Bárbara Lennie, en un momento de la entrevista con motivo de la película 'La enfermedad del domingo'. | Fátima García

Bárbara Lennie: "Algunos papeles te dejan como si te pasara un tren por encima"

Protagoniza 'La enfermedad del domingo', la película de Ramón Salazar que ha encandilado a la crítica de la Berlinale (entre otras cosas, por su actuación). Entrevistamos a Bárbara Lennie.

Clara Hernández | Woman.es

Una madre (Susi Sánchez) y su hija (Bárbara Lennie) pasan 35 años sin saber nada la una de la otra. El punto de encuentro es ‘La enfermedad del domingo’, la película de Ramón Salazar y Zeta Cinema que habla de abandono y de vacíos. Pero, también, de vínculos. Y de sentimientos que pueden ser aberrantes y  bellos; tan humanos como incomprensibles. Incluso tiernos. Y llenos de silencios.

Desde allí, Bárbara Lennie (Chiara en la ficción) nos apresa mientras enseña su mundo descuajado. Hablamos con esta actriz a quien el drama ha escogido como musa y tratamos de averiguar si la relación con este género es recíproca.

Bárbara Lennie y Susi Sánchez (madre e hija en la ficción) en 'La enfermedad del domingo'. | Zeta Cinema

¿Qué siente una al adentrarse en territorios doloridos, en los que a veces se prefiere no pensar?

Es una suerte contar con personajes complejos como Chiara, que invitan a la búsqueda. Aunque dejan en ti un poso: has estado trabajando desde lugares oscuros y desde el dolor y la soledad, y es un material que viene de ti y pasa por ti. Entonces te das cuenta de que lo que te ha pasado es una especie de tren por encima. De eso hay que sanar después.

'La enfermedad del domingo' es una película de silencios. ¿Cómo es de difícil trabajar el silencio?

No me resulta complicado si está sostenido, si se necesita para contar a un personaje. Si es así, me parece muy agradable trabajar con él. En esta película el silencio narra un vínculo entre dos mujeres. Son madre e hija pero, en realidad, desconocidas. A veces ese desconocimiento hace que no sepas qué decir, ni cómo.

Hablemos de tabaco, que en el filme es constante. Casi se puede oler el olor que deja en tu cazadora.  
Para mí también era asfixiante, ¡por lo menos era tabaco natural! Pero es un detalle muy importante. Habla del no cuidado y de la dejadez de Chiara: no se cuida ni física ni emocionalmente. Su casa no ha sido remodelada en 30 años, tampoco se ha comprado ropa en ese tiempo. Ahora que estamos tan concienciados de lo malo que es el tabaco, el que alguien fume tanto revela que pasa algo. 

¿Son estas las películas que te gustan como espectadora, las que remueven por dentro?

¡Veo de todo! El otro día vi 'Cigüeñas', así que… veo cine infantil, tengo muchas ganas de ver 'La forma del agua' de Guillermo del Toro, me gusta la fantasía… Pero, sí, también me gusta el cine que me remonta a mi existencia y que me invita a pensarla mejor.

Bárbara Lennie, en una secuencia de 'La enfermedad del domingo'. | Zeta Cinema

Te hemos visto en 'Magical girl', ahora en 'La enfermedad del  domingo'… ¿el drama te persigue o tú a él?

Intento pensar que no lo persigo porque no me gusta especialmente, pero es así, he hecho un montón. En comedia solo he trabajado en 'María (y los demás)' y no era una comedia abierta de gags. Creo que es una sinergia: vas haciendo cosas y te llaman por lo que han visto. Al final las carreras se van configurando un poco entre decidida y aleatoriamente.

¿Cuánto te cuesta convencer a la gente que te conoce por esas pelis de que no eres una persona intensa o de que, incluso, puede que tengas una vis cómica?

La gente que me conoce lo sabe y no intento pensar en que tengo que demostrar a los demás cómo soy, porque es agotador.

¿Y cómo eres en realidad?

Puedo estar con la mirada perdida, como mis personajes, pero luego soy supervital y estoy muy conectada con la vida, con el humor, el disfrute…

GTRES

Mientras otras actrices se quitan 10 años para conseguir un papel, a ti te los han puesto (interpreta a una mujer de 43). ¿Eso cómo se lleva?

Me parece una ventaja, puedo hacer de treintañera y también de una mujer de cuarenta y pico. Espero que cuando tenga cuarenta y pico siga pudiendo hacer papeles de cuarenta y pico, y que los haya, ¡hace falta escribirlos que no hay tantos!

Y llegamos al movimiento #MeToo. En España, ¿se ha notado de alguna manera en la profesión? ¿Ha tenido un efecto real?

Se ha notado en que hablamos mucho de ello y es un tema que está presente en todas las entrevistas. Y en que hay una llamada a la reflexión en el posicionamiento de las mujeres en la industria pero lo que hace falta es que se traslade todo esto a las decisiones artísticas, a cómo se ejerce el poder desde ciertos medios y esto último creo que está aún en tránsito.

En una entrevista dijiste que te encantaba tu profesión pese "a su absurdez". ¿A qué te referías?

Es una profesión con un nivel de inestabilidad que tienes que aprender a gestionar. De pronto se te considera 'x' y, luego, lo contrario. Es muy difícil llevar una cotidianidad y unas rutinas por los viajes. Y si estás de viaje (y estás trabajando, que es positivo) estás rodeado de gente todo el tiempo. En cambio, si no tienes trabajo estás en búsqueda permanente aunque no puedes estar demostrando que estás en búsqueda porque si no, no te llaman. Manejar todos esos factores no es fácil.

El año pasado creo que todo esto te pasó factura…

Me dio un achuchón en verano de puro cansancio, el cuerpo a veces te avisa.

Bárbara Lennie con vestido de Chanel a su llegada a la alfombra roja | GDG / GTRES

¿Te cuidas más desde entonces?

Siempre me ha cuidado un montón pero ahora, básicamente, intento hacer un parón detrás de cada rodaje.