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Rossy de Palma: "Tenemos que dejar de pensar tanto en los hombres"

La actriz presentó en el festival de Málaga 'El intercambio', una comedia en la que aparece junto a Hugo Silva como una pareja empeñada en repartir su poderío sexual cual Ong. Hablamos con ella de la vida, el amor y de sus numerosos proyectos.

Paka Díaz | Woman.es

Si dijera que Rossy de Palma es la mujer más divina que pisa la tierra podríais decir que estoy hechizada. Y diríais bien. Eso sí, apuesto una caña a que nadie en su sano juicio y con cierta sensibilidad puede salir indemne del suave huracán de Palma. De cerca es mejor aún. Solo su voz ya te hace reír pero es que además está acompañada de un sano juicio y de una mente larga, con inteligencia de sobra pero que ha decidido practicar el amor y la paz. Lo que en otros en cinismo o ironía, en ella es el arte más difícil, el de conseguir risas sin daños colaterales. Rossy enamora. Lo dicen los de prensa y el resto de periodistas. Y sus amigas íntimas, que son muchas porque ella, me cuenta, practica la "sororidad lo que más". No se le resiste nadie. Lo dicen en Madrid y también en París.

Con algo de frío, la actriz llega al patio del hotel Molina Larios, donde nos hemos refugiados representantes del cine español y medios de comunicación en pleno Festival de Málaga porque amenaza lluvia y sopla un viento bastante frío. Se arrebuja en un sofá para hablar de 'El Intercambio', del director malagueño Ignacio Nacho, una película que ha conseguido hacer reír a lo grande al público en un certamen que luce más serio que en otras ediciones, con alguna excepción como la aclamada y premiada Selfie, de Víctor García León. El Intercambio sin embargo no viene a concurso. "Eso hace que estemos más relajados y disfrutones. Lo estamos pasando muy bien. Como verás, somos buenos amigos", comenta mientras Pepón Nieto, otro de los protagonistas, pide disculpas, se acerca, le cuchichea algo al oído, le da un beso rápido y se va.

¿Cómo es tu personaje en 'El Intercambio'?

Mi personaje es Domina, una dominatriz que está unida al personaje de Hugo Silva, que es Máximo. Ambos son una especie de Ong sexual que va haciendo el bien por el mundo repartiendo nuestro power sexual que tenemos que compartir con los que nunca han experimentado esta grandeza. Somos un poco guarrillos pero con un gran corazón, no como el personaje de Pepón Nieto (risas).

¿Qué te pareció el guión?

Me reí mucho leyendo el guión, a carcajadas, y ya me pareció algo bizarro e interesante. La historia de Ignacio (Nacho) tiene algo sarcástico que te hace reflexionar. Y además para mi el rodaje ha sido maravilloso. A Pepón (Nieto) lo conozco desde que éramos unos niñatos y a Hugo (Silva) lo conozco de la vida, pero con ninguno había coincidido trabajando y a los dos los amo, así que ha sido una felicidad poder hacer esta película juntos. Además he descubierto a Natalia (Roig) que se ha convertido en amiga.

¿Prefieres rodar comedia o drama?

Me da igual pero es verdad que estoy más dotada para hacer reír. La comedia tiene un ritmo específico que en mi es natural. Y esta voz (se ríe)… Aunque el drama me gusta mucho, he hecho cosas en Francia y me gusta mucho. Además tengo una conciencia social que me lleva a otro tipo de cine también, uno en el que poder mostrar la diversidad, o la situación de gente con pasados turbios, cómo se integran en la sociedad, o representar a las minorías…

¿Has pensado en dirigir?

Ya he dirigido ya cosas pequeñas de publicidad y tengo un proyecto como directora que me han encargado en Francia, que se rodaría en 2018 en el Empordà catalán, una película que he bautizado con pan con tomate. Pero no la he escrito yo. Es una historia sencilla y poética, por eso me he animado a dirigirla.

Volviendo a 'El Intercambio', ¿qué consejos darías para luchar contra la rutina sexual como le pasa a la pareja protagonista?

Bueno, eso es muy personal, pero cambiar de lugares, los hábitos, sorprender, quedar en un sitio y hacer como que no te conoces… Hay muchas cosas interesantes que se pueden hacer. O quedar y no hablar nada, solo sentir. Lo más importante es no perder la curiosidad por el otro, pero si pasa, cambiar de decorado puede ayudar a recuperarla y a mostrarnos distintos. Si estás en lo doméstico con estas vidas tan tremendas y agotadoras parece que te quitan la alegría… Hay que salir de eso.

