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¿Una sesión de fisio en tu cara para estar más guapa? Te descubrimos el face taping

El face taping es un tratamiento antienvejecimiento diseñado para prevenir y combatir las arrugas de la cara y el cuello. Te explicamos con detalle en qué consiste, cuánto dura, cómo se realiza y los beneficios que aporta.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

¿Conoces las tiras de colores que te pone el fisio algunas veces para que tus músculos y articulaciones estén en la postura correcta? Esta técnica se llama kinesotaping y ahora llega a nuestra cara para ayudarnos a luchar contra las arrugas y líneas de expresión. La técnica del face taping se inventó en Rusia y se extendió primero en Corea del Sur y luego en Europa, donde se ha convertido en la nueva gimnasia facial antiedad preferida por miles de mujeres. Se basa en la aplicación de cintas elásticas de colores vivos que, con su efecto tensor, ayudan a mejorar la circulación sanguínea del rostro y, en consecuencia, su aspecto

¿Qué es el face taping?

Es un tratamiento estético no invasivo que consiste en la aplicación de cintas adhesivas kinesológicas en la cara y el cuello, y promete mejorar el aspecto general de la cara al tonificar y drenar el tejido muscular. Aunque también se puede hacer en casa sola, es mejor contar con un profesional al menos para la primera sesión. El face taping está especialmente indicado para aquellas personas con pieles apagadas, marcadas por pequeñas arrugas o pieles maduras, ya que actúa mecánicamente sobre los tejidos de la piel, estimulando el sistema linfático.

La cinta elástica, llamada kinesotape, está formada por muchas pequeñas ondas que, colocadas en el rostro, consiguen levantar ligeramente la piel y reactivar los músculos que, por errores posturales o estrés, se contraen, creando pequeñas arrugas. Los parches, por tanto, realizan una especie de micromasaje natural que es una auténtica maravilla para relajar los tejidos y combatir los primeros signos de envejecimiento.

Beneficios del face taping

La aplicación de la cinta estimula la piel y ayuda a drenar los tejidos del rostro, reduciendo las bolsas y las ojeras. También reduce la hinchazón, relaja los músculos y, por tanto, ayuda a combatir las arrugas y a prevenir las líneas de expresión. Es un verdadero tratamiento antienvejecimiento no invasivo adecuado para todo tipo de pieles, especialmente las maduras. Con el paso del tiempo, el cuerpo produce cada vez menos colágeno y la piel del rostro tiende a resecarse más. Esto provoca la formación de líneas de expresión, especialmente alrededor de la boca y los ojos.

Y es que, como las cremas antiarrugas ayudan a nutrir la epidermis, estás cintas son el complemento perfecto, gracias a su acción mecánica mucho más intensa que refuerza la revitalización celular. La cinta estimula los músculos, ayudándolos a estar más tonificados y reactivando la circulación sanguínea y linfática del rostro.

Si no estás muy familiarizado con el face taping, lo mejor es buscar ayuda profesional en los centros de belleza que ofrecen este tipo de tratamiento que, por lo general suelen estar englobados en estos tres tipos de protocolo:

El taping linfático, que actúa como un verdadero masaje de drenaje linfático en el rostro, mejorando especialmente las bolsas del contorno de los ojos.

La técnica de estiramiento de los músculos faciales, que ayuda a relajar las zonas de la cara donde se acumula más tensión, como la frente. En este caso, los parches se mantienen durante casi 8-10 horas, por lo que es recomendable aplicarlas antes de dormir.

Por último, la técnica Tissue Lifting, un protocolo que tiene un efecto lifting sobre los tejidos, dando firmeza y tono muscular al rostro. Es el tratamiento más largo y potente, pero también el que le da un verdadero impulso a las fibras musculares.