Frida Gustavsson. | Richard Ramos

Frida Gustavsson: “Soy bella si soy fuerte”

Feminista, amante de los caballos y modelo: así se define la top sueca en su Instagram. De cerca, esta activista solidaria y ecologista, que coquetea con el cine y el diseño de joyas, tiene mucho fondo.

Ester Aguado | Fotografía: Richard Ramos | Estilismo: Marta Lasierra | Woman.es

Cuando llego al estudio, ella ya ha corrido sus 10 kilómetros, ha desayunado y ha estudiado dos temas del examen para ser criadora oficial de caballos. Esta sueca, top model internacional desde que en 2009, con 16 años, abriera el desfile de Valentino en París y, un año más tarde, fuera la imagen del perfume 'Daisy' de Marc Jacobs, es un caja de sorpresas. Simpática, cercana, optimista –de vez en cuando coge algo del español que estudió en la escuela y nos sigue las bromas–, nos abre las puertas de su sueño: vivir en una granja ecológica al norte de Suecia, triunfar como actriz y asistir al empoderamiento de la mujer en el mundo.

Si no hubieras sido modelo, ¿a qué te dedicarías?

Me hubiera encantado ser artista, estuve probando algunas disciplinas y he colaborado con una firma sueca de joyería (andeliusgribbe.com): el 8 de marzo sale la colección de pulseras con la "F" (de Frida, de feminism, de freadom...) También me atrae desarrollar mi carrera de actriz o dedicarme a criar caballos.

¡Es verdad! ¿Has hecho ya tu debut como actriz?

Sí, rodé una película el año pasado, "Arne Dahl: Efterskalv" y aparecí en un capítulo de una serie de la televisión sueca. En 2017, haré un cameo en un proyecto americano. Poco a poco. El desfile de Victoria’s Secret te da muchas tablas (risas).

¿Tu familia no se sorprendió de este cambio de rumbo?

No, porque he hecho mucho teatro desde pequeña. Y una vez que te ven en una valla publicitaria, ya no les sorprende nada (risas).

Y tienes una pasión secreta: los caballos...

Siempre me han gustado pero, cuando era pequeña solo los veía de lejos, porque mi madre es alérgica. Tuve que crecer para poder comprarme uno: hace cinco años que tengo a Honeybush y lo monto tres veces a la semana. Soy una apasionada de la naturaleza y a menudo busco lugares lejanos y solitarios para perderme.

¿Y a tu marido [el fotógrafo sueco Hjalmar Rechlin], le gusta ese tipo de vida?

Más o menos, aunque es bastante malo montando a caballo (risas). A él le encanta pescar, así que el sueño de montar una granja y cultivar productos ecológicos aún es posible. Aunque habrá que esperar a la primavera para llevar invitados, porque el invierno es muy duro allí, con tanta nieve.

¿Qué significado tiene viajar para ti?

Lo es todo. Conocer nuevos lugares en el mundo, a personas de otras culturas, te abre la mente y te ayuda a crecer, a conocerte mejor. El ver que hay gente más pobre que tú te obliga a compartir y a luchar por mejorar el mundo –de ahí mi colaboración con la ONG voice4girls.org–.

¿Tu lugar favorito en el mundo?

Kiruna, la Laponia sueca, en el Círculo Polar Ártico. Aunque India y Kenia me encantan.

Como feminista, ¿quiénes son tus heroínas?

Mujeres como Marina Abramović o Miuccia Prada, que trabajan con arte e inteligencia para que la mujer sea cada día más valorada.

¿Tu mayor miedo?

Quedarme sola.

No podrías vivir sin...

La naturaleza ni sin mis dos gatos.

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