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Leonard, esta no es manera de decir adiós

El cantante, poeta y compositor había declarado recientemente que se sentía preparado ante la muerte. Leonard Cohen nos dice adiós a los 82 años.

Olga Tamarit | Woman.es

El pasado 13 de Octubre ofreció su último concierto en la residencia del embajador de Canadá -Cohen nació en Quebec en 1934- allí los asistentes pudieron disfrutar de su sentido del humor y su fina agudeza mental. También de su elegancia. Porque Cohen era ante todo el paradigma de la elegancia. En su voz ronca. En sus letras evocadoras. En su forma de vestir. Sombrero, traje. En esa media sonrisa.

Para él, hastas las pérdidas se podían contar sin caer en convencionalismos:

"Dance me to your beauty with a burning violin/ Dance me through the panic 'til I'm gathered safely in/ Lift me like an olive branch and be my homeward dove/ Dance me to the end of love"

("Dance with me to the end of love" Leonar Cohen)

Cohen nos deja un último disco -el décimo cuarto de su extraordinaria carrera- "Yoy want it darker" en el que, como en muchos otros, había referencias directas a la muerte. El cantautor no eludía ninguno de los temas en su repertorio. Sus letras siempre fueron poderosas y enigmáticas en su exploración de la sexualidad, la política, la religión, las relaciones personales, la muerte y, sobre todo, el amor.

"El maestro de la desesperación erótica", lo llamó su discográfica en una campaña de los años setenta. Leonard Cohen se tomaba su tiempo para escribir sus canciones, hurgaba en el alma, y algunas tardaron años en completarse. Diáfanas algunas, pero crípticas muchas otras, las cantó siempre con esa voz grave de barítono meditativa y sarcástica que te envuelve entre susurros.

Además de componer, Cohen también escribió libros de poemas y narrativa. Uno de sus referentes fue Federico García Lorca, como el poeta granadino, Cohen vivió su vida apasionadamente; se mudó un tiempo a una isla griega, fue ordenado como monje budista, tuvo que superar varias depresiones y adicciones, obtuvo el premio Príncipe de Asturias... Pero nunca perdió su infatigable sed de conocer (se), de explorar los límites la la existencía y las pasiones humanas.

"No tengo ni idea de lo que estoy haciendo", les dijo a los periodistas. "Conforme me acerco al final de mi vida, tengo menos y menos interés en examinar lo que deben ser evaluaciones y opiniones muy superficiales sobre el significado de la vida o el trabajo de uno. Nunca me incliné a hacerlo cuando estaba sano y ahora me inclino menos".

"You know my love goes with you as your love stays with me / It's just the way it changes like the shoreline and the sea/ But let's not talk of love or chains and things we can't untie / Your eyes are soft with sorrow / Hey, that's no way to say goodbye"

("Hey that´s no way to say goodbye" Leonard Cohen)

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