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La armada anti Photoshop crece

Arrugas borradas de un plumazo y cuerpos estilizados en un clic. La guerra contra el abuso del retoque fotográfico no es nueva. Sin embargo, casi no hay semana en la que una celebrity más lance su queja en las redes sociales reivindicando el derecho a tener un cuerpo real (defectillos incluidos).

C. Ávila | Woman.es

Hay algunas, como Kate Winslet, que llevan años rebelándose contra la tiranía de la imagen y los retoques excesivos de su imagen. Tan harta está que en su último contrato como imagen de L’Oréal ha vetado el retoque digital en sus fotografías. Y otras muchas se van sumando a su causa. La última ha sido Rumer Willis, una de las tres hijas de Demi Moore y Bruce Willis, que se sintió muy “ofendida” por el resultado final de una foto en la que posaba junto a sus hermanas.  “El fotógrafo photoshopeó mi cara para hacer mi mandíbula más pequeña y veo muy ofensivo cambiar a uno tan drásticamente”, escribe en su perfil de Instagram junto a la foto de la discordia. “Me gusta mi aspecto y no apoyo a nadie que sienta que necesito cambiar la forma en que me veo para hacerme más bella. Se den cuenta o no, es una forma de bullying que no apoyo”.

La imagen de la actriz Kerry Washington, protagonista de la serie Scandal, en la portada de una revista en la que aparecía con la piel mucho más clara de lo que es realmente despertó todo tipo de comentarios críticos en las redes, bajo el hashtag #whitewashing. Ella se sumó a la movilización tuiteando esto: “Gracias por abrir este debate. Es importante”. No fue la primera a la que blanquearon digitalmente, antes que ellas ya vivieron un conflicto semejante Halle Berry, Beyoncé y Gabourney Sidibie (actriz protagonista de Precious).

La cantante Zendaya también manifestó su inconformidad con una revista por alterar las imágenes de una sesión fotográfica. “Me he sorprendido al comprobar que a mis 19 años de edad mis caderas y mi torso han sido bastante manipulados. Estas son las cosas que hacen que las mujeres se sientan inseguras de sí mismas, crean ideales irreales de belleza”, publicó en Instagram junto a dos imágenes comparadas que evidenciaban la manipulación que sufrió la fotografía orginal.

En la misma dirección iba encaminada la queja de Inma Cuesta, que también mostró su malestar vía Instagram: “No es la primera vez que pasa, pero esto sobrepasa los límites de la realidad y me avergüenza. Verte y no reconocerte, descubrir que tu imagen está en manos de personas que tienen un sentido de la belleza absolutamente irreal. No entiendo la necesidad de retocar mi cuerpo hasta dejarme casi en la mitad de lo que soy, alisar mi piel y alargar mi cuello hasta convertirme casi en una muñeca sin expresión", publicó la actriz. ¿Quién será la siguiente en decir basta?

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