Natalia Vodiánova en la media maratón de París. | GETTY

Etiqueta para runners

A estas alturas de los acontecimientos, si eres una runner necesitas un código social para relacionarte con otros runners. Y si no lo eres también lo necesitas. Las probabilidades de que en tu vida social entre un aficionado al running y de que tú misma te conviertas en uno de ellos son elevadísimas.

Paola Lei | Woman.es

Me han contado de grandes agravios que se han cometido porque dos personas han quedado para correr, hacerse compañía o intercambiar de vez en cuando una palabra y un bufido, y una de ellas se ha puesto sin ningún pudor los cascos y ha pasado del compañero dejándolo en la más absoluta soledad.

Sucede que muchos corredores son playlist-dependientes y solo saben correr con banda sonora. En ese caso, y según manda el protocolo del running que empieza a emerger por los parques del mundo desde Nueva York a Berlín, lo mejor es correr solo y no quedar con nadie. Si alguien se pone los cascos en tu cara sin ningún pudor el mensaje es clarísimo: “No me dirijas la palabra”. Veamos otras reglas de la etiqueta para runners:

1. Si has quedado para correr y has dispuesto tú el día y la hora deja que la otra persona escoja el lugar.

2. Abstente de engancharte a la música si tienes compañía. Dicen los expertos que uno de los grandes beneficios de correr en compañía es la conversación.

3. Si quieres correr más rápido que lo que te permite una conversación con otra persona no busques compañía.

4. Si has escogido un compañero habitual de running antes de salir a correr la primera vez establezcan qué os gusta y qué no.

5. No seas inconsistente. Si has quedado no canceles la cita a o ser que tengas un motivo de fuerza mayor. Léase, enfermo, lesionado o con un compromiso ineludible de trabajo. “Estar cansado” no clasifica. “Ocupado”, tampoco. “Resaca”, mucho menos.

6. Si uno de los dos necesita ir al baño en medio de la carrera no hagas un drama. La vida es así y mañana te puede tocar a ti.

7. No te conviertas en una cheerleader. No tienes que entrenar con el conjunto perfecto ni con las últimas zapatillas de moda. Mucho menos juzgar a tu compañero por su atuendo. Tampoco te muestres hiper entusiasta diciendo? “¡Más! ¡Vamos! ¡Ya está hecho! Esto molesta a más de un corredor. Concéntrate en tu rendimiento y evita que la fuerza se te vaya por la boca.

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