Cinco señales de que no lo estás dando todo en el gimnasio

Paola Lei | Woman.es

1 No estás monitoreando tu frecuencia cardiaca

Tanto si te estás entrenando en una máquina como si haces ejercicio de alta intensidad a intervalos, tu capacidad cardíaca oscilará entre el 75% de su máximo al inicio del ejercicio, y el 100% al final del entrenamiento. Para determinar tu capacidad cardíaca máxima debes restar tu edad a 220.Para mucha gente el sudor es la única señal de que se están entrenando con una fuerza suficiente pero el modo más fiable de medir la intensidad del ejercicio es monitorear la capacidad cardíaca, algo que se puede conseguir usando un monitor de la capacidad cardíaca Pero si no lo tienes puedes volver a los viejos métodos y tomarte el pulso en medio de la sesión de entrenamiento.

2 Puedes mantener una conversación mientras entrenas

Sueles tener animadas charlas con tus compañeros de gimnasio mientras entrenas, y así te parece que el tiempo pasa más de prisa. La verdad es que es más agradable pero es una señal de que te estás esforzando poco. Si estás entrenando a tu máxima capacidad quizás puedas intercambiar monosílabos y frases cortas, pero no más que eso. Si puedes mantener una conversación con normalidad no esperes perder mucho peso con tu sesión de fitness.

3 No tienes ni una mínima agujeta al día siguiente

Si no hay dolor no hay beneficio. Una buena manera de saber si has entrenado duro es esperar a las 24 horas siguientes. Cuando entrenas se causa un daño microscópico al músculo, que adaptándose a este cambio y auto reparándose es justamente como crece más fuerte. Básicamente necesitas sentir algo de dolor después de entrenar, si no es así, probablemente el músculo no ha sido estimulado lo suficiente para conseguir resultados. Tampoco debe ser un dolor tan fuerte que te impida volver a entrenar.

4 Entrenas siempre a la misma intensidad

Llevas con la misma tabla de entrenamiento mucho tiempo y ya no te cuesta ningún esfuerzo terminarla. En ese caso tu cuerpo está totalmente adaptado y no conseguirás nuevos beneficios de practicar ejercicios. Si quieres conseguir algo más debes cambiar y probablemente aumentar la intensidad del entrenamiento. Tu cuerpo necesita que lo retes constantemente, y esto quiere decir que mientras más entrenes necesitarás un esfuerzo cada vez más grande para ver los avances.

5 No haces entrenamientos cruzados
 

No solo necesitas variar la intensidad del entrenamiento sino ampliar el tipo de actividad que practicas. No tengas miedo de mezclar actividades diferentes. Por ejemplo, si normalmente solo levantas pesas, practica algo de yoga o Pilates para mejorar la flexibilidad y la elasticidad del cuerpo. No es que haya que hacerlo todo a la vez pero sí conviene mezclar entrenamientos de Resistencia con otros de fuerza y algún ejercicio de flexibilidad.