Billy Porter | GETTY

Billy Porter cuenta cómo logro superar los abusos que sufrió en la infancia: "Mi voz me salvó"

El actor es conocido por ser un poderoso activista de los derechos de la comunidad queer y un icono de la moda.

María Viéitez

En su última entrevista con la revista People, Billy Porter se ha sincerado sobre el despertar que, según cuenta, ha experimentado en la última etapa de su vida. El actor y activista queer de 52 años ha hecho numerosas e icónicas intervenciones sirviendo de altavoz a la comunidad LQTBIQ+ en la lucha por sus derechos. Él mismo se define como persona queer y tiene asumido que tanto el como su voz son un servicio a la comunidad.

Billy Porter | GETTY

"A los 52 años, estoy llegando a las partes más profundas de mi verdad", explica Porter. "Estoy teniendo un renacimiento en mis propios términos". Porter posee a día de hoy un Emmy (por el drama 'Pose') y un premio Tony (por el musical de Broadway Kinky Boots). Además de haber obtenido tales reconocimientos, Porter es un icono de la moda, algo que ha conseguido gracias a sus icónicas apariciones en la alfombra roja.

Y aunque hoy es una estrella internacional, Billy no lo tuvo tan fácil en sus inicios. Tal y como cuenta en su libro de memorias recientemente publicado, 'Unprotected', en su pasado encontró numerosas barreras para convertirse en la estrella que es hoy. Le rechazaron en muchos trabajos por ser gay, por ser negro y porque, según le dijeron, su voz no servía para cantar. "Me dijeron que era demasiado negro, demasiado étnico, demasiado femenino, demasiado", explica el actor.

"Mi voz siempre me ha salvado", continúa. Porter descubrió el gran potencial de su voz cantando en la iglesia. Pero, según cuenta, tan pronto como se dio cuenta del poder de su tenor, le dijeron que su estilo a la hora de actuar era una "vergüenza ante Dios".

"Mi condición de negro marica incomodaba a todo el mundo", dice Porter. Y continúa: "Me convertí en un objetivo". Tal y como relata, Billy fue agredido cuando estaba en su primer curso de primaria. Tras aquel incidente, despertó en le hospital ante una madre imperturbable que le decía que se pondría bien si confiaba en el poder de Jesús. Esto, sin embargo, no fue la experiencia más dura que vivió durante su infancia.

Cuando Porter tenía 7 años, su madre volvió a casarse con el hombre que se convertiría desde entonces en su padrastro. Una noche, después de una conversación, el hombre abusó sexualmente de él, algo que ocurrió al menos dos veces por semana durante cinco años.

"De niño, me convertí en un hombre adulto. En mi mente, viví esa experiencia como si fuera una aventura. Porque era cariñoso, era nutritivo, era confuso. Porque era el tacto. Era lo que necesitaba; era la ilusión del cuidado, de un hombre grande y fuerte que me cuidaba. Aun así, a día de hoy, no estoy bien", confiesa Porter.

Fue a los 25 años cuando Porter comenzó a ir a terapia. "Mi vida sexual en relación con la intimidad, no es... no es buena en absoluto", dice. Porter está casado con su marido Adam Smith, de 40 años, desde 2017, una figura es de gran ayuda a la hora de luchar contra los traumas del pasado. "Es muy, muy difícil en un matrimonio, ya sabes, cuando estás tratando de averiguar cómo compartir tu intimidad con alguien. Pero estamos creciendo juntos y sanando juntos. Es un trabajo muy duro, pero permítanme decir que vale la pena".

Gracias al apoyo de los profesores de un instituto de artes escénicas, consiguió un papel en el coro de Broadway durante su último año de universidad. Durante los años siguientes, Porter siguió enfrentándose a los grandes retos de ser un intérprete negro en la escena del momento. "Soñaba a lo grande. Estaba trabajando muy duro", explica Porter.

"Mi vida es ahora un servicio, y mi servicio es mi auténtica queerness negra", dice. Porter es ahora un altavoz para la comunidad LGTBIQ+ y un destacado activista para la concienciación sobre el VIH, una condición con la que vive desde 2007. "Busco un legado que perdure más allá de mi ego, más allá de mi fe, más allá de mi dinero", explica Porter. "¿A quién estoy cambiando? ¿Cómo afecta mi arte al mundo y lo convierte en un lugar mejor?".