Rubén Martín.

Ireland Basinger-Baldwin: "No siento pudor de posar desnuda"

La hija de Kim Basinger y Alec Baldwin marca sus propios pasos sin importarle el qué dirán, se divierte y habla sin prejuicios…¡también de sus padres! 

Alejandra Yeregui | Woman.es

Enfermera sexy con influencias góticas. Han pasado cuatro días desde que Ireland Basinger-Baldwin celebrara con este disfraz la mayoría de edad estadounidense en el teatro Roxy de Los Ángeles. Un look para una noche divertida y algo loca, como atestiguan las fotos que la modelo ha colgado en su Instagram (@humancrouton) y que contrastan con la actitud tímida con la que saluda al equipo de Woman Madame Figaro en el hotel Only You de Madrid. Falsas apariencias del primer momento. Esta misma noche vuelve a festejar su 21 cumpleaños porque Veuve Clicquot, marca de la que es embajadora, organiza una fiesta en su honor. "Tengo muchas ganas, por fin voy a tomarme una copa de champán de forma legal", bromea con ironía al comenzar la entrevista.

Tiene un físico imponente. A su 1,83 m de estatura hay que añadir 15 cm de tacón. Sus curvas se disimulan hoy con una camiseta de rayas y una perfecto de cuero, aunque la modelo, en su breve pero arriesgada carrera (ha posado para Bruce Weber o Patrick Demarchelier), nunca ha puesto su cuerpo bajo censura. Tiene la mirada rasgada y pícara de su padre, Alec Baldwin, y la boca carnosa de su madre, Kim Basinger, quien recientemente ha reconocido haber educado a su hija "de una forma poco convencional. Solo quise que creciera con libertad". Y así es Ireland, espontánea y desinhibida. Sin filtros.

WOMAN: Si tuvieras que hacer balance de tu vida hasta ahora, ¿con qué momentos te quedarías? 

IRELAND: En primer lugar, con el actual. Estoy muy enamorada de mi novio (el surfista Noah Schweizer), nos reímos mucho y viajamos sin parar. También fue muy importante el tiempo que pasé con mi padre de pequeña. No nos veíamos mucho y, cuando sucedía, era maravilloso. Ahora vivimos en costas diferentes y está ocupado con sus tres hijos pequeños, pero disfruto cuando hacemos planes juntos. Estamos muy unidos. En Nueva York vamos al cine todos los días y podemos ver tres películas de miedo seguidas. Además, me quedo con los viajes que he hecho con mi madre.

Hilaria, la mujer de tu padre, tiene raíces españolas. ¿Te ha dado algún consejo antes de venir a nuestro país? 

¡Ni siquiera sabe que estoy en Madrid! Tengo muchas ganas de visitar Mallorca, su ciudad de origen. Mi padre y ella van cada año, yo quizá me apunte este. 

¿Qué te atrae de nuestra cultura?

La conozco bastante. Cuando era más pequeña bailaba flamenco e incluso competía en certámenes. Estuve en Barcelona hace dos años y fui a un festival. Para hacer la ruta turística, aunque vine a través de una agencia, le pedí a mi profesora en California, que era catalana, que me dijera sus sitios preferidos. Me apasiona la comida y tenéis el mejor vino. Y el flamenco no lo olvido, sigo bailando de vez en cuando, ¡es divertidísimo! 

Esta noche vas a pinchar en la fiesta. ¿Qué DJs te inspiran?

Reconozco que llevar las riendas de la música es muy emocionante, crea buenas vibraciones, pero aún estoy aprendiendo y no me considero una DJ como tal. Hace poco vi el documental 'I’ll sleep when I’m dead', sobre la vida de Steve Aoki. Él sí que es una estrella, es admirable, una de las personas más trabajadoras del negocio del entretenimiento. Ha creado un fenómeno y ha elevado este trabajo a un nivel profesional. Conozco a mucha gente que va de DJ, pero que en realidad se dedican a pinchar un par de veces una lista de canciones y se van a casa. 

¿Te diviertes en las fiestas del fashion business?

Se conoce a gente muy interesante en este trabajo y, sí, a menudo lo paso bien. Lo que sucede es que luego cada uno tenemos nuestros viajes y compromisos y es difícil mantener el contacto. Además, suele haber cámaras por medio, así que me basta con un rato. Para divertirme, yo prefiero a mi grupo de siempre. En mi círculo más íntimo entra mi familia y los amigos que conservo de la infancia.

¿Intercambias consejos sobre la profesión con tu prima, Hailey Baldwin? 

Tenemos estilos, personalidades y caminos diferentes, así que no somos de darnos muchos consejos. Hablamos de cosas de familia y, sobre todo, tratamos de pasarlo bien juntas.

