a voces, pero hasta que no lo hemos visto en el último episodio de esta temporada, no hemos sido conscientes de lo importante que es el bastardo en toda esta historia, porque… de bastardo, nada. En una de las visiones de Bran, Ned Stark ayuda a su hermana Lyanna en la Torre de la Alegría, haciéndose cargo de su hijo recién nacido, que no es otro que Jon Nieve. Así que el futuro Rey de la Noche, aclamado por los suyos al final de esta temporada, es, en realidad, descendiente de una Stark y de un Targaryen. Ahí es nada. Bran no llega a escuchar “el secreto” que Lyanna comparte con Ned, así que tendremos que esperar para ver cómo se entera definitivamente el resucitado de su árbol genealógico.