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Mitos y verdades sobre el autobronceador: ¡piérdele el miedo al moreno artificial!

Si no fuiste agraciada con una bonita piel dorada, y tampoco quieres llegar al primer día de verano completamente blanca no te queda más remedio que confiar en las bondades del autobronceador. Te desmontamos las leyendas urbanas que circulan sobre él para que le pierdas el miedo de una vez por todas.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Tanto si te has propuesto que este año no quieres ser la persona más blanca al bajar el primer día a la playa, como si tienes un evento para el que quieres estar morena pero lo quieres hacer sin riesgos, los autobronceadores son los aliados perfectos en esta tarea. Sin embargo, también son uno de los productos que más respeto nos genera ya que, hasta que no los dominamos no solemos atrevernos con ellos. Se trata además de un cosmético sobre el que circulan un montón de mitos y leyendas urbanas que hoy vamos a desmontar para que por fin le pierdas el miedo al moreno artificial.

1. Deja la piel naranja

Es seguramente el mito más extendido y, pese a que cuando iniciaron su andadura en los 90 sí que dejaban un resultado estilo Trump, ahora sus fórmulas han evolucionado muchísimo y ya es posible tener un bronceado a la carta, que dependerá del tono que elijamos y del tiempo de exposición que le demos.

2. Todos huelen mal

Es cierto que al principio absolutamente todos los autobronceadores del mercado olían igual debido a su principio activo, el DHA, pero ahora las marcas ya han conseguido camuflar su olor tan característico añadiendo perfume a sus productos con notas olfativas capaces de neutralizarlo.

3. Produce alergias

Como cualquier otro cosmético, los autobronceadores pueden provocar alguna reacción en las pieles reactivas o más sensibles, pero no tienen más probabilidades que otro tipo de cremas. Lo que sí es importante es que si tu piel tiene tendencia a este tipo de problemas, antes de lanzarte a aplicarlo por todo el cuerpo hagas un test en una pequeña zona 24 horas antes, para comprobar que no se enrojece. 

4.Nunca queda uniforme

Si se aplica bien, el autobronceador no tiene por qué quedar a parches, pero es cierto que es uno de los errores más comunes. ¿La solución? Exfoliar muy bien la piel antes de usarlo y, siempre que sea posible, aplicarlo con el guante que suelen incluir la mayoría de las marcas.

5. Reseca la piel

Es cierto que estas fórmulas pueden resecar la piel con el paso de los días, pero teniendo una buena rutina de hidratación corporal no tiene por qué notar nada raro los días que lo lleves puesto. Eso sí, si tienes la piel especialmente seca es vital que la hidrates muy bien antes de aplicarlo, ya que de lo contrario también tienes muchas posibilidades de que el resultado no sea uniforme.

6. No deja que tu piel se broncee

Por último, todavía existe la creencia de que si llevas autobronceador tu piel no recibirá la melanina que se genera de forma natural al exponernos a los rayos solares, algo que es totalmente falso. El autobronceador no crea ninguna película impermeable en la piel que impida que le llegue la radiación solar, por lo que puedes ponerte igual de morena si bajas a la playa con tu autobronceador aplicado. Además, tampoco protege de los efectos nocivos del sol, por lo que tendrás que aplicar protección solar igualmente.

Una vez que ya sabes toda la verdad sobre este tipo de productos vamos a dejarte con nuestros favoritos.