10 modos inesperados de rejuvenecer tu cerebro

Paola Lei

1. Tocar un instrumento

Da igual que sea el saxofón, el piano o el ukelele. Los investigadores creen que tocar un instrumento durante más de diez años es una terapia rejuvenecedora para el cerebro. Otros estudios, como uno realizado en la Universidad de Stanford apunta que escuchar música barroca, como Vivaldi o Bach produce cambios en el cerebro que favorecen la atención y la memoria.

2. Aprender un idioma

Ser bilingüe reduce el riesgo de demencia en las personas mayores. Y los que son capaces de hablar más de una lengua son mejores en la multitarea, prestan más atención y muestran una mayor concentración. Mientras más joven se aprenda, mejor pero nunca es tarde para empezar y conseguir algún beneficio.

3. Leer pequeños artículos como este

Leer en general es bueno para el cerebro, pero leer libros cortos o artículos breves en los que tengas que concentrar la atención es mucho mejor. La razón es que el cerebro humano no es muy bueno procesando mucha información a la vez. Lo mejor es leer uno o dos artículos y pensar sobre ellos que leer 20.

4. Cambiar la fuente de tus documentos

La próxima vez que vayas a leer o a escribir algo prueba a usar otro tipo de letra diferente a la habitual y que sea menos legible. Al parecer con Fuentes como Comic Sans o Bodoni nos forzamos a prestar más atención y leemos de un modo menos automático, lo cual nos ayuda a comprender y a recordar lo que hemos leído, asegura un estudio de la Universidad de Harvard.

5. Hacer punto

Las actividades que ponen tus manos a trabajar, como hacer punto, crochet o incluso la jardinería son liberadoras de estrés y mantiene el cerebro joven. Hacer punto con frecuencia mejora las funciones cognitivas.

6. Tener más vida social

Pasar mucho tiempo con los amigos y la familia, sobre todo en las personas mayores, es una de las mejores maneras de evitar la demencia y la deficiencia cognitive. La vida social se relaciona con la agilidad mental.

7. Usar mejor tu tiempo

No pases una hora haciendo algo que podría tomarte diez minutos. Ni tampoco dediques diez minutos a cosas que merecen una hora. Calibra tu energía mental y decide cuánto vas a consumir en cada tarea.

8. Escribir a mano

Aunque el teclado sea nuestro más fiel compañero escribir a mano es mejor para el cerebro. Los estudiantes aprender mejor cuando toman notas a mano porque fuerzan al cerebro a procesar esa información

9. Echarse una siesta

La siesta es una recarga para el cerebro. Segun las investigaciones de un equipo alemán de investigación unos seis minutos de siesta son mejores que una siesta más larga para mejorar la memoria.

10. Lavar los platos

Sí, así es y ya lo sentimos. Pero lavar los platos, cocinar y fregar el suelo cuentan como actividades físicas que reducen el riesgo de demencia y de Alzheimer.