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¿Eres feminista?

Es verdad que la palabra en sí se nos ha quedado un poco obsoleta… Pero es la que hay, de momento. Yo lo que siempre he practicado es la sororidad por un tubo. Apoyo a las mujeres en todo y soy corporativista de género todo el rato. Yo soy hetero, me gusta lo que no tengo, complementarme con un hombre, un torso, un cuello, un sobaco peludo… Amo la masculinidad. Pero dicho esto, la materia que más me excita y que más me gusta es la mujer. He hecho un proyecto teatral que se llama 'Resilenza d'Amore' en el que rescaté muchas figuras como Ana Mendieta… todas estas mujeres maravillosas que me han inspirado tanto y a las que hay que conocer porque son importantes e imprescindibles. Luego tengo a mi hija que tiene 17 años y que ha descubierto el feminismo y está emocionada viviéndolo. Y me parece muy bien que lo haga, aunque piense que lo ha inventado su generación. Es normal pero yo le digo oye, que llevamos mucho en la lucha…

Qué carta más bonita te escribió tu hija y que nos emocionó a todos… 

Ay, sí, qué cosa más bonita… ¿La leíste? Sí, yo también lloré cuando la leí, la primera. Bueno, el caso es que mi hija y las adolescentes de su generación se creen que han descubierto el feminismo. Yo le recuerdo que nosotras ya lo hemos luchado antes, aunque me parece bien que vayan con tanto ímpetu. 

¿Queda mucho por hacer en cuanto a igualdad?

Mucho, sí. Yo cada vez creo, no se si por mi afición taoísta o por haber leído a Krishnamurti o por mi indagación interior, el caso es que cada vez más creo que las mujeres tenemos que dejar de usar al hombre como un espejo, dejarles que evolucionen por su cuenta y con su responsabilidad, que tienen un largo camino por recorrer, y centrarnos en nosotras. Hasta ahora nos hemos comparado con ellos, lo que tenían y de lo que nosotras carecíamos, o en salir del yugo patriarcal… Creo que ahora la mujer tiene que empezar a dejar de pensar tanto en el hombre para centrarse en si misma.

¿Crees que pensamos demasiado en los hombres?

Totalmente.Y luego están los amores tóxicos. Los jóvenes siguen con esa tontería de preferir a los malotes y confunden el deseo con la posesividad… Todo esto sigue ahí todavía. Pero hay que evolucionar. Yo hace tiempo que aprendí a vivir sin hombres que me parece algo fundamental. Ahora ya puedo estar con alguien porque he aprendido a no necesitarlo para ser feliz. Y otra cosa es que parece que tenemos que amar a alguien que nos ame para sentirnos que nos podemos amar a nosotros mismos. Ese desvío es absurdo. A mi hija le digo que se quiera mucho a ella primero y así podrá querer a los demás. Yo he aprendido a quererme de los 40 a los 50. Lo primero y más importante es aprender a conocerte y a quererte a ti mismo, como si tu fueras tu pareja. Enamorarte de ti misma, lo que te gustaría que te dijeras, decírtelo…

Rossy, ¡tu lo que tienes que hacer es escribir un libro!

(Risas) Pues en ello estoy. Tengo un libro que se llama 'Un tigre en la mesa de la cocina' en proyecto y luego otro de genitalidad femenina. ¡No uno, sino dos!

¿Qué consejo de belleza nos darías?

Love yoursefl. En cuanto puedas vete a que te hagan un masaje, un facial, a que te mimen, cuídate, come sano, haz un poquito de yoga, de meditación… Lo que puedas, que siempre algo puedes. Haz todas esas cosas que sabes que luego van a ser muy terapéuticas y beneficiosas para ti. ¡Hazlas! Quierete bien y querete a ti misma. Se permisiva con algunos de tus fallos, no vayas a la contra cuando tu eres la contra, no te juzgues demasiado… En resumen: Mímate.

¿Y de moda?

Recicla mucho. Coge cosas a las que ya no les encuentras sentido y cámbialas de lugar. Una chaqueta de turbante, unos pantalones de mangas… Y ya viene el verano, así que vas a poder hacer un montón de tops y vestidos de playa con esas prendas que no usas desde hace años. Abre el armario y diviértete.