Los ojos y los labios, el centro de todas las miradas. | Imaxtree

Combatir ojeras y rejuvenecer los labios, los tratamientos estéticos más demandados en plena pandemia

El uso de las mascarillas ha  hecho que centremos nuestra atención en la mirada y, de paso, aprovechemos a retocar nuestros labios ahora que permanecen ocultos. 

María Aguirre

Contaba el doctor José Ricart hace un par de años en un artículo de Marta Bonilla, redactora jefe de Woman, que hacía tiempo que “pincharse había dejado de ser un secreto”. Los avances técnicos, la democratización de muchos de los tratamientos de belleza y el boca a boca ha provocado que se haya perdido el miedo a las agujas u otro tipo de de metodologías que no hacen más que ayudar a ofrecer tu mejor versión. Cierto es que la pandemia, como a muchos otros sectores, le afectó de lleno, pero los meses más complicados parecen haber terminado para dar paso a una época en la que necesitamos motivaciones para salir del letargo.

Tal y como reconoce Marta García, creadora del prestigioso centro de estética avanzada que lleva su nombre en Oviedo, “Al principio hubo una disminución importante, pero ahora te diría que todo lo contrario. Tenemos tantas cosas limitadas que la gente se dio cuenta que la mejor inversión es un mismo y se están cuidando mucho más”.

Todos los expertos coinciden en que esta apuesta por uno mismo tiene el foco puesto en la mirada. La doctora Mar Mira, de Clínica Mira+Cueto, así lo confirma: “es verdad que se ha notado un aumento en la necesidad de querer embellecer más la mirada”, explica. “Ahora que llevamos mascarilla, los ojos son los nuevos labios. Los maquillamos y embellecemos para vernos bien, aumentar nuestra autoestima y hacer que esta situación sea más llevadera”, prosigue. Para ello, tratamientos como el que realizan en MIRA+CUETO, ‘Smile with your Eyes’ -consigue que el ángulo externo del ojo esté elevado unos grados por encima del interno-, son de los más solicitados, como lo es la técnica Atenea© de la dra. Natalia Ribé, la cual se realiza en la Clinique La Praire para recuperar el aspecto luminoso y juvenil de la mirada eliminando las ojeras, rellenando la zona periocular, al mismo tiempo que elimina cualquier rastro de cansancio o tristeza.

El objetivo es, por tanto, acabar con lo que ha sido bautizado por los especialistas en belleza como “rostro-confinado”, que no es más que la cara de cansancio que se ha apoderado de muchos de nosotros. “Se traduce en un rostro abotargado que da la sensación de falta de descanso y energía bajo mínimos. Su conjunto de ‘síntomas’ a modular se concentra principalmente en la región de los ojos y del contorno facial, incluyendo: sombra de ojera + inflamación del párpado inferior (bolsa) + descolgamiento del párpado superior + pérdida de definición del contorno facial (óvalo) + caída de estructuras (descolgamiento) como pómulos”, explica la doctora Mar Mira.

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No creas que la parte superior del rostro es lo único que preocupa en esta nueva normalidad. Los labios, que hasta ahora habían sido los protagonistas de la mayoría de consultas de estética, no han pasado ni mucho menos a un segundo plano. Permanecen ocultos, sí, pero siguen liderando las inquietudes de belleza puesto son clave en nuestros gestos. “Creo que este incremento se debe precisamente al uso de la mascarilla, ya que es el momento perfecto para los que tenían miedo porque ahora que no se ven lo pueden camuflar”, razona Marta García.

Desde Clínicas Dorsia, corroboran esta afirmación ya que lo sitúan el aumento de volumen en los labios con ácido hialurónico como el tratamiento más buscado entre las mujeres menores de 30 años. Después son la definición del contorno y la búsqueda de la proporción las que pasan a ser Requeridas en los distintos centros y es a partir de los 40 cuando el conocido como "código de barras” pasa a ser preocupación principal con el consiguiente reto de acabar con esas arrugas verticales del labio superior.

¿Cuánto duran los tratamientos?

La edad, la piel, el estado de salud y los hábitos de cada persona son determinantes a la hora de pautar la duración de un tratamiento. Aun así, desde Clínica Opción Médica nos orientan sobre el tiempo que, más o menos, debemos invertir, para conseguir unos buenos resultados. El bótox, por ejemplo, tiene una duración aproximada de unos 6 meses aunque es a los 2-3 días cuando se hace visibles sus efectos en función de la zona en la que se utilice.

Lo mismo ocurre con el ácido hialurónico, el cual suele emplearse para corregir ojeras, arrugas, surcos, definir contornos o aportar volumen en labios o pómulos, y suele durar entre 8 meses y un año.

Otros como el lipofilling facial, en cambio, son para siempre, lo que significa que mantienen su efecto de manera permanente. Tal y como explican desde la Clínica Opción Médica, el procedimiento consiste en la extracción de una pequeña cantidad de grasa acumulada en determinadas zonas del cuerpo y posteriormente se infiltra en todo el óvalo facial.