Sarah Jessica Parker invita a galletas navideñas. | IMDB

¿Por qué no tendrías que preocuparte tanto por las calorías que vas a consumir en Navidad?

Buenas noticias: puedes comer lo que quieras... pero con una condición. 

Paola Lei

Los expertos los saben: en una ocasión especial, como es Navidad o en cualquier otra época de fiestas, hay que darse ciertas licencias y libertades para comer esas cosas deliciosas que solo se cocinan una vez al año. Léase: puedes comer lo que quieras siempre que luego vuelvas a tus hábitos normales.

Una sola comida copiosa, incluso un día entero de excesos, no va a destruir el metabolismo ni va a causar una tremenda ganancia de peso. Los nutricionistas apuntan que para ganar una cantidad considerable de peso habría que estar consumiendo un número de calorías que tu cuerpo no sea capaz de quemar durante varios días. Algunos hablan de unas tres semanas.

Por ejemplo, si alguien que normalmente consume 2.000 calorías diarias consume en la cena de Nochebuena 5.000, su cuerpo va a acumular unas 3.000 porque no podrá quemarlas. Sin embargo, no va engordar ni un kilo (medio kilo, por ejemplo, es equivalente a 3.500 calorías).

Esas calorías extra se quemarán en los días posteriores cuando vuelva al modo normal de comer y a la rutina de ejercicios y gasto calórico.

Una sola comida copiosa no causa un cambio físico ni una oscilación de peso. Es posible que te sientas inflamada o deshidratada si has bebido alcohol, pero no vas a engordar.

Lo que realmente importa no es lo que comas el día de Navidad, sino lo que hagas en los días posteriores, es decir, si vuelves a tu vida normal o si, en cambio,  te lanzas a comer sin medida los restos que quedaron durante los siguientes cuatro días.

Cuatro días de excesos sí que pueden tener consecuencias para el peso, pero no el hecho de privarte del postre que hace tu abuela en esas fechas. Se trata de ser menos restrictivo con una comida e intentar ser más equilibrado durante todas las fiestas.