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Los Oscar serán feministas... O no deberían ser

Se aproxima la noche de los Oscar y, con ellas, las apuestas. ¿Habrá este año discurso a favor de la igualdad de genero por parte de las ‘celebreties' de Hollywood?

Paka Díaz | Woman.es

El año pasado la actriz Patricia Arquette emocionó al público que llenaba el Dolby Theatre de sus asientos. Y no fue -o no solo-, por su espléndida interpretación en ‘Boyhood’, que la había convertido en la ganadora del Oscar a Mejor Actriz Secundaria, sino por su encendido discurso a favor de la igualdad de género al recoger su premio, un tema que levanta ampollas (¿o quizá en realidad les importa un carajo?) en la Academia de Cine de Hollywood por la flagrante disparidad de sueldos, papeles protagonistas y, en definitiva, oportunidades que existe en la industria en cuestión de géneros. Y, ya puestos, también de razas.

La Arquette dedicó su flamante Oscar alto y claro, leyendo un papelito que llevaba preparado: “A todas las mujeres que han dado a luz, que pagan sus impuestos y que son ciudadanas de esta nación. Hemos luchado por los derechos de todos los demás. Ya es hora de que por fin todas tengamos el mismo salario y los mismos derechos en Estados Unidos de América”. Se refería a los mismos que los hombres, claro. En el patio de butacas del teatro, la primera en levantarse y aullar sus ánimos a Arquette fue Meryl Streep, que aplaudía emocionada como, a su lado, Jennifer Lopez y con ellas todo el auditorio. Y es que en el cine estadounidense la brecha salarial es tan grande que los actores mejores pagados suelen ganar el doble que las actrices más rentables. Pero no solo en dinero se cuenta esta brutal divergencia. Las mujeres escriben el 13% de los guiones; o sea que el 87% está escrito por varones, mientras que los papeles protagonistas femeninos supusieron el 12% del total en las películas estrenadas en 2014. La cifra, de tan pequeña, es brutal.

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Este año, la ceremonia tendrá lugar el próximo domingo 28 de febrero de nuevo en el Dolby Theatre y será conducida por el actor y comediante Chris Rock. ¿Volverá de nuevo alguna de las ganadoras a encender al público dentro y fuera del teatro con algún alegato feminista? Lo que ha pasado en algunas de las recientes galas de premios cinematográficos puede dar pistas sobre lo que podría pasar en los Oscar.

El pasado septiembre, tras la proyección de la película ‘Sufragistas’, Meryl Streep pidió ayuda para luchar contra la desigualdad al mismísimo Papa Francisco en el Festival de Cine de Telluride y contó que los congresistas de los Estados Unidos habían ignorado una carta que les había enviado para pedir que se vote la Enmienda de Igualdad de Derechos a la Constitución de los EE UU, una propuesta de 1923 que nunca ha sido ratificada; igual están esperando a que cumpla cien años para hacerlo. A los pocos días, Viola Davis se convirtió en la primera intérprete negra en recibir el Emmy por Mejor Actriz Dramática y, en su discurso de agradecimiento, denunció la desigualdad por género y raza: “Lo único que separa a las mujeres de color de todos los demás son las oportunidades. No se puede ganar un Emmy por papeles que no existen”.

También en los Emmys, las actrices Amy Schumer -que se llevó el premio a mejor programa de variedades por el show que escribe y produce, Inside Amy, de contenido inteligente, descarado y feminista-, y Amy Poehler ironizaron sobre el sexismo de los premios. Y es que muchas actrices de Hollywood están hartas de que les pregunten más por sus vestidos y por su maquillaje que por su trabajo. En la alfombra roja de los Oscar del año pasado ya estaba en marcha el proyecto de la organización The Representation Project de la cual la actriz Reese Witherspoon es abanderada, en el que con ‘hashtags’ como #AskHerMore o #SmartsGirlsAsk animan a los periodistas a preguntarles a las famosas por sus carreras profesionales. Otras actrices que se han sumado a esta campaña son Julianne Moore, Jennifer Aniston, Kristen Bell, Elizabeth Banks, Scarlett Johansson, Zooey Deschanel o Cate Blanchett, quien por cierto le espetó a una periodista si también le preguntaba a los actores por la ropa que llevaban.

