Emily Blunt descubrió la actuación como tratamiento a su tartamudez, adoptando diferentes acentos y voces. Blunt se subió por primera vez a un escenario a los 17 años y lleva ya 23 películas. | Matias Indjic

Emily Blunt, a todo tren

La actriz toma velocidad en su vida profesional y personal: estrena el blockbuster 'La chica del tren' justo cuando acaba de tener a su segunda hija. Está imparable.

Paz Mata | Woman.es

Ya no es la actriz secundaría que robaba planos en cintas como “El diablo viste de Prada”. Después de ganarse al público y a la crítica por su extraordinaria interpretación de una agente del FBI en “Sicario”, Emily Blunt va camino del estrellato con su nuevo trabajo, “La chica del tren”, adaptación de la exitosa novela homónima de Paula Hawkins. Su vida a partir de ahora no será la misma: la actriz tendrá que hacer malabares con su brillante carrera y una familia que va en aumento tras el nacimiento de su segunda hija, fruto de su matrimonio con el actor John Krasinski. «Espero que todo sea para bien, ahora tengo que enfocarme en mi familia, pero desde luego no quiero perder este tren», aseguraba la actriz en nuestro encuentro en Nueva York.

WOMAN: ¿Por qué te interesó esta historia?

EMILY: Porque habla de adicciones, de soledad y de voyeurismo, tres ingredientes explosivos en un buen thriller. Por otro lado, mi personaje, Rachel Watson, es una mujer con la que fácilmente te puedes identificar. Todos hemos viajado en tren alguna vez, una gran mayoría de la población lo hace a diario y pasas horas enfocado en tus pensamientos o distraído. Pero lo que le hace más interesante es el hecho de que sea una testigo poco fiable por el hecho de ser alcohólica y, aunque es cierto lo que cuenta, nadie la cree. Es el papel más difícil que he interpretado hasta ahora, dar vida a una alcohólica es algo nuevo para mí. 

¿Qué hiciste para meterte en el personaje?

Leer mucho y hablar con personas adictas al alcohol para entender su forma de actuar. 

¿El hecho de ser madre cambió de alguna forma tu acercamiento al personaje?

La maternidad es un gran cambio existencial, no importa cuál sea tu profesión en la vida, es muy difícil especificar de qué modo has cambiado. Mi personaje en este film está muy lejos de mi persona y de mi vida, por lo tanto supuso desdoblarme, no me podía llevar el trabajo a casa porque allí me esperaba una niña de año y medio que necesitaba a su mami para que le contara cuentos y jugara. 

D.R.

¿Cambiará en algo tu manera de elegir los proyectos? 

A partir de ahora tiene que ser algo por lo que merezca la pena dejar mi casa y mi familia, algo que me resulte irresistible y apasionante.  

Te ha faltado decir «y que esté bien pagado»... ¿Qué opinas de que en Hollywood todavía haya una gran diferencia de salario entre actrices y actores? 

Ha llegado el momento de aceptar que las actrices somos capaces de ingresar en las taquillas el mismo dinero que un actor. Mi agente y yo peleamos por un salario equivalente al de un actor que esté al mismo nivel profesional que el mío.

¿Cómo has reaccionado ante tus últimos éxitos?

Muy sorprendida, la probabilidad de llegar a donde he llegado era muy pequeña, teniendo en cuenta que mi objetivo nunca fue ser actriz. No quiero sonar irreverente, pero actuar no lo es todo en la vida y menos cuando se tiene hijos.  

¿Además de ellos, qué es lo que te hace feliz?

Estar con la familia, con mis amigos, una cena romántica con mi marido, un vaso de buen vino al final de la jornada, me encanta leer y también cocinar. Todo muy normal y aburrido (risas).

D.R.

La adaptación al cine

Rachel Watson (Blunt) es una alcohólica, recién divorciada y con problemas de memoria que, desde la ventanilla del tren que coge a diario, se dedica a fantasear sobre la pareja aparentemente perfecta que habita en una casa junto a la vía. Un día contempla algo impactante que la involucra en un misterio.

Un best seller sin freno

Desde que se publicara en 2015, la novela se ha convertido en un best seller, vendiendo más de cinco millones de ejemplares en los primeros seis meses y manteniéndose 20 semanas en la lista de libros más vendidos de “The New York Times”. En España ya va por la séptima edición.

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