Consejos para superar el cambio de hora y afrontar la rutina. | Valentina Valdinoci / IMAXTREE

Seis trucos para afrontar y adaptarte al cambio de estación (y de hora)

¿El otoño te produce bajón? Lo primero que debes saber es que es algo, hasta cierto punto, normal. Hemos hablado con expertos y te traemos algunas pautas que te ayudarán.

Mar Peiteado | Woman.es

Toca cambiar la hora y adaptarse a todo lo que ello conlleva. La reducción de horas de luz, la bajada de las temperaturas y el cambio de actividad después del verano, producen una cierta astenia otoñal: "Los neurotransmisores cerebrales involucrados en nuestro estado anímico perciben la pérdida de tiempo de ocio, de actividades al aire libre, así como una menor exposición directa a los rayos solares", explica la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen que, además, advierte de que el cambio de hora que afrontamos en esta época, también afecta y, especialmente, a quienes tienen problemas de sueño. Otra cosa típica de este mes de octubre, y que influye negativamente en el ánimo, es haber hecho muchos propósitos de cara al nuevo curso, y constatar que ha pasado más de un mes y no los hemos puesto en marcha. El resultado es una conducta irritable, con falta de motivación, nerviosismo o tristeza. En lo físico se manifiesta en forma de fatiga, cansancio o dificultad para la concentración.

La actitud que hay que tener es la de aceptar la nueva etapa y ver cómo podemos afrontar el cambio de hora sin caer en la apatía. Atenta a estos tips:

Haz ejercicio

Noemi Mateos, miembro de la Asociación Española de Coaching (ASESCO) explica que con el ejercicio físico “el cuerpo libera endorfinas y serotonina al instante, que ayudan a regular el sueño, el apetito y el estado de ánimo. Son neurotransmisores que, además de proporcionarte placer y eliminar toxinas, refuerzan la autoestima”. Es importante practicar un deporte que te guste y si lo haces en grupo, con amigos, mucho mejor, porque ayuda a mantener relaciones sociales que también son muy importantes en esta época. 

Organiza  planes con amigos y …contigo misma

Unas relaciones sociales gratificantes y sólidas resultan claves para afrontar este primer trimestre. Además, si tenemos en cuenta que venimos de una época de planes constantes (el verano) sabremos que no es bueno cortar ahora de golpe. Desde el servicio de psicología del Institut Dra. Natalia Ribé, proponen hacer actividades para dedicarnos tiempo y desconectar, como tomar algo a la salida del trabajo o relajarnos con un tratamiento de belleza.  Desde Asesco apuntan sobre la importancia de mirarnos hacia dentro y escucharnos de forma activa: “Una actividad que ayuda a conseguirlo es la meditación o mindfullness que, practicada de forma regular, incrementa la conexión interna y la creatividad”.

Cuida tu piel

La nueva estación y el inminente cambio de hora, también repercuten en a la piel: "Dormimos una hora más, pero nuestro organismo sufre un jet lag del que, según algunos estudios, tarda entre dos y tres días en recuperarse. Los días pasan a ser más cortos, con lo que la piel se expone a menos horas de luz solar y a menos rayos UV. Estos son importantes para activar la Vitamina D, y su falta provoca que el organismo y la piel pierdan capacidad para activar los mecanismos que requiere el buen funcionamiento de la misma", explica Laura Izquierdo, química, facialista y co-fundadora de Izba Nature, que recomienda dormir las horas necesarias, beber agua e infusiones en abundancia y alimentarnos de forma adecuada "para ayudar a que nuestra piel se proteja ante los cambios y se fortalezca".  También propone aprovechar estos días para hacer una cura  intensiva: “Aplicar una mascarilla hidratante, revitalizante y regeneradora sobre la piel limpia y tonificada, y dormir con ella durante una semana, retirándola a la mañana siguiente. La piel lo agradecerá”, asegura.

Fortalece el cabello

La tradicional caída estacional afecta al ánimo de muchas mujeres. Se produce con la llegada del otoño, cuando los días son más cortos y se reduce la exposición solar. "Nuestro organismo detecta este cambio a través de nuestros ojos, y entiende que no necesita protegerse tan enérgicamente como en verano Se inicia así un proceso de renovación capilar durante el cual el pelo se cae más e incluso sentiremos que es más fino”, explica Adolfo Remartínez, creador de Nuggela & Sulé, que afirma que es momento de nutrir y fortalecer el cabello desde dentro “con suplementos alimenticios a base de minerales como el zinc o el hierro, vitaminas (especialmente las del grupo B) y nutrientes como la quinoa, la levadura de cerveza o la cebolla, buenos aliados para aportar todos los activos implicados en la creación de cabello". 

Pon en orden tu dieta

En verano es normal un cierto desorden en la alimentación y algunos excesos, pero ahora toca volver a la rutina y reajustar la dieta que, al ser más saludable, nos ayudará a eliminar toxinas y perder esos dos o tres kilos que hemos sumado en vacaciones. Graciela Moreira, experta en nutrición y cocina de Pronokal Group afirma que ayuda organizar un menú semanal "para no caer en tentaciones peligrosas al hacer la compra", y planificar con tiempo nuestras 5 comidas diarias (cada 3 o 4 horas). También recomienda hidratarse con “2 litros de agua al día saborizada con limón, pepino o menta", además de infusiones. Hay que empezar bien el día dándole al desayuno la importancia que tiene: "Recuerda incorporar un alimento proteico como quesos desnatados, fiambre de pavo, pollo, jamón serrano bajo en grasas, huevo (poché, pasado por agua, revuelto) o frutos secos", que darán mayor sensación de saciedad evitando el picoteo durante la mañana. En la comida propone combinar verduras con alimentos proteicos, empleando "cocciones saludables como vapor, horno o parrilla”, o detalles como sustituir el postre por una infusión y evitar largas sobremesas que inviten a seguir comiendo.

Reformúlate tu actividad laboral

No quiere decir que cambies de trabajo pero sí que no lo abordes tal como lo dejaste sin más. Es habitual que en el parón del verano miremos nuestro trabajo con cierta distancia y analicemos en qué punto nos encontramos y hacia dónde queremos seguir avanzando. No dejes que esas reflexiones caigan en saco roto. Noemi Mateos de ASESCO, propone que nos marquemos nuevos objetivos profesionales de forma retadora con preguntas como ¿qué me aportará lograrlo? ¿qué puedo hacer para conseguirlo? o ¿en qué plazo lo quiero? "Pasar de tener en la mente una preocupación a tener un reto bien definido, es vital para recuperar el equilibrio mental en el trabajo. Los retos te motivan a pasar a la acción con la responsabilidad puesta en ti mismo y en lo que está en tu mano hacer para lograrlo", explica la experta que también propone marcarse hitos, para tomar conciencia de nuestra evolución, y premiarse como refuerzo positivo.

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