Archie en brazos de su madre, Meghan Markle. | Cordon press

Archie, el hijo de Meghan Markle y el Príncipe Harry, se ha estrenado en un acto oficial y ver su carita risueña te va a alegrar el día

Durante el viaje de los Duques de Sussex a África. 

Woman.es

Día histórico para los Duques de Sussex en Sudáfrica, ya que Archie Mountbatten-Windsor, su hijo de 4 meses, se ha estrenado en un acto oficial. La parada inicial del primer viaje del matrimonio con su bebé está a punto de llegar a su fin, pero lo ha hecho con una sorpresa inesperada para muchos pese a que en el Reino Unido algunos medios habían vaticinado que esto ocurriría en algún momento del tour por África.

Finalmente ha sido seguramente antes de lo previsto, en el primer país que han visitado -después de Sudáfrica viajarán a Bostwana, Angola y Malawi-. El pequeño ha sido la gran atracción de la cita para tomar un té, literalmente, que sus padres tenían con el arzobispo de Ciudad del Cabo Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz del año 1984 por su compromiso firme y activo contra el apartheid.

Han sido los propios duques de Sussex los que han informado de su decisión de llevar a baby Archie a dicho compromiso a través de sus redes sociales cuenta de Instagram, donde han compartido incluso un vídeo del momento previo al encuentro en sus stories. No vas a poder evitar el "oooohhhhh, qué cosita" o similar cuando lo veas, es irremediable...

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El pequeño ha llegado en brazos de su madre, Meghan Markle, ambos con una sonrisa, vestido con un bonito peto de rayas en azul celeste y blanco a juego con los calcetines y la camiseta. A tenor de lo risueño que se le aprecia en todas las imágenes publicadas de su primera aparición oficial en público -el resto de imágenes del niño que habíamos visto pertenecían a momentos íntimos de la familia como su bautizo-, no parece que se haya sentido abrumado por unas circunstancias que no deben de ser sencillas para alguien tan pequeño como él.

Por mucho que su padre, el príncipe Harry, comentara durante la visita que "ya está acostumbrado", hay una razón de peso para que Archie haya estado tan a gusto: los brazos de mamá, de los que no se ha separado en ningún momento. 

Todavía le restan muchos días al viaje por territorio africano de Meghan y el príncipe Harry, que por cierto se ha mostrado igual de feliz y encantado que su esposa y su primogénito durante la visita al arzobispo, pero será difícil que encontremos una imagen más entrañable y tierna que la que los tres nos han ofrecido en Ciudad del Cabo.

Tan cuqui ha sido que es la primera vez que pasa desapercibido un look de la exactriz, que ha escogido un vestido estampado en la misma combinación de colores -el azul más oscuro, eso sí- que el look de su hijo. 

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