Germán Sáiz

Hiba Abouk se reinventa

La actriz acaba de cerrar un capítulo de su vida. Finalizado 'El príncipe' (Telecinco), se escapó a Mallorca para amadrinar el Oris Rally Clásico. Allí, nos habló de su nueva vida.

Esther Aguado | Woman.es

Hiba no para. Le chifla viajar. Al Este o al Oeste. Sola o en compañía... Madrid se ha convertido en un lugar de paso entre Estambul, Florencia, México, Nueva York, París –al que se escapa una vez al mes y quizá se convierta en su próxima guarida– y Túnez, donde vive parte de su familia.

Si quieres charlar con esta 'globetrotter' sin prisas, enterarte de sus planes ahora que acaba de terminar la serie que la lanzó a la fama y ha absorbido los dos últimos años de su vida, tienes que subirte al primer avión que coja... Y ella suele preferir los sitios con playa –"En una estación de esquí no me encontrarás nunca. Odio pasar frío (risas)"–.

Germán Sáiz

Por eso estamos en Mallorca, una de las islas preferidas de la actriz de raíces tunecinas ("Me encantaría comprarme una casa aquí para retirarme cuando sea viejecita", dice). Hiba ejerce de madrina de uno de los mejores rallies de coches antiguos del mundo, que este año suma su XII edición, el Oris Rally Clásico. "Acabo de probar uno de los coches y resulta complicado conducirlo... Tienes que conocerlo muy bien, porque como son tan antiguos... Pero a mí me va la marcha, me encanta el riesgo. No me importaría participar en la carrera", confiesa. 

Adiós a Fátima

A Hiba no le parece justo afirmar que abandonar el personaje de Fátima –ahora que acaba de terminar la serie 'El Príncipe'–, vaya a ser una liberación, pero algo de eso hay: "Es que me ha traído muchas alegrías... Fátima ha sido todo en mi carrera, una oportunidad para demostrar mi trabajo; y a mí misma, la capacidad de estar dos años estudiando día y noche y luchando por un personaje... Pero sí que tengo ganas de cambiar a otra cosa. Es verdad que como 'El Príncipe' se rodó hace meses –y volvió a batir récords de audiencia en su final, con más de cinco millones de espectadores–, he tenido tiempo de descansar de la rutina. Con los últimos capítulos, me entró una pena y una nostalgia... Los viví como una espectadora más." 

Ella es consciente de que, para dar un nuevo impulso a su carrera, necesita dejar a Fátima tras de sí. "La voy a recordar siempre, porque ha sido un caramelo, pero había que cambiar de registro y dar el salto al cine. ¡Y lo he conseguido! Voy a rodar una comedia, 'Una para cuatro', de Pascal Jongen, con Alejo Sauras, William Miller, Marc Clotet y Víctor Clavijo, que son los cuatro (risas)". Su primera peli y ya con papel protagonista... "No tengo nada que ver con ella, la verdad, pero tendré que hacerla mía... El personaje de Fátima sí que estaba más cerca de mí –yo soy también cabezota, luchadora, valiente, 100 % árabe, pasional cuando toca–, pero en eso consiste ser actriz: en ponerte en la piel de tu contrario y hacerlo verdad, ¿no?"

París, mon amour

Hiba nunca pierde el tiempo, en estos meses de menos trabajo, se ha dedicado a estudiar y a hacer castings en Nueva York y en su adorada París: "Esa ciudad me tiene atrapada. Tiene la luz más bonita del mundo, sobre todo, al atardecer; y una vida cultural interesantísima... Me encanta ir al teatro y al cine allí, pasear por sus calles, que son como un museo, pasar el tiempo con mis amigos –como Carmen Maura– y llenarme de buena energía", explica la actriz.

Germán Sáiz

Asegura que el éxito que ahora la rodea no le creará síndrome de abstinencia: "Hay que asumir que una carrera no va a estar llena de exitazos, como también que no siempre vas a trabajar en obras maestras", matiza para añadir que "a veces, un trabajo bonito no te asegura el éxito". Tampoco le viene mal una temporada alejada de la tele, a ver si los medios del corazón le permiten algo más de privacidad: "En cuanto acabé de rodar 'El Príncipe', me fui con una amiga a Cuba, pensando que allí no nos conocería nadie. Pues resulta que compran los packs piratas de las series españolas, se las ven todas y me iban parando por la calle (risas). Con el encanto y el ritmo que tienen, resultó gracioso, nada agresivo. En Cuba, se puede decir que triunfé. Y habrá segunda parte, seguro (risas)", explica Hiba.

Bienvenidos los 30

Tiene planes de teatro para este verano, así que igual no puede escaparse tan lejos como pensaba y, aunque le ilusiona volver a las tablas –ya hizo 'La indagación' y 'Camino real'– ella tiene su punto de mira en el cine. "Me encantaría hacer una buena película con Fernando León de Aranoa o con Isabel Coixet. Eso sería un sueño y la prueba de mi consolidación. Siento que estoy al comienzo de mi carrera y que me queda todo por aprender, pero no tengo que demostrar nada a nadie. Yo hago esto para ser feliz."

Este año cumplirá 30 y los empieza a mirar con recelo... "Cuando era más joven, pensaba que a esa edad ya estaría casada y con hijos, pero lo voy a tener que posponer a los 40 (risas). No estoy ahora para nada. Mi amiga Chloé, que también es del 86, se pasó el día anterior a su cumple llorando. Va a ser verdad que hay que pasar una crisis..."

Curioso, pero Hiba asegura que siempre se ha puesto años de más cuando le preguntaban la edad... "Creía que me hacía parecer más interesante. Pero ahora voy a tener que empezar a decir la verdad (risas). Siempre me ha gustado la gente mayor, la madurez, la sabiduría, la experiencia..."

La actriz asegura que, incluso físicamente, ella se ve mejor que con veinte: "Se lo decía el otro día a mi entrenador personal, que me veía más guapa y me sentía mejor a nivel físico que con diez años menos. El hecho de haberme realizado un poco laboralmente, de empezar a madurar y de tener el interior bien construido tiene mucho que ver. Por eso las mujeres nos vamos sintiendo mejor y más seguras con los años."

Ella tiene éxito, está más guapa que nunca... ¿Le falta algún ingrediente para ser feliz? "Pues no tengo novio, es que no necesito a un hombre a mi lado, aunque tampoco es cuestión de acostumbrarse (risas). ¿Sabes qué me hace falta de verdad? Cambiar de ciudad. No quiero perderme esa etapa. Estoy esperando la excusa del trabajo para mudarme..." Pues nos volveremos a montar pronto en un avión con ella. Os lo garantizo.