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Así debes conservar tus cosméticos naturales

Los cuidados eco y naturales movieron 30 millones de euros en España en la primera mitad de 2020. Seguro que tú tienes alguno en casa, por eso, te contamos cómo tratarlo para que mantenga sus propiedades. 

Cristina Martín Frutos | Woman.es

Los expertos aseguran que la cosmética ecológica y natural certificada es el nicho cosmético con mayor crecimiento en España. Solo en el primer semestre de 2020 este mercado movió 30 millones de euros, lo que hace sospechar que superará los 55 millones que consiguió durante 2019. La tendencia tiene mucho que ver con algo que ya ha apuntado Stanpa (Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética): el boom del consumidor CSS en belleza. Esto significa que, a la hora de cuidarnos, cada vez somos más Conscientes, Solidarios y Sostenibles

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Por eso, hemos dejado de ver las cremas, champús o jabones bio como una excepción para encontrarlos hasta en los lineales del supermercado. Los fans de este tipo de productos no buscan solo cuidar su piel o cabello con ingredientes naturales, sino también que esas fórmulas se hagan de forma respetuosa con el medio ambiente, que el packaging sea sostenible y que, a ser posible, la marca colabore con algún proyecto relacionado con alcanzar un mundo verde.

Sin embargo, no podemos olvidar que al hablar de cosméticos con certificación ecológica hay que tener en cuenta algunos aspectos, por ejemplo, en su conservación. "El reto en su formulación no solo consiste en conseguir que estos productos sean eficaces sino también en que sus características físicas y sensoriales puedan preservarse de la misma manera que en el caso de los cosméticos tradicionales", explica Cristina Biurrun, Directora de Asuntos Reglamentarios y Científicos de L’Oréal España. A veces, es imposible evitar que el clima interfiera. Algo muy típico cuando hablamos de aceites naturales que pueden solidificarse durante el invierno. 

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En realidad, conservar  la cosmética natural no requiere grandes esfuerzos. Basta con guardar los envases en sitios donde no dé la luz solar directa, lejos de la humedad y las altas temperaturas. También es importante cerrar bien el envase tras su uso, ya que puede oxidarse más fácilmente que uno con agentes químicos. Si hablamos de cosmética sólida -champús, jabones o geles tan de moda últimamente- has de tener en cuenta que tiene que secarse tras su uso. Por eso puedes recurrir a una jabonera de madera, una latita o algún envase de cristal con tapa perforada. 

Por último, quizá te has fijado en el símbolo PAO (period after opening) de tus cosméticos naturales. Ese icono, de un bote abierto y un número dentro, indica los meses que el producto conserva sus propiedades una vez que lo abras. Probablemente en la mayoría sea un 6, frente al 12 habitual en fórmulas tradicionales. Biurrun nos cuenta a qué se debe: "Los conservantes utilizados en los cosméticos con certificación ecológica suelen ser de origen natural, en concreto procedentes de vegetales que han sido transformados a través de procesos de la química verde (proceso que utiliza un mínimo de energía y agua y que genera un mínimo de residuos). Dos ejemplos son el ácido sórbico o salicílico". Y una de las consecuencias de estos conservantes naturales es que pueden durar un poco menos. De todos modos, la experta nos recuerda que "no deben asustarnos términos como artificial, sintético, químico. Si los ingredientes se utilizan en las cantidades adecuadas y en los productos adecuados y se realiza una correcta evaluación de seguridad, tanto sintéticos o de origen natural, todos ellos son igual de seguros", concluye.