Alicia Solorzano, en una imagen compartida en redes sociales. | D.R

Alicia Solórzano, la española clave en la vacuna de Pfizer y BioNTech contra el Covid-19

Esta prestigiosa viróloga ha sido clave en el desarrollo de la vacuna de Pfizer y BioNTech contra el Covid-19.

Carlos A. Mendía

“Estamos solo a un paso de lograr un avance que ayude a poner fin a esta pandemia mundial”. Alicia Solórzano escribía este mensaje en Twitter el mismo día que las farmacéuticas Pfizer y BioNTech hacían públicos los resultados preliminares de su vacuna contra el Covid-19. Un 90% de eficacia. La luz al final del túnel. Y la esperanza crecía con tanta fuerza como lo hacían las bolsas de todo el mundo.

Ese tuit, una pequeña reivindicación personal, se perdía entre las declaraciones de los directores y portavoces de esas compañías, reproducidas en portada de todos los medios, convertidos en púlpito de su éxito. Sin embargo, es la viróloga española Alicia Solórzano y los otros científicos que han trabajado en esta vacuna quienes deberían ocupar su lugar.

Solórzano, pucelana, licenciada en la Universidad de Salamanca en Bioquímica y Biología Molecular, dejó España siendo una investigadora muy prometedora y en Estados Unidos se ha convertido en una eminencia en virología y en una heroína discreta. El pasado febrero la contrataron en Pfizer por ser experta en el desarrollo de vacunas basadas en el ARN mensajero, una técnica novedosa que es la que estaba empleando la farmacéutica para crear la suya.

La pista de la gripe

Se trataba de generar anticuerpos que combatieran la infección a partir de un mensaje genético creado en el laboratorio, el ARN mensajero, que le dice a nuestro organismo cómo fabricar ‘espículas’ inofensivas, esa especie de ventosas con las que el Covid-19 se pega a las células. De esa manera, cuando el virus intente hacerlo, los anticuerpos las identificarán y las inactivarán.

La viróloga llevaba años trabajando en la Universidad de Maryland y en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York, referentes mundiales de la investigación médica, sobre esa técnica genética. Su objetivo original era lograr una vacuna definitiva contra la gripe, en cualquiera de su cepas, que es otro coronavirus con una forma de transmisión muy similar a la del Covid-19. Gracias a esos conocimientos, la científica española ha sido esencial en la consecución de un logro que, si se confirman los datos preliminares, contribuirá a salvar millones de vidas.

Su labor merece, al menos, no perderse en el anonimato. Así que, cuando en un futuro, que esperemos sea muy próximo, tires a la basura la mascarilla antes de salir de casa, acuérdate de su nombre: Alicia Solórzano.