La actriz no renuncia a la elegancia ni tampoco a lucir escote. | GTRES

Pecho a tu medida

Firme y turgente, de volumen proporcionado y natural al tacto. ¿Una quimera? Si tu escote no es, precisamente, el símbolo de la feminidad, los avances en las cirugías de aumento, reducción y elevación de mamas ofrecen resultados ultra naturales. Las técnicas soft multiplican aún más su atractivo.

Alejandra Yeregui

Scout Willis, hija de Bruce Willis y Demi Moore, pasea por Nueva York con falda y el torso desnudo. La imagen que la actriz ha subido a Twitter se acompaña del siguiente mensaje: «Legal en NY, pero no en Instagram». Es su respuesta a la censura impuesta por la red social a una foto en la que aparecía con camiseta transparente. Enseñar el pecho es el nuevo símbolo de la igualdad de género. Otras celebrities, como Cara Delevingne, Miley Cirus o Rihanna libran su particular batalla con instantáneas similares bajo el hashtag #freethenipple (libera el pezón), que secundan millones de mujeres. ¿Compromiso social o márketing? Lo cierto es que los senos al aire están más legitimados que nunca. La “rebooblution” llega a España: la cirugía de aumento de mamas es la más demandada. Y cuando la talla no es problema, hay soluciones para elevar, corregir... Todo por un pecho espectacular.

Un movimiento sensual

Nadie diría que el pecho de Gisele Bundchen o de Alessandra Ambrossio es fake (falso). Evitar el efecto “pecho separado” supone gran parte de la naturalidad de las cirugías de aumento. Lo último es combinar la infiltraciones de grasa de la propia paciente con implantes mamarios. En qué consiste: Primero, la infiltración para-esternal es una técnica 2x1. Requiere una liposucción previa de grasa de la paciente que después se centrifuga –para eliminar residuos– e inyecta (entre 80 y 150 cc) durante la mamoplastia. «Lo ideal es liposuccionar zonas de acúmulos grasos resistentes al adelgazamiento. Se infiltra en el escote y en la zona de transición del implante hacia el esternón para suavizarla», apunta el doctor Francisco Gómez Bravo, pionero de esta técnica. Después, se colocan las prótesis mamarias «en un plano dual, para que quede natural». H Para quién. Para mujeres delgadas con un esternón marcado o para corregir un resultado artificial. Posoperatorio: Requiere una noche de ingreso y utilizar fajas de compresión durante dos semanas. A los 2 días se recupera la actividad. Precio: A partir de 6.500 €. Dónde: Clínica Gómez Bravo. Madrid. Tel. 915 756 060. clinicagomezbravo.com

Lipofilling + Implantes

Ni muy rígido, ni muy flácido. La turgencia del pecho ideal se puede medir (y conseguir) de forma objetiva con un sofisticado sistema. El Test BOT (Bouncing Objective Test) consiste en estudiar mediante videomamografía el nivel de firmeza que han de tener las nuevas mamas. Previo a la cirugía de aumento, se evalúa el movimiento natural de la paciente desde tres planos: lateral, vertical y rotatorio (de dentro a fuera) con un sistema de análisis digitalizado en tres dimensiones y la ayuda de tres marcadores (uno fijo en el esternón y dos móviles en los pezones). Tras hacer vibrar el tronco, se obtiene la media del movimiento de cada seno con respecto al punto fijo, que sirve de guía en el proceso de selección de la prótesis y durante la intervención para un resultado natural. Dónde: Institut Vila-Rovira. Barcelona. (Tel. 933 933 128).

Cuatro buenas noticias sobre la cirugía de aumento

1. Implantes más naturales y seguros. «El gel cohesivo de silicona minimiza los riesgos de una posible rotura del implante y resulta muy natural al tacto», explica el doctor Francisco Gómez Bravo. "Es parecido a cuando cortamos un membrillo: el gel no migra a la glándula mamaria. Y el riesgo de rechazo es del 2%", añade el doctor Antonio Tapia. 

