Matteo Valle / IMAXTREE

Tus uñas hablan de ti: aprende a interpretar lo que dicen sobre tu salud

Cuando cuidamos de nuestras uñas siempre procuramos mantenerlas bonitas e incluso elegir los esmaltes que más rejuvenecen pero, ¿sabes que puede decir mucho acerca de tu salud? Te enseñamos a interpretarlas. 

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Cortas tus uñas, las limas, aplicas productos específicos, las pintas de colores de tendencia... Cuando hablamos de cuidar nuestras uñas seguro que esas son las acciones que te vienen a la cabeza ya que nos gusta que sean un reflejo de nuestra personalidad pero, ¿sabías que también lo pueden ser de nuestra salud? Mas allá de ser un lienzo para crear tus manicuras y nail arts de moda, las uñas cumplen con una función biológica concreta. Y es que, su finalidad en nuestro organismo es la de proteger los dedos frente a los agentes externos y hacer que tengamos una mayor precisión a la hora de llevar a cabo trabajos manuales. Sin embargo, no siempre tienen el mismo aspecto y es algo que debemos vigilar si queremos aprender a interpretar el mensaje que nos están mandando. 

Cuando el color, la textura o el grosor cambian podría ser indicativo de que algo más está pasando en nuestro cuerpo, e igual que ocurre con los brotes de acné en la barbilla, que indican un desajuste hormonal, cuando algo anómalo aparece en tus uñas, como una descamación que antes no estaba, debes tenerlo en cuenta e investigar su origen. 

Por ejemplo, cuando tus uñas se vuelven muy secas y quebradizas, es muy probable que tengas anemia o algún tipo de problema con el tiroides, mientras que si notas que se vuelven blanquecinas, puede estar relacionado con problemas hepáticos o renales. Por otro lado, si tus en tus uñas puedes identificar estrías o líneas marcadas, lo más probable es que tengas alguna deficiencia alimenticia como falta de nutrientes.

Además de las manchas blancas y la descamación, es importante vigilar también su color. Las uñas amarillentas suelen indicar un exceso de tabaco o algún tipo de problema renal, las azuladas o amoratadas problemas respiratorios o de circulación, mientras que el color verdoso en las uñas suele estar relacionado con algún tipo de contaminación bacteriana.

Sin embargo, es importante que no cunda el pánico, ya que en la mayoría de las ocasiones ese ligero cambio de color se debe a un producto quita-esmalte muy agresivo o a no dejar respirar nuestra manicura entre una sesión y otra durante demasiado tiempo. Además, hay algunos esmaltes que son más complicados de eliminar como los muy oscuros o los rojizos, que dejan restos en algunas zonas de las uñas, así que no tienes por qué alarmarte.

Eso sí, si ves que el estado, color o dureza de tus uñas sigue exactamente igual tras el paso de una semana, acude a tu dermatólogo, para salir de dudas.