D.R.

'Cejapedia': todo lo que debes saber para depilarte las cejas

Te dejamos una pequeña guía sobre esta pequeña parte del rostro fundamental para enmarcar tu mirada de manera que, cuando decidas ponerte manos a la obra, el resultado sea un éxito y no un desastre.

María Aguirre

Cuanto menos toques tus cejas, mejor. Esta máxima que puede sorprender por su contundencia es importante tenerla siempre presente. Esto no significa, ni mucho menos, que tengas que dejarlas a su libre albedrío sin ningún tipo de control, pero sí que no te preocupes tanto por la precisión como por la naturalidad.

Hace ya tiempo que se dieron por abandonadas esas finísimas cejas que no dejaban nada a la improvisación para rendirnos ante las más gruesas de aspecto sencillo. Estas requieren igualmente de un diseño y, por supuesto, de un mantenimiento, porque serán ellas con su poder imperceptible pero abrumador, las encargadas de crear armonía en tu rostro. Y más ahora, en tiempos en las que son nuestros ojos los que se llevan todo el protagonismo por permanecer el resto oculto tras las mascarillas

De ahí que nos hayamos propuesto elaborar esta pequeña guía sobre los básicos a tener en cuenta antes de tener que lamentar ningún disgusto por hacer un uso erróneo de la pinza. 

Ponte en manos especializadas

El primer paso es evidente pero muy necesario. Un buen diseño de cejas puede hacer mucho más de lo que crees por ti. Deja que sea una experta quien te dibuje la forma en función de tu rostro. Será la mejor manera de definir el grosor, el tamaño y la densidad para que después puedas tú hacer los cuidados pertinentes en casa. Tu objetivo en este caso es el de conservarlas saneadas, no el de experimentar. Si quitas más pelos de la cuenta lo acabarás lamentando.

Philips

¿Cera, hilo, pinzas, cuchillas o maquinilla?

Aquí podíamos enumerar durante horas las ventajas e inconvenientes de cada una de las técnicas pero aun así tendrías que ser tú quien tomara la última decisión porque dependerá de tu tipo de piel, tu tipo de vello y tus necesidades. Hay cada vez más depiladoras faciales interesantes que no arrancan el pelo de raíz sino que lo remodelan, la pinza es un recurso genial como complemento al uso de la cera -este último muy efectivo pero peligroso si no se coloca en el lugar exacto-, las cuchillas pueden dar un resultado interesante pro tienen el riesgo de irritar en exceso la zona y las tijeras es mejor utilizarlas en última instancia solo para facilitar el peinado de los pelos más rebeldes que aparecen en las puntas. 

Los cuidados que merecen

Las especialistas en cejas aconsejan que sea cada tres semanas aproximadamente cuando se retoquen, pero no hay que olvidar que entre una sesión y otra hay que ofrecerlas una serie de mimos para favorecer su correcto crecimiento. Hay que ser constante con esta parte de la rutina de belleza porque el vello se va debilitando e incluso puede caerse por lo que, más allá del uso de productos específicos como sérums, aceites, bálsamos o geles para la zona, es imprescindible llevar una buena alimentación en la que no haya déficit de proteínas, ni de hierro, Vitamina C y calcio. 

Ayúdate de lápices y fijadores

Deberían ser básicos en tu neceser de maquillaje. Después de peinarlas dejando la forma deseada, utiliza el lápiz para rellenar, cubrir calvas o marcar más la silueta y, por último, no te olvides de fijarla con tu producto preferido para que el resultado aguante toda la jornada. También te servirán para ocultar canas en el caso de que no quieras teñirlas y puedes ayudarte de corrector e iluminador para crear puntos que llenen de luz tu rostro.