Vestidos aparte, en su discurso al ganar el Globo de Oro por su papel como actriz secundaria en la película ‘Steve Jobs’, Kate Winslet habló del ‘girl power’ que sentía entre todas las nominadas en un aparente guiño a la sororidad -la solidaridad y concordia entre mujeres que implica un reconocimiento mutuo, plural y colectivo, un término acuñado por los colectivos feministas en una alusión a esta forma de ayuda entre mujeres en el sistema patriarcal-. Además, en los recientes premios BAFTA, Winslet, que volvió a ser premiada por la película sobre Jobs, animó a todas las mujeres a luchar: “A todas las chicas machacadas por su profesor, por algún amigo o incluso por sus padres les digo que no les hagan caso y que sigan luchando. Fue lo que yo hice, vencer mis miedos e inseguridades y este es el resultado”, dijo mientras enseñaba su flamante galardón. También en España, en los recientes Premios Goya, Natalia de Molina puso la nota feminista al recordar al recibir su premio a Mejor Actriz Protagonista por su trabajo en 'Techo y comida' que “el cine también gana cuando se le da más espacio a las mujeres, que somos muchas. Somos… la mitad”, dijo visiblemente emocionada y arrancó una ovación cerrada de la sala. Una pena que no la dejaran terminar en lo que parece que se está convirtiendo en la fea costumbre de cortar los discursos de los galardonados subiendo la música. Sin embargo, la actriz escribió en su cuenta de Twitter lo que quería añadir: “¡Techo, comida y dignidad para todos!

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Esta edición, la polémica de los Oscar ya está servida por las justas reclamaciones de la comunidad afroamericana que han señalado que los Oscar son demasiado blancos ya que este año se han quedado fuera de las nominaciones grandes interpretaciones de actores negros como las de Idris Elba y Will Smith. También se espera algún discurso por la igualdad de alguna de las nominadas. Entre los nominados a Mejor Director no podemos esperar ninguno porque… ¡Ups! No hay ninguna mujer entre ellos, pero en la categoría a Mejor Actriz Protagonista, tanto Cate Blanchett (Carol) como Jennifer Lawrence (Joy) podrían ser buenas candidatas a darlo, como también lo serían Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho), Rooney Mara (Carol) o Kate Winslet (Steve Jobs) en Mejor Actriz de Reparto. O podría saltar la liebre feminista de cualquiera de las otras nominadas. En realidad, todas tienen motivos para lanzar proclamas por la igualdad. Aunque, quién sabe, quizá la moda se haya pasado y todo quede en palabras cariñosas y agradecimientos a colegas y a familiares como suele ser lo habitual. Sea como sea, y aunque las actrices no sean las mayores autoridades sobre el tema, lo cierto es que hacen una gran servicio a la igualdad de género hablando de ella y normalizando el uso de un término que es casi tabú o se entiende mal.

La actriz Emma Watson reconocía que cuando iba a dar su celebrado discurso sobre la igualdad de genero en la ONU fueron muchas las personas que le aconsejaron que no mencionara la palabra feminista en él porque era muy ¡radical! Pues bien, parece que en Hollywood muchos y muchas le han perdido el miedo y al fin la usan sin pudor como lo que es, el movimiento por la igualdad. Como resume la actriz, guionista y directora Lena Dunham: “Mucha gente dice que ser feminista es ser anti-hombres. Creo que no saben lo que significa. El feminismo trata de la igualdad y los derechos humanos. Si eres feminista, crees en la igualdad de oportunidades para todos. No creo que nadie debiera rechazar eso. Para mi es una parte esencial de mi identidad.” Ah, cuanto más interesantes serían los Oscar si Dunham estuviera nominada.

Más información en el Especial Premios Oscar 2016.