Sara Carbonero e Iker Casillas, muy sonrientes a la salida del hospital CUF Porto donde ha estado ingresado el futbolista. | KIM / GTRES

Hay un motivo por el que Iker Casillas y Sara Carbonero podrían dejar Oporto y volver a Madrid

Tras cinco años residiendo felices en Portugal.

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No hay razones para pensar que Sara Carbonero, Iker Casillas y los hijos de ambos no son felices en Portugal. Más bien todo lo contrario, como bien se desprende de la vida que muestra la periodista en su perfil de Instagram, donde no para de poner en valor -con toda la razón del mundo- la belleza de la ciudad del norte de Portugal y la vida de su familia allí.

Su hashtag #slowlife, que se ha convertido en una aspiración para muchas seguidoras suyas, está claramente vinculado con esa casa con vistas al mar y los paseos de los que presume frente al Atlántico casi a diario Carbonero. Hasta lleva tatuada la palabra 'saudade', ese término exclusivo del portugués que hace referencia a un sentimiento de nostalgia muy intenso que es parte de la forma de vida de la cultura lusa, a la que Sara está plenamente adaptada.

Sin embargo, parece que la vida de la familia Casillas Carbonero puede tomar rumbo de vuelta a Madrid en los próximos meses por motivos laborales que tienen que ver con Iker Casillas.

Hace unas horas, durante la emisión del programa deportivo de la cadena SER 'El larguero', su presentador, Manu Carreño, adelantó en exclusiva que las intenciones del exjugador del Real Madrid de presentarse a las elecciones a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) son ya una realidad. Según este periodista, Casillas habría comunicado su decisión al Consejo Superior de Deportes (CSD), por lo que optaría a dicho cargo en los comicios que se celebrarán a lo largo del presente año, todavía con fecha por determinar. 

No implica esto un cambio de residencia de forma drástica pero, si el deportista derrota al actual presidente, Luis Rubiales -tiene decidido también presentarse a la reelección-, tendría su despacho en las oficinas de la RFEF, que están situadas en Las Rozas, muy cerca de la residencia que la pareja mantiene en propiedad en Madrid. La distancia con Oporto desde la capital no es muy grande, una hora en avión aproximadamente, pero parece poco probable que las circunstancias, siempre y cuando sea elegido presidente, sean compatibles con vivir en Portugal para Iker. 

Eso sí, no hay mucho más que decir al respecto porque sería pura especulación, ya que a día de hoy tan solo es una nueva puerta que se abre en el futuro de Sara Carbonero y su familia apenas unos días después de su 36º cumpleaños. Depende de muchos factores que la crucen no, y la forma en la que lo harán si finalmente se produce el cambio de trabajo de Iker, que desde que sufrió un infarto de miocardio en mayo del año pasado, no ha vuelto a jugar al fútbol. Actualmente ocupa un puesto en el staff del Oporto como nexo de unión entre los jugadores y la dirección general del club.

De momento, el primer paso para que todo se desencadene es que el propio Iker Casillas confirme la noticia para que su plan tenga un carácter oficial, algo que todavía no ha sucedido.