¿A qué aspiras en el mundo de la moda? 

Me gustaría que se me diera más voz para poder expresarme y mostrar mis gustos e influencias. Tengo un estilo ecléctico que aún estoy puliendo. No quiero que se me reconozca por mi pasado en las alfombras rojas. Es cuestión de tiempo. 

Rubén Martín

¿Volverías a posar desnuda, como hiciste para 'Treats Magazine'?

¡Sin duda! Ha sido una de mis mejores experiencias. Es una revista genial. Me pasé el día sin ropa, pero estaba tan cómoda que hasta se me olvidaba (risas). Nunca me ha dado vergüenza mostrar mi cuerpo. Eso no quita que tenga mis inseguridades, como la mayoría de las chicas. Y aunque no soy perfecta, aquel día me hicieron sentir genial, así que repetiría cien veces más.

En Instagram te muestras como una mujer desinhibida y provocativa. ¿Eres así?

Sí, soy rebelde desde pequeña. Cuelgo lo que hago o cómo me siento y eso me define. No me obsesiono por tener un Instagram estético. Y no me arrepiento. 

¿Alguna vez han censurado tus fotos? 

Nunca en Instagram. De hecho, tengo fotos con el torso desnudo. No lo sé, es curioso que solo les pase a algunas chicas, como si hubiera unos duendes que supieran a por quién tienen que ir. 

En cualquier caso, ¿crees que esta red tiene una política demasiado recatada?

Sí, es estúpido que censuren. Sobre todo, porque hay otras redes sociales en las que se concede más libertad. Te voy a contar un secreto. Sigo en Snapchat a seis estrellas porno, porque me interesan sus vidas. ¡Esa social media está llena de desnudos integrales! Cuando la fotografía es bonita y está hecha con gusto, como puede ser una mujer dando el pecho, o incluso bailando en una barra, es chocante que la quieran eliminar.

¿Qué te llevó a colgar esta frase: "Quiero que me recuerden como alguien que nunca abandonó"?

Tengo que reconocer que un día al mes estoy de bajón y lo veo todo negro, supongo que le pasa a todo el mundo. Pero cuando algo me preocupa, estoy enfadada o tengo estrés, tengo buena actitud para venirme arriba. Si es algo por lo que merece la pena luchar, voy a por todas; de lo contrario, lo dejo morir.

¿Qué recursos utilizas en un mal día?

No soy de las que hace yoga o pilates, me vienen bien físicamente, pero no me ayudan a sentirme mejor en el terreno emocional, aunque quede fatal decirlo (risas). Prefiero escuchar música, ver películas y, sobre todo, reírme de la vida y de mí misma, que es la mejor terapia. Conducir me ayuda respirar de forma consciente, es parecido a hacer meditación. 

¿Y en un S.O.S. no llamas a tu madre?

Ella me tranquiliza y me ayuda, aunque tengo que tener cuidado porque se preocupa en exceso, es muy exagerada y enseguida dramatiza (risas). Si tengo un resfriado piensa que puede ser una enfermedad, quiere que vaya el médico de inmediato; en esos casos, soy yo quien tiene que calmarla.

¿Qué admiras de ella?

Es el espíritu más libre que conozco. No le importa ni por un segundo la opinión que los demás tengan de ella. Da igual lo que hayas visto, oído, leído y que lo haya dicho un periodista, un ex, alguien anónimo o un director, en cualquier caso, le da absolutamente igual. Es muy auténtica, también muy desprendida. La moda no le obsesiona nada. Tiene maravillas que ha acumulado a lo largo de su carrera, pero muchas prendas las dona para recaudar fondos para ONGs de ayuda a orfanatos o animales. Es muy alegre. La quiero con locura. 

¿Tú has superado también el qué dirán?

Yo no tengo miedo a ser yo misma. Mucha gente a mi alrededor no vive como siente. Yo les diría: ¡Quereos como sois y no os escondáis del mundo!

Veuve Clicquot.

L.A. CONFIDENTIAL

* Tengo 32 tatuajes, la mayoría son diseños propios. Me los hace Konstantin, un artista ruso de West Hollywood; y si estoy en Nueva York, John Boy.

* Me obsesiona la lencería. Siendo niña, empecé a pintar con cuaderno y lápiz los sujetadores, braguitas y bodys que mi madre colgaba en su vestidor.

* En mi iPhone puedes escuchar el último concierto en mi casa de The Growlers y el álbum de Future Islands.

* En una cita romántica con mi novio no uso perfume, pero siempre llevo iluminador y máscara. 

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