¿Qué es el 'bacne'? | Istock

¿Qué es el 'bacne'? Te decimos cómo evitar los granitos en la espalda

 ¿Cómo acabar definitivamente con el temido acné en la espalda? Sigue estos simples consejos

A.M

¿Quién no ha sentido alguna vez en su vida una pequeña protuberancia molesta en la espalda?  Te recuestas en el sofá o en tu cama y hay algo que te molesta, que te incomoda. Así que estiras tu brazo lo más que puedes, pareces contorsionista y ¡pum! para tu desgracia se trata de un grano. Pero como hay que ver para creer, entonces te diriges al espejo más grande que tienes, solo para terminar de confirmar que en efecto se trata de un molesto y horrible grano.

Y a esta acumulación de cebo se le conoce popularmente como 'bacne'. Sí, es que los anglosajones son así de creativos y les encanta unir palabras, así que este término resulta de la unión de back (espalda, en inglés) y acné o lo que es lo mismo: los temidos granitos en la espalda.

Lo cierto es que al igual que el acné que aparece durante la adolescencia, en la mayoría de los casos el bacne puede producirse por tener una piel grasa, por padecer ciertos desequilibrios hormonales o por otros agentes externos como la sudoración excesiva durante la práctica deportiva o el uso de determinados detergentes a la hora de lavar la ropa. Ojo, que hablamos de lo que popularmente se conoce como 'acné vulgar', pero si tú padeces un problema dