Alex Sarginson

Hay solución para el acné más allá de los 20

Las imperfecciones cutáneas en la edad adulta van en aumento. Un fenómeno en alza agravado por los signos de envejecimiento propios de la tez. Varios expertos nos ofrecen una respuesta global para frenar todos los problemas y devolver a la piel su aspecto saludable.

Olga Tarín | Woman.es

Granitos, quistes, puntos negros, cicatrices… La sintomatología del acné es extensa y afecta a nivel físico y psicológico. Sentirse insegura, acomplejada y decaída por estas imperfecciones tan conocidas (y sufridas) por adolescentes es habitual. Pero los teenagers no son los únicos. «Casi el 40% de las mujeres entre los 20 y los 40 años lo padece y el fenómeno sigue aumentando», afirman los expertos de los laboratorios Pierre Fabre. ¿Por qué ocurre esto? Principalmente, por causas hormonales, pero también afecta el estrés, la falta de sueño, las dietas desequilibradas y motivos de origen hereditario. «Con una exposición moderada al sol este problema suele mejorar, pero en invierno hay un rebote. Si ocurre, es el momento de acudir al dermatólogo y buscar soluciones», dice la doctora Mar Mira, del centro Mira + Cueto.

¿Qué ocurre en la piel?

Básicamente, ocurre lo mismo a los 17 que a los 30, pero se manifiesta de manera distinta. «El acné es la inflamación de la glándula sebácea en la que interviene un aumento de la producción de sebo estimulado por las hormonas. El factor genético predispone a la obstrucción de poros y al aumento de bacterias, como el propinebacterium acnes. Sin embargo, en la mujer adulta suele aparecer en la zona que rodea la boca, la barbilla y el cuello. Los granos suelen ser grandes, rojos, con supuración, de tardía curación y con tendencia a dejar cicatrices. Aunque la causa de este acné adulto no es completamente conocida, sabemos que existe un factor hormonal que se agrava en momentos de estrés, periodo menstrual, utilización de maquillajes o cosméticos demasiado grasos y con el hábito del tabaco», explica Miguel Sánchez Viera, dtor. del Instituto de Dermatología Integral. Y cuanto más maduras son las pieles, los daños son mayores. «El 48% de las mujeres europeas entre 30 y 49 años sufre acné. El problema es que estas imperfecciones –granos, brillos, poros dilatados– se unen al envejecimiento –manchas, líneas de expresión, textura rugosa– y el proceso se agrava por la falta adecuada de renovación celular. Por eso los tratamientos necesitan dar una respuesta global. A estas alturas, no podemos elegir entre tratar las imperfecciones o el envejecimiento. Hay que utilizar productos capaces de solucionar ambos problemas a la vez», aclaran los expertos de SkinCeuticals.

Acción global

Un problema multifactorial no puede ser abordado desde una sola perspectiva. «El tratamiento requiere soluciones múltiples. Debe corregir las causas –regular la secreción de grasa, reducir las bacterias y desobstruir los folículos– y también tratar sus secuelas estéticas», explica la doctora Mira. Por eso el éxito está en la personalización. Como primer paso, un buen diagnóstico es fundamental. «Saber qué factor origina el problema y determinar bien el tipo de brote (acné cosmético, queloideo, estival…) es básico para lograr un tratamiento efectivo», explica la dermatóloga. Los centros incorporan rituales globales que combinan diferentes técnicas. Desde la aplicación de fármacos a nivel tópico, como ácido glicólico o retinoides, como la toma de fármacos por vía oral. «En casos de acné moderado damos antibióticos, si el problema es hormonal, la píldora anticonceptiva funciona muy bien. En otros casos se administran retinoides orales (como el famoso Roucatán) aunque por sus numerosos efectos secundarios precisa un estricto control médico», insiste Mar Mira. Y todo esto se complementa con procedimientos de última generación como peelings –de ácido glicólico, salicílico o tricloracético–, terapia con luz pulsada, radiofrecuencia y láser para tratar las cicatrices. «Hay que tener expectativas realistas, estos tratamientos son largos y, aunque no existe la cura rápida, sí que logran acabar con los síntomas y disminuir las lesiones que suelen dejar en la piel», aclara la dermatóloga.

Erucerin, Medik8, Plante System

Tres reglas de oro

Una buena rutina en casa es necesaria para plantar cara a los granitos. Marta Gamarra, dtra. de formación de Eve Lom, nos aclara qué debemos hacer. «Más vale prevenir, es decir, si tenemos tendencia a la aparición de granitos nunca podemos descuidar la limpieza y la haremos con productos suaves que no irriten la tez. El error más grave es tratar de reventar el granito con los dedos, sobre todo cuando se hace con las uñas se produce una lesión que se puede infectar con las bacterias de la mano, originando inflamación y cicatriz. Existen productos calmantes muy efectivos que van directo al grano, reducen la inflamación, la rojez y en un breve periodo de tiempo solucionan el problema sin dejar antiestéticas cicatrices. Pueden aplicarse en cualquier momento del día, incluso debajo del maquillaje. También funcionan muy bien las mascarillas que equilibran las bacterias y acaban con la inflamación. Conviene utilizarlas una vez a la semana sobre la piel bien limpia.»

MAKE UP a medida

Efecto máscara, piel acartonada y rugosa… ¿Cómo debemos maquillarnos si tenemos tendencia acneica? «Como regla general, elige una base no comedogénica, libre de aceites minerales. Estos dos puntos son necesarios porque un fondo inadecuado puede agravar el problema. Evita los maquillajes muy densos, que suelen dar un acabado apelmazado, y decántate por texturas más ligeras que garanticen buena cobertura, se adapten perfectamente a la piel y la dejen respirar. ¡Y no te pases con el corrector! Si lo aplicas en exceso consigues el efecto contrario y las imperfecciones resaltan más. Y todo ello debes aplicarlo sobre una tez limpia y tratada con una hidratante adecuada», insiste Marta Gamarra.

Bourjois, Avène, Dior

Lo último en cabina

1. Peeling pulidor. Completo tratamiento que incluye higiene profunda, seborregulación, descongestión, exfoliación y regeneración. Las cinco claves antigranitos combinadas en un procedimiento dermatológico para recuperar el equilibrio y la vitalidad de la piel y retrasar la aparición de nuevas lesiones. Precio: 65 €/ sesión. Dónde: Le Petit Salon.

2. Luz LED azul. Las máscaras de luz LED azul (430-450 nm) destruyen la bacteria asociada al acné, reducen la inflamación, iluminan y rejuvenecen la piel. Además, aumentan los mecanismos naturales de reparación. Precio: 90 €/sesión. Dónde: Dr. Moisés Amselem.

3. Radiofrecuencia. Las ondas electromagnéticas han demostrado una gran eficacia para regular el tamaño y la secreción de las glándulas sebáceas. Un buen complemento a las terapias antiacné clásicas. Precio: 225 €/sesión. Dónde: Mira + Cueto.

Eve Lom