Año tras año, pasamos del botín a la sandalia sin tener los pies a punto. | GETTY

En sandalias, de la noche a la mañana

Se impone una pedicura casera express con los mejores consejos y un arsenal cosmético adhoc.

 

Mamen Infante | Woman.es

Como si viviéramos en una especie de monzón fashion constante, este año también hemos pasado de la lluvia tropical al secano total y, por ende, de las botas cerradas a las sandalias, en cuestión de veinticuatro horas. Sin tiempo de reacción. A traición. Porque hasta hace dos días estabas sorteando charcos y hoy meterás por primera vez los pies en la piscina, todo ello sin que tu neceser tenga tiempo de mutar. Llegado este momento, saca tus sandalias nuevas y de la caja y, al probártelas, siente cómo se te eriza la nuca al ver el estado de tus pies. Cómo se encuentran dice mucho del caso que les has hecho mientras hacía frío: Sequedad, grietas, uñas deformes, durezas… Se impone darles una pedicura casera y perfecta. Porque ambos términos son compatibles. Ya pensarás en ir al salón de pedicura a darte un gustazo pero, de momento, adhiérete a este plan express para unos pies dignos en el menor tiempo posible. Para ayudarte en este proceso, los expertos de Masglo te dan sus claves para una pedicura casera paso a paso: 

1. Retira los restos de esmalte que puedan quedar de anteriores pedicuras

2. Para cortar y dar forma a la uña, emplea un corta-uñas profesional, y termina con una lima de grano medio

3. Si te apetece y tienes tiempo, es el momento de darles un baño con sales o algún mejunje que los relaje, limpie y suavice. Recuerda secar bien entre los dedos antes de empezar la pedicura

3. Retira las cutículas. Para ello, aplica un producto específico y deja que actúe el tiempo que indique el envase. A continuación, ayúdate con un palito de naranjo para empujar la cutícula hacia atrás y limpia los laterales con la parte más estrecha de la herramienta

4. Para eliminar las durezas del talón, metatarso y dedo gordo, aplica un producto que las ablande y, después, empléate a fondo con una lima especial. ¡Atenta! Ahora las venden eléctricas, una verdadera gozada 

5. Aplica una pequeña cantidad de gel exfoliante y masajea todo el pie con movimientos circulares durante 3 minutos. Retira los restos con agua y seca bien los pies

6. Antes de esmaltar, prepara la uña. Pasa suavemente por la superficie (con movimiento descendente: del nacimiento al borde externo de la uña para no fragilizarla) una lima pulidora. Limpia la uña y retira todo rastro de grasa. De otra forma, el esmalte no se adhiere

7. La base es imprescindible porque protege la superficie de la uña, impide que amarillee por el uso de esmaltes oscuros, alargara la duración de la pedicura, mejora la adherencia del esmalte, refuerza la uña… Aplícala, pincelando tres veces y sellando el borde de la uña

8. Aplica el tono de esmalte que más te apetezca, sujetando el pincel a 45 grados. La pincelada debe ser suave y la primera capa abundante, pincelando más de tres veces, y sellando el borde de la uña. Deja secar mínimo un minuto y continúa con la segunda capa en menor cantidad pero de la misma manera que la primera capa

9. Que no falte el brillo. Aplica una capa generosa de top coat

10. Termina la pedicura aplicando una crema hidratante y masajeando, de forma ascendente, desde la punta de los dedos hacia los tobillos o pantorrillas sin tocar las uñas.

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