2. Cicatrices (casi) invisibles. La mejor vía de acceso para introducir la prótesis en la mama es el borde inferior de la areola. «Deja una cicatriz disimulada y cicatriza muy bien. Si la areola es muy pequeña, se utiliza el surco submamario», apunta el doctor Ángel Martín, de Clínica Menorca (clinicamenorca.com).

3. Suturas de goretex. Los cirujanos  cardiovasculares llevan décadas empleándolas por su elasticidad. «La mama se mueve y se desplaza. El hilo de goretex permite estas distensiones, necesarias para lograr resultados mucho más naturales, muy similar a una no retocada», afirma el doctor Rubén Guilarte (Drguilarte.com). Precio: 300 € por mama y cirugía.

4. Intervención sin riesgos. La calidad de las prótesis está garantizada con exhaustivos controles de calidad –el escándalo de los implantes PIP fue un caso aislado–. Las encapsulaciones de los implantes también preocupa: la colocación de prótesis rugosas, la videomamografía y el drenaje linfático manual precoz son claves para evitarlas.

¿Bótox para elevar?

El Breastox es una técnica poco conocida en España pero que suena con fuerza en países como Inglaterra y Estados Unidos. El quid del asunto está en infiltrar toxina botulínica en la parte inferior del músculo pectoral, concretamente en tres puntos, de forma que al relajar la zona, se produce una contracción de la zona superior del músculo, que tira hacia arriba y produce el efecto up. Ventajas: Sin pasar por el quirófano, logra una elevación (moderada) siempre que sean senos de talla pequeña (85-90). Inconvenientes: El efecto del tratamiento es limitado. «Los efectos duran solo cuatro meses, de forma que hay que repetir las infiltraciones cada cierto tiempo. Además, es una técnica ilegal en España (no está autorizada por Sanidad en Europa) y los estudios no son concluyentes en referencia a buenos resultados», advierte la doctora Mª Rosa García Maroto, de Clínica de la Fuente (clinicadelafuente.es).

Hilos Tensores PDO

Mejoran la forma de la mama de tamaño pequeño o mediano y logran levantarla al menos un centímetro, «siempre que la flacidez esté en la piel y no en el músculo», afirma Carmen Martín, médico estético de la Clínica Dray. La inserción de hilos de polidioxanona en la dermis se realiza en forma de abanico, siguiendo las líneas de tensión del pecho. «Se utilizan alrededor de diez hilos por mama. Suelen ser monofilamentos combinados con espiculados y multifilamentos», explica Martín. Puede requerir anestesia tópica y el tratamiento se realiza en media hora. Los resultados definitivos se empiezan a apreciar a las dos semanas y el efecto dura alrededor de un año. Precio: 600 € aprox. Dónde: Clínica Dray (Madrid y Barcelona: doctorsimondray.com) y Clínica Deam (deamclinica.es).

Un peso menos

El dolor de espalda, fruto no del peso del pecho en sí, «si no de las medidas posturales que se adoptan para disimularlo», explica el doctor César Casado, secretario general de la Secpre, llevan a dar el paso de operarse. También los eccemas o inflamación en los surcos inferior del pecho, la excesiva presión y las limitaciones para hacer ejercicio. H En qué consiste la intervención: Se extirpa parte de la glándula mamaria y de grasa y se recoloca el tejido sobrante. Casi siempre se acompaña de intervenciones complementarias de elevación del pecho para reubicar las areolas y los pezones. Se efectúa con anestesia general y su posoperatorio es más cómodo e indoloro que en el caso de aumento, ya que no afecta a los músculos pectorales. Avances: La reducción de cicatrices. «Lo ideal es poder realizar grandes reducciones de pecho o mastopexias con solo una cicatriz vertical. Siempre, además, manteniendo la sensibilidad de la areola y funcionalidad», explica el doctor Antonio Tapia. Cada vez es más frecuente combinar la intervención con una liposucción para remodelar el contorno del tórax. Precio: Entre 8.000 y 9.000 €. Dónde: Instituto Tapia. Barcelona. Tel. 932 376 643.