Haz que tu piel hiberne

El frío daña la dermis. Este tratamiento se inspira en los mecanismos defensivos de la hibernación animal.

Susana Fernández

El manto hidrolipídico es una auto-protección de la piel, mezcla de lípidos, agua y células córneas, cuya misión es funcionar como escudo frente a las agresiones externas. El frío actúa sobre la piel alterando la composición de dicho manto, cuya capacidad defensiva mengua. El cutis queda más indenfenso ante los ‘peligros’ del invierno. Uno de ellos es la vasoconstricción: los capilares se contraen, disminuyendo la irrigación cutánea, aportando a la tez un aspecto opaco y apagado. Por otro lado, la disminución en la secreción sebácea provoca una carencia de lubricación y nutrición de la superficie dérmica que se traduce en sequedad y tirantez. Mientras que el calor seco de las calefacciones contribuye a potenciar esa deshidratación.
Desde la Clínica Mira+Cueto te proponen un potente combinado de Vitaminas A y E + Ácido Hialurónico puro. El mix de los tres (en altas concentraciones y actuando en sinergia), conforman un muy eficaz “abrigo” facial, emulando las técnicas protectoras que emplean los animales durante su hibernación.

El protocolo se divide en 3 bloques de actuación:

1 Limpieza y renovación en 3 gestos: limpieza de impurezas y desmaquillado, ‘regados’ con una delicada lluvia de agua termal relajante y desensibilizante; peeling de renovación dérmica a través de lo último en dermoabrasión con aparatología de polvo de diamante para así lograr que el cutis quede receptivo a los activos posteriores. Por último, detoxificación interior mediante un masaje de drenaje linfático facial específico, destinado a eliminar el excedente de líquidos y residuos.
2 Coraza hidro-vitamínica regenerante aplicando, en orden exhaustivo, los tres concentrados de principos activos puros sobre la piel: primero, perlas de vitamina A aplicadas gota a gota, que se entremezclaraán con perlas de vitamina E a través de un masaje energético, destinado a potenciar la microcirculación cutánea y favorecer la penetración de las vitaminas.
La ‘coraza’ concluye con la aplicación de una capa de Ácido Hialurónico puro, para retener el cóctel de vitaminas en la piel, creando una barrera invisible ‘captadora’ de agua.
3. Oclusión y relajación dérmica a través de un suave masaje anti-estrés de digitopresión facial y aplicando, a posteriori, una mascarilla oclusiva de fórmula magistral con efecto nutritivo, aclarante y revitalizante que se retira con esponjas vegetales, agua tibia y ducha facial calmante de agua termal.

Duración y precio: 90 minutos (150 € / sesión).