Un look básico pero que funciona. | Royal Hashemite Court / GTRES

Rania de Jordania tiene el vestido de invitada color azul que bien podría ser un trench o el diseño más favorecedor de tu armario

Pura elegancia.

Woman.es

Sentimos verdadera fascinación por el estilo de Rania de Jordania. El suyo es uno de los armarios más envidiados de las royals porque siempre es capaz de extraer de él verdaderas joyas que mostrar en cada una de sus apariciones públicas. Sabe muy bien qué elegir para cada ocasión, ya sea un impecable vestido, un original traje de dos piezas, una camisa con una falda o unos simples vaqueros con un jersey en función del contexto.

Hacía tiempo que no teníamos la oportunidad de verle en un acto oficial y ha sido ahora cuando ha reaparecido en el Foro Económico virtual de Warwick, donde ha mostrado su preocupación por la crisis sanitaria causada por la Covid-19 que afecta a todo el mundo.

Para esta ocasión, la reina jordana ha optado por la discreción a la hora de crear su look pero sin abandonar ese toque tan personal que demandan sus estilismos, esta vez con un vestido en color azul noche que era realmente favorecedor. 

Un diseño a medio camino entre un trench y un vestido gracias a ese cierre central con botones que se acompaña de un cinturón para conseguir un efecto estilizador así como de unas mangas afaroladas de lo más especiales y un cuello redondeado. 

El diseño, realmente favorecedor gracias a lo bien que se adapta al cuerpo y lo cómodo que resulta por su corte amplio que tan solo marca la cintura, lleva el sello de la firma georgiana Liya.

Pertenece a la colección del invierno pasado de la marca -de hecho, la reina ya fue vista con él puesto hace tiempo en una reunión- pero aún puede adquirirse en su tienda online por 210 dólares ya que tiene una rebaja del 60% de su precio original. 

Vestido azul de LIYA. | D.R.

Es de largo midi y es su tono azul oscuro el que lo convierte en una alternativa a tener en cuenta tanto para un evento de trabajo como en este caso lo ha lucido la Rania de Jordania con la melena suelta peinada con raya a un lado y con suaves ondas, como para acudir a algo más formal como puede ser, por ejemplo, una boda, con un elaborado recogido y unos accesorios a todo color. 

Una nueva lección de elegancia por parte de la monarca, quien siempre sabe muy bien cómo exprimir al máximo su escogido vestidor.