Laura Matamoros, ideal con vestido verde (@_lmflores) | INSTAGRAM

Laura Matamoros explica por qué utiliza bótox cada 4 meses

La influencer ha contado dónde y cómo lo hace con un objetivo que no es el que imaginas. 

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Descubrimos hace tiempo la propiedad alisadora del bótox por ser capaz de acabar con arrugas y líneas de expresión de inmediato, pero se nos olvida que puede hacer mucho más por nosotras. La toxina botulínica se utiliza en infinidad de tratamientos ya sea para acabar con cicatrices, para combatir el acné, con problemas de sudoración excesiva, para aliviar la rosácea... y ahora gracias a Laura Matamoros hemos descubierto un uso más que nos ha dejado alucinadas. 

La influencer ha reconocido en sus stories de Instagram que cada cuatro o seis meses acude a su clínica de confianza para inyectarse esta sustancia pero no por motivos estéticos sino exclusivamente de salud.

Ella se aplica bótox en la mandíbula y la razón por la que lo hace es para conseguir que este músculo precisamente se relaje y que no logre apretar con tanta fuerza ya que el hecho de sufrir de bruxismo, a pesar de llevar férula de descarga para dormir, le provocaba fuertes dolores de cabeza y la zona del cuello similares a los de las jaquecas.

"Ha sido mi mejor descubrimiento", ha dicho la madrileña al respecto. 

Laura Matamoros explica cómo se aplica bótox. | Instagram @_lmflores

Por si no lo sabes, el bruxismo es una patología que sufre aproximadamente el 70% de la población y no es más que un hábito involuntario que provoca que quienes lo sufren aprietan la mandíbula fuertemente hasta rechinar los dientes, generalmente mientras duermen. Esto puede causar dolores en toda la parte superior de la espalda y la cabeza pero también serios problemas en la dentadura, causando en algunos casos incluso la rotura. 

En muchos casos no es necesario seguir ningún tratamiento más que el uso de una férula de descarga para evitar hacerlo mientras se duerme, pero todo depende de las consecuencias que tiene en la persona que lo sufre. Laura Matamoros asegura que probó hace un año recurrir al bótox por recomendación de su cuñada, la médico estética Carla Barber, y le ha solucionado la vida.