Las tiendas de conservas se han puesto de moda. | woman.es

El vermú, el pan bao... 10 tendencias foodies que hemos descubierto en este lustro

El cañeo han pasado a ser vermuteo, las tapas son de conservas, el pan es Pan Bao y ya no pides quinoa, lo que quieres es Freekeh. El panorama gourmet ha cambiado y para no quedarte desfasada sigue estas 10 tendencias foodies.

C. Ávila | Woman.es

En apenas unos años, han llegado nuevas tendencias foodies. Seleccionamos diexz que nos siguen encantando y de las que nos declaramos muy, muy fans.

1. Conservas gourmet. Las latas arrastran la fama de ser ese recurso tristón que se pone en el plato cuando la despensa está vacía o no se nos da bien la cocina. Pero eso se acabó. Las conservas reclaman su sitio como bocado gourmet y lo hacen con el toque de glamour de un packagin de diseño y lo más importante: producto de primera calidad. Es lo que ofrecen, por ejemplo en La Catrineta, la primera tienda especializada en conservas de Santiago de Compostela; o en La Conservera Frinsa, que es un punto de encuentro para degustaciones, showcookings y todo tipo de eventos relacionados con las conservas. En Lata-barra, en Barcelona, ofrecen mucho más que sardinas, caballa, mejillones o berberechos. Allí, unas bellísimas latas encierran recetas como filetes de caballa al curry y almendras, o migas de atún a la Marie Galante (con coco, pimienta, limón y especias), entre muchas otras. ¿Sigues pensando que las latas son aburridas?

Conservas en lata. | woman.es

2. Y volvió el vermú. Si es que alguna vez se fue. Salir de cañas nunca morirá, pero en el último lustro le ha salido un nuevo competidor… o, mejor dicho, un viejo competidor. Gracias a esos giros que dan las modas ha pasado de ser una costumbre de algunos abuelos arraigados a sus costumbres de siempre a ser un placer para los más modernos. Y así ha sido como viejas tascas y bodegas de toda la vida están viviendo una segunda juventud y otras nuevas aprovechan el tirón para hacerse un nombre ofreciendo una amplia carta de marcas de esta bebida: vermuts artesanos, clásicos recuperados y ediciones especiales de las marcas de referencia.

3. Freekeh, la nueva quinoa. Tienen un nombre de difícil pronunciación, pero no es más que trigo cosechado cuando todavía está verde y después tostado. Es muy  popular en Oriente Medio y empieza a serlo por Occidente. ¿Cómo se come? Se cocina igual que el arroz o la quinoa, por ejemplo, en 20 minutos está listo y admite muchas recetas: con verduras, con pescado, con pollo, en ensalada… o también como acompañante de otros platos. 

4. Mesa para uno. ¿Por qué no? Mientras que en muchos países es frecuente (y normal) ver a personas solas que leen, trabajan o simplemente observan el mundo a su alrededor mientras disfrutan de una buena comida (o cena) en solitario, en España, esa costumbre sigue arrastrando el estigma. Una de dos: o te han dado plantón o eres un tipo triste y solitario. ¡Es hora de poner fin a los prejuicios! Así lo ha considerado la dueña de Eenmaal, el primer restaurante del mundo que sólo tiene mesas unipersonales. Está en Ámsterdam y su intención es ofrecer un lugar para la desconexión, libre de convenciones sociales, un lugar para disfrutar de tiempo para uno mismo sin preocupaciones. ¿Acaso no merece eso una tonelada de connotaciones positivas?

5. Comerás Pan Bao (si no lo has hecho ya). El centro de las grandes ciudades se ha llenado de este bollito cocido al vapor que se rellena con sabrosos ingredientes para dar como resultado a lo que algunos llaman ya las 'hamburguesas taiwanesas'. Puedes rellenarlo de lo que te guste, como si fuera un sandwich, pero si quieres el auténtico sabor originario chino, toma nota: carne de cerdo cocida, hojas de mostaza en vinagre, cilantro y polvo de cacahuete.

6. Ramen. La comida low cost japonesa hace unos años que llegó a España, con gran éxito. Aunque en realidad y en su origen era una sopa tradicional china, los japoneses la adoptaron para su dieta, y le dieron este nombre con el que se ha lanzado a la conquista del mundo. Los tazones de fideos con verduras, huevo, cerdo o pollo, flotando sobre un sustancioso caldo miso han han llegado para quedarse. Hay locales especializados, como el Chucka Ramen Bar de Madrid (casi siempre lleno), pero cada vez es más habitual poder pedirlo en más sitios de comida rápida y casual, como una versión saludable y sabrosa.

7. Brinner (breakfast for dinner). Ahora que ya hemos adoptado al brunch como palabra habitual en nuestro vocabulario y en nuestro estilo de vida, es hora de ir más allá y dar la bienvenida al brinner, que consiste en hacerse un desayuno a la hora de la cena. En realidad esto lo que tiene de nuevo es el nombre, porque… ¿quién no ha cenado alguna vez un vaso de cacao con galletas? Pues puede ser eso, simplemente, o darle un toque más internacional: tortitas, gofres, huevos revueltos (o benedict, si te atreves con el toque chef), frutas, beicon, tostadas… Y no solo en casa: ya empieza a haber locales donde te sirven un buen tazón de cereales a cualquier hora del día. Eso sí, puede que el desayuno sea la comida más importante del día, pero lo es porque se hace a primera hora de la mañana, si la vas a arrastrarla a la noche, ya no es tan saludable. Por lo tanto: seguir la moda del brinner, sí, pero sólo de vez en cuando.

8. Un cóctel… para desayunar. Y ya que estamos con el desayuno, apunta esta nueva tendencia que es lo más para darle una vuelta de tuerca más a los despertares especiales de fin de semana dándose un homenaje sofisticado. ¿Sugerencias? Un Bloody Mary, a base de zumo de tomate y vodka, con sal y pimienta y un toque de lima. O el cóctel Mimosa, con champán y zumo de naranja (si es recién exprimido mejor).

9. Aloe vera… ¡para beber! ¿Todavía eres de las que se limita a ponérselo en la piel? Te estás quedando atrás. Ahora lo que se lleva es bebérselo, porque es un concentrado de vitaminas de todo tipo y minerales, así que tiene multitud de propiedades saludables: facilita la digestión y alivia los trastornos gastrointestinales, mejora la circulación y la presión arterial, contribuye a controlar los niveles de colesterlol y, por supuesto, también ayuda a tu piel desde el interior, hidratando y mejorando su aspecto.

10. Cáceres, capital gastronómica. Aún quedan unos meses para hacer la maleta y escaparse un fin de semana a la Capital Española de la Gastronomía. Razones sobran: hay buenos locales, gran ambiente y precios razonables, pero sobre todo muchos productos y muy ricos: la Torta del Casar, el Queso Ibores, el jamón ibérico, el pimentón, las cerezas, la ternera, el cordero, el vino… Por algo Extremadura tiene ocho denominaciones de origen. Pero si vas, no será tu paladar el único que disfrute, también hay atractivos para el resto de los sentidos: sus maravillas artísticas, históricas y culturales la han convertido en  Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Por todo ello ha sido elegida por The New York Times como uno de los destinos viajeros que hay que visitar en 2015. A tiempo estás.