Kim Kardashian y Kanye West | Gtres

Kim Kardashian pide el divorcio de Kanye West tras casi 7 años de matrimonio

La pareja parece haber puesto fin a su relación de forma amistosa. 

Woman.es

El pasado mes de enero saltaba la noticia: Kim Kardashian y Kanye West ponían fin a su matrimonio. Ninguno de los dos ha querido decir nada al respecto desde entonces pero, aún sin confirmación por parte de los protagonistas, ahora sí que parece que ha tenido lugar el trámite de papeles para firmar el divorcio de manera oficial. 

Según apuntan varios medios, ambos tienen la intención de llevar todo el proceso de forma amistosa por el bien de sus cuatro hijos, de quienes han solicitado custodia compartida. Estas mismas fuentes indican que quieren respetar el acuerdo prenuncial que firmaron en su momento para no tener problemas en la liquidación de las propiedades y su fortuna familiar que se estima en 2 200 millones de dólares.

Tras su sonada boda en Florencia en el 2014, la incertidumbre en torno a su relación siempre había estado ahí a pesar de haber demostrado su solidez formando una familia numerosa con sus hijos North (nacida en 2013), Saint (2015), Chicago (2018) y Psalm West (2019). Han sido varias crisis las que se les han atribuido, una de ellas en 2018 cuando llegó su tercer hijo: "Con tres niños estás tan cansada que al final del día cuidar a tu pareja no es la prioridad. Pero realmente tienes que hacerlo", reconoció la empresaria entonces. 

Kim Kardashian y Kanye West, posibles habitantes de la Casa Blanca. | Gtres

Pero fue un año después de todo aquello cuando empezaron los verdaderos problemas. La intención del rapero de presentarse a las elecciones presidenciales de los Estados Unidos le llevó a dar un discurso que desató la polémica. En él, contó que intentó convencer a Kim de que abortara cuando esta se quedó embarazada de la primera hija de ambos y, tras la polvareda que levantó todo aquello, escribió en Twitter mensajes como "Kris (Jenner), ni se te ocurra acercarte a mis hijos" o "Kim está volando a Wyoming con un médico para encerrarme", algo que, evidentemente, no sentó muy bien en el clan más famoso de la televisión. 

La creadora de SKIMS salió en defensa de su marido entonces pidiendo respeto para él: "Kanye tiene un trastorno bipolar. Cualquiera que lo sufra o tengo un ser querido que lo tenga, sabe lo increíblemente complicado y doloroso que es de comprender. Nunca he hablado de manera pública sobre la manera en la que este diagnóstico nos ha afectado en casa porque quiero proteger a mis hijos y el derecho de Kanye a mantener en privado su salud. Pero hoy, siento que debería comentar lo que está sucediendo debido al estigma y las ideas equivocadas que hay sobre salud mental". 

Trataron de superar esto pero, tal y como apunta el medio TMZ, terminó pasando factura. La pareja ha pasado desde entonces largos periodos de tiempo separados y el divorcio es ya un mero trámite: "Ha habido suficiente comunicación en los últimos días para establecer que ambas partes sientan que el matrimonio ha terminado finalmente, pero lo que se pretende es que los niños no sean conscientes de esta situación".