La actriz, que siempre ha bordado los papeles dramáticos, estrena en el Festival de Málaga la comedia negra "La noche que mi madre mató a mi padre". Brillante. | D.R.

Belén Rueda se reinventa

La actriz, que siempre ha bordado los papeles dramáticos, estrena en el Festival de Málaga la comedia negra "La noche que mi madre mató a mi padre". Brillante.

Ester Aguado | Womane.s

Inés París te propone tu primera comedia en el cine español. ¿Cómo te quedas?

Bueno, ya había tenido otras propuestas, pero ésta era, sin duda, la mejor. Mis hijas, sobre todo, pero también los periodistas me preguntaban siempre cuándo me iba a lanzar a hacer reir en la gran pantalla. Tanto papel dramático me estaba encasillando... Y la actitud de Inés me sorpendió y me encantó: tenía las ideas tan claras, que parecía que me había hecho un traje a medida en el guión. Fue mi oportunidad.

A pesar de que no era una súperproducción...

Eso nunca me ha importado, tan sólo exige más esfuerzo por mi parte a la hora de promocionarla -y de rodarla, porque teníamos jornadas de cinco de la tarde a cinco de la mañana, todos viviendo en una misma casa, en Valencia, rollo "Gran hermano"- y yo encantada. Espero que esta vez funcione el boca a boca.

¿Y qué pensaste al ver el título?

Pues que la gente, al verme a mí y ese titulo iba a pensar que era de nuevo un thriller. Pero es que también hemos jugado con eso en clave de comedia. Hay una parte importante de misterio, pero el humor lo supera con una combinación de géneros brillante, curiosa, sin caer en lo histriónico.

¿Te vas reflejada en tu personaje, Isabel, como actriz madura con hijos adolescentes que no encuentra trabajo?

Bueno, sería brutal por mi parte afirmar que nunca me ha faltado trabajo, porque siempre hay periodos de descanso entre un proyecto y otro y esos parones pueden ser muy duros, nunca tienes la seguridad de que te vayan a seguir llamando, de que la gente no se olvide de ti. Pero no puedo quejarme.

¿Te ha costado sacar tu lado cómico?

En casa siempre he sido la graciosilla, pero hacer comedia en serio es otra cosa. O llevas el ritmo en el cuerpo, o es muy difícil de aprender en este género. Me puse en manos de Inés y acerté. Hay que confiar en el director y tirarte a la piscina con o sin agua. Aunque me costaron las escenas muy exageradas, porque yo siempre trabajo desde la verdad.

¿Eres más de humor blanco o negro?

Me gusta mucho el humor negro, aunque mi imagen diga lo contrario. Me encantan los golpes de Susana, el personaje que interpreta María Pujalte. -¿Algún descubrimiento en la peli? Patricia Montero. Es el contrapunto de los demás y no puedes parar de reírte desde que sale a escena.

¿Tienes una familia tan pintoresca como la de la película?

Tan loca, no (risas), aunque la realidad suele superar a la ficción. Pero a veces aolvidamos la regla de no hablar ni de política ni de religión y... Nunca llega la sangre al río, prevalece el cariño.

¿Qué estarías dispuesta a hacer tú por lograr un papel?

Uno nunca sabe dónde está su límite en situaciones desesperadas. Espero que no me llegue nunca ese momento (risas).

¿Qué te hace reír a ti?

Pues esta película y cosas muy sencillas: mis hijas, a diario, muchísimo, incluso en momentos tristes. También disfruto mucho las cenas con amigos en las que recordamos anécdotas del pasado que exageramos mucho.