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¿Debes hacerte la pedicura si eres runner?

¿En tu vestidor hay más zapatillas que stilettos? Entonces, tus pies necesitan tratamientos específicos para corredoras. Presta especial atención a los consejos de nuestros expertos.

Olga Tamarit | Woman.es

Si eres una runner-adicta, habrás experimentado ya todos los beneficios que te aporta el deporte de moda, pero también puedes estar sufriendo problemas típicos que surgen cuando los kilómetros que sumas a tus espaldas empiezan a subir de veinte o treinta semanales. Quizá si escuchas la palabra nigroniquia no sepas a qué nos referimos, pero es la contusión más frecuente en las uñas de las corredoras habituales. ¿Estás empezando a notar que oscurecen? Puede ser debido al traumatismo que produce el impacto reiterado con la puntera de tu zapatilla y a la rotura de capilares.

Para evitar este tipo de heridas, Beatriz Ros Blanco, podóloga, atleta internacional y olímpica en maratón, aconseja elegirlas «más grandes que el largo del pie. Los dedos deben tener espacio y algo de movilidad, para así evitar problemas en las uñas durante la carrera.» En efecto, llevar las zapatillas demasiado ajustadas suele provocar este tipo de lesiones, que no son demasiado molestas, pero sí muy antiestéticas. Como corredora, debes vigilar la longitud de tus uñas; de nada sirve que encuentres la zapatilla perfecta si luego no mimas este detalle.

Aitor Cuní, trainer y make up artist de Coty, afirma que debes mantenerlas «cortas, con un borde libre de milímetros, con forma cuadrada para evitar roturas y con las esquinas redondeadas para evitar enganchones y uñeros». Especial atención merecen los callos, ya que si bien protegen al pie de agresiones y rozaduras, también pueden afectar a tu pisada. La maratoniana Tamara Sanfabio lo tiene claro: «¿Cómo nos van a proteger los callos? ¡Yo me los tengo que quitar! No puedo con el dolor y, para evitarlo, cambio la pisada, con el consiguiente riesgo de sobrecarga en otras zonas musculares. Antes de las maratones, paso por revisión.» Un podólogo certificado te aconsejará lo mejor en tu caso, pero el sentido común nos dice que un punto intermedio es el idóneo: se deben eliminar, pero no al cien por cien.

En palabras de Beatriz Ros: «Como atleta profesional de maratón y podóloga he experimentado mucho con mis pies, y la conclusión a la que he llegado es que los callos, evidentemente, salen para proteger una zona sobre la que hay mucho roce o fricción, pero llega un punto que la dureza puede molestar o incluso doler por hacerse grande, seca y profunda. En estos casos es en los que hay que acudir al experto y eliminarla, pero dejando siempre una ligera capa de piel más dura para evitar que nos salgan ampollas. Hay que quitar, pero con moderación, nada de dejar los pies como el culito de un bebe.»

MCNY Mi Calle de Nueva York posee un servicio de pedicura especialmente pensado para tratar todas las necesidades de las runners: Perfect 10K Pedicure. | D.R

Lo ideal es que antes de cada competición, visites a un especialista, pero… ¿Cómo tratar los pies en tu día a día? Una vez al mes puedes hacer tú misma en casa una exfoliación con scrubs naturales de sales marinas, cortar y limar las uñas tras retirar el esmalte y terminar con una profunda hidratación. Esta última debe ser diaria y realizarse, preferiblemente, antes de ir a dormir. Utiliza una crema específica para pieles secas, que contenga aceites ultrahidratantes, como el de aguacate, o que sea rica en urea. Mimar tus pies con este gesto extra, además, tiene recompensa: correrás más cómoda, podrás arañar algún segundo al cronómetro y... ¡Mejorar tu marca personal!