Entrevista a la artista Coco Dávez en el espacio Undress by Desigual, durante la Semana de la Moda de Madrid. | D.R.

¿Quién es Coco Dávez? La ilustradora con dotes de 'influencer' que triunfa en Instagram

Hablamos con Coco Dávez, la polifacética artista que se ha dado a conocer gracias a sus coloridos y reconocibles retratos sin cara. 

SILVIA VÁZQUEZ | WOMAN.ES

Es ilustradora, pero podría ser 'influencer' de moda. La madrileña Valeria Palmeiro, más conocida como Coco Dávez, se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales por su reconocible estilo, tanto en la pintura como a la hora de vestir. Es perfeccionista, ambiciosa, soñadora y ve la vida desde una colorida perspectiva que le ha ayudado a triunfar en el mundo de la pintura. Hablamos con ella durante la Semana de la Moda de Madrid en el espacio Undress by Desigual, la marca con la que lleva tiempo colaborando en diferentes proyectos que le van como anillo al dedo. 

¿Quién se esconde detrás del nombre de Coco Dávez?

Este nombre artístico se me ocurrió cuando tenía solo 14 años y quería ser diseñadora de moda. Aunque ahora creo que es bastante exótico, en su momento Valeria Palmeiro no me sonaba bien y quería crear mi propia marca con un nombre reconocible. La idea surgió de forma natural jugando con un amigo: de pequeña me llamaban Coco (por el personaje de Barrio Sésamo, nada que ver con Coco Chanel) y Dávez es un apellido inventado que me gustó porque suena muy familiar. A partir de ahí me abrí todas las redes sociales con ese nombre y, como la primera vez que contactaron conmigo por trabajo fue a través de Facebook, ya no hubo forma de quitármelo, ¡pero siempre me ha gustado!

¿Cómo comenzó tu carrera como ilustradora? 

En un primer momento era un sueño adolescente; me pasaba el día dibujando figurines de moda, dibujando y diseñando, pero por pura rebeldía adolescente dejé de pintar durante un tiempo. A los 16 años me interesé por la fotografía y a los 21 me fui a Londres con la idea de cursar estudios de Fotografía... pero entonces retomé la pintura y empecé a trabajar como ilustradora.

Al principio pasé muchas crisis porque la pintura no terminaba de llenarme, con los años me he dado cuenta de que necesito compaginar pintura y fotografía para sentirme completa y feliz. Ahora puedo mezclar todo lo que me gusta y darle mi estilo propio: tan pronto diseño algo como hago un vídeo, una animación, pinto o hago fotos. ¿Por qué voy a dejar de hacer lo que me gusta?

Entonces, ¿eres totalmente autodidacta?

Sí, nunca he estudiado Bellas Artes y creo que tengo un poco el "sentimiento del impostor": antes siempre quería demostrar que pese a ello podía tener una técnica realista tan buena como los que sí tenían estudios, y eso me frustraba mucho porque soy muy perfeccionista y al más mínimo fallo la obra ya no me convencía. Profesionalmente nunca me han puesto trabas por no tener estudios, en cambio yo sí me sentía mal por ello. Recuerdo cuando el periódico El Mundo contactó conmigo para colaborar por primera vez y yo les dije que ese puesto no me pertenecía... En el momento en el que dejé de tomármelo tan en serio, dejé de querer gustarle a los demás y empecé a dibujar para mí, fue cuando surgió mi estilo personal.

¿Cómo definirías ese estilo tan polifacético que te caracteriza?

Creo que el adjetivo que mejor me define es colorista. El color es el protagonista de todo lo que hago: siempre parto de una base blanca a la que voy añadiendo color. Mi estudio es un ejemplo de ello ya que es como un lienzo en blanco que me necesito llenar de color con las obras que dibujo. 

La colección 'Faceless' ha tenido muy buena acogida, ¿cómo surgió la idea de los retratos "sin cara"?

Comencé esta serie en el año 2010 y fue en 2016 cuando empezó a tener éxito; entre medias he tenido muchos años para probar técnicas y estilos hasta llegar al mío propio y creo que la clave de todo es que por fin me lo estoy pasando bien con la pintura. La idea surgió estando un viernes en mi casa, solo quería pintar para mí y pasármelo bien, sin importarme si salía bien o mal. Estaba haciendo un retrato usual, con cara, y no me gustó el resultado, entonces le di un brochazo y todo cobró sentido. Creo que todos podemos aprender más del fracaso que del éxito.

¿Alguna obra a la que le tengas un cariño especial?

Mi obra favorita es la de Picasso porque fue de las primeras que hice y es mi artista preferido. Siempre está en mi estudio presidiendo desde mi escritorio. También le guardo mucho cariño al de Jean Paul Belmondo porque curiosamente me recuerda a mi abuelo y, aunque casi nadie lo reconoce, en mi familia le tenemos mucho aprecio. El de Patti Smith fue la primera que hice, a continuación David Lynch. Quería crear un juego para los espectadores, que pudieran adivinar quién se escondía detrás de cada 'Faceless'. 

¿Qué quieres transmitir con estas obras?

Además de pasármelo bien pintándolas, este es mi pequeño tributo a los artistas que me han aportado algo a lo largo de mi vida, por eso utilizo solo los colores con los que identifico al personaje. Es un juego de describir al personaje a través del color y que el espectador lo descubra. Siempre me ha resultado muy gracioso cómo los espectadores intentan adivinar quién se esconde tras cada 'Faceless'. 

Si tuvieras que retratarte a ti misma en un 'Faceless', ¿cómo lo harías? 

Si hiciera una obra de mí misma no faltarían el rojo, el amarillo y el negro porque son mis colores favoritos, y seguramente habría algún accesorio grande como un pendiente. Ahora además he vuelto al flequillo después de muchos años, así que supongo que también me representa. 

D.R.

Por lo que se ve en las redes, podrías ser 'influencer' de moda, ¿cómo es tu relación con este mundo?

Mi relación con la moda ha surgido precisamente a través de las redes sociales: en Instagram dejo ver cuánto me gusta la moda y cómo juego con ropa. En este sentido, Desigual es la marca con la que más estoy trabajando y me encanta porque me dan mucha libertad y aprendo mucho. Todavía no puedo hablaros del próximo proyecto que tenemos entre manos porque yo tampoco sé demasiado, pero siempre hacemos cosas divertidas y muy novedosas: en septiembre me fui con ellos a la Semana de la Moda de Nueva York, he pintado una cazadora de cuero que luego se sorteó a través Instagram, he diseñado un árbol de Navidad...

¿Sigues soñando con ser diseñadora?

Un poco sí. Llevo muchos años diciendo que me encantaría sacar una colección de camisas, pañuelos y calcetines, mis prendas favoritas, y empieza a ser un poco frustrante porque al final nunca lo hago, pero sé que antes o después llegará. Ya no me presiono tanto con eso. 

¿Cómo te manejas en las redes sociales?

Me encantan las redes aunque me estresan muchísimo. Yo soy super exigente y perfeccionista y lo tengo todo muy medido porque considero que son mi escaparate al mundo. Empecé mostrando mi día a día, pero ahora es una herramienta de trabajo y nunca sabes quién puede estar viéndolo al otro lado del mundo. Tengo como norma subir al menos un contenido al día y no repetirme demasiado, así también me sirve de entrenamiento para estar siempre activa y crear cosas nuevas. 

¿Algún proyecto de futuro?

Ahora mismo no tengo nada concreto, solo seguir trabajando de lo que me gusta que es todo un privilegio e ir abriendo mercado fuera de España. Aquí ya me va bastante bien, ahora tengo que crecer fuera. Actualmente tengo una exposición en Australia, algo que hasta hace poco me parecía imposible. 

 

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