D.R.

Restaurantes a buen precio en Madrid y Barcelona

Si tras la cuesta de enero tu bolsillo aún está temblando, agéndate estas recientes aperturaspara comer bien en sitios bonitos y a un tiquet razonable. Tus amigos te adorarán.

Isabel Loscertales | Woman.es

ÔVEN mozzarella bar (MADRID).

Otro local que nace en pleno resurgir de la Gran Vía. Dos plantas con amplios ventanales y una cuidada decoración donde degustar cocina italiana de primera calidad —asesorada por el chef Fabio Morisi— a un precio irresistible. Burratas y mozzarellas artesanas procedentes del pueblo italiano de Andría, embutidos de la talla de la mortadela de Bolonia, pasta consistente, pizzas al horno de leña (con apetecibles recetas, como la de pera y trufa...) y algunas sorpresas a la moda, como el ceviche o el tártar de atún. Gran Vía, 6. 

TABERNA PEDRAZA (MADRID).

En poco tiempo se convirtió en un hit y su nuevo emplazamiento e interiorismo, a cargo de Lázaro Rosa-Violán, solo hará que afiance su éxito. Los mejores productos españoles en tapas clásicas –su tortilla de patatas ya es de las más valoradas en la capital– y, ahora también, en platos de cuchara cocinados al carbón. Su nuevo contador de tortillas será imparable. Unos 30-35 €. Ibiza, 38.

SERAFINA cocina bar (MADRID).

Un espacio lleno de encanto y al lado de la Puerta del Sol que busca aunar lo tradicional y lo cosmopolita. Buenas materias primas –carne de vacuno mayor de Aliste, anchoas de Laredo...– en platos como los chipirones “afogaos” con cava y cebolla caramelizada, o el milhojas de dorada y calabacín con queso gratinado. Unos 25 €. Espoz y Mina, 4. 

LA BRUTA (MADRID).

Un bonito local de aires industriales y decoración con detalles vintage que busca convertirse en la nueva referencia de Malasaña. Platos de siempre con acabados innovadores en propuestas como el ravioli de rabo de toro con chips de zanahoria. No te pierdas sus brunches el fin de semana. Unos 20 €. Pez, 11.

D.R.

EL NINOT CUINA (BARCELONA).

La segunda razón por la que debes visitar el Mercat del Ninot (la primera es el mercado en sí mismo: su renovación ha sido impecable). Es el lugar elegido por el grupo En Compañía de Lobos (Gallito, en Barcelona; Ana La Santa, en Madrid) para abrir este relajado restaurante, concebido por Tomás Tarruella. Cocina catalana con un toque internacional en tapas y platos, como el canelón trufado o el fricandó de ternera. Ojo a sus desayunos de cuchillo y tenedor. Unos 30 €. Casanova, 133 (Mercat del Ninot, Parada 1).

ZERO KM (BARCELONA).

Como adivinarás por su nombre, los productos de proximidad o kilómetro cero (producidos a menos de 100 kilómetros) son el leitmotiv de este nuevo restaurante en el Born. Cocina mediterránea con un toque creativo y cocciones ligeras y saludables –¡prohibidas las frituras!– en un ambiente cálido y moderno. Ensaladas, pescados, carnes, pizzas crujientes hechas en un horno de piedra, cócteles con frutas de temporada... y un apetecible brunch el fin de semana al ritmo de un DJ. La música en directo también anima a partir de medianoche. Unos 25 €. Ribera, 18.

PREMIATA FORNERÍA BALLARÓ (MADRID).

Angelo Marino, chef de Mercato Ballaró, ha montado junto a dos socios esta exquisita pizzería en Chamberí. Masa fina y crujiente, materia prima seleccionada y un horno de leña son el secreto de sus pizzas, servidas en formato individual o grande para compartir. Además, pasta también al horno de leña, antipasti tan originales como la falsa pizza de coliflor con anchoas y un estupendo tiramisú. Unos 25 €. Santa Engracia, 90.

D.R.

BAR EL ZORRITO (BARCELONA).

Tapas clásicas en un espacio informal con grandes ventanales, techos altos y estética neoyorquina, muy cerca de Francesc Macià. Croquetas caseras, huevos ecológicos estrellados, tártar de salmón con guacamole, bravas... y un vermut de elaboración propia. Unos 20 €. Av. Tarradellas, 133.

TIMESBURG (BARCELONA). 

Esta cadena de hamburguesas gourmet triunfa allí donde abre. Con el cuarto local recientemente inaugurado, la clave de su éxito es la calidad de su carne y de su pan, que puedes elegir. Original su versión Osaka (con mahonesa japonesa y salsa teriyaki), excepcional la de carne de wagyu e irresistibles sus patatas fritas. Unos 10 €. Rosselló, 520. 

5 CUCHARAS (MADRID).

Una pequeña carta que varía según la oferta del mercado es la propuesta de una arquitecta reconvertida a chef, Diana Hermo. Dos atractivos: un menú degustación sorpresa de entre 6 y 8 platos por solo 27 € y la experiencia Tasting Room, en la que cierran el local para grupos (mínimo 6) y elaboran una propuesta según sus apetencias (a partir de 60 €). De media a la carta, unos 30 €. Infanta Mercedes, 115.

D.R.

TABERNA DEGUSTA (MADRID).

Cocina tradicional con toques de autor, productos de calidad, elaboración al momento y una cuidadísima bodega (de sus 70 referencias, 40 se ofrecen por copas) son las claves del pequeño gastrobar de Benjamín Gayoso y Jorge Verdúguez. En la carta, delicias como las ortiguillas rebozadas o las migas de rabo guisado al oporto con foie. Unos 15 € en barra, unos 25 € en sala. Francisco Silvela, 83.

ATLÁNTICO (MADRID). 

El nuevo restaurante del aplaudido chef gallego Pepe Solla (una estrella Michelin) trae lo mejor de su tierra a la capital en un coqueto y contemporáneo espacio marinero. Su plan: recuperar el concepto de casa de comidas en el que basa su restaurante en Pontevedra, Casa Solla, con platos sencillos y sabrosos a un precio ajustado. Por supuesto, los ingredientes –importantes no, lo siguiente– los trae directamente de Galicia, aunque no por ello se muestra integrista: su cocina viajera presenta influencias del mundo en recetas como los mejillones en curry verde. Pese a algunos guiños más innovadores, no faltan propuestas esenciales, como las empanadas, mariscos, pulpo, merluza o carnes rojas gallegas. Al frente de la cocina, Lucía Lema. Precio medio: unos 15 € en barra y unos 35 € en comedor. Velázquez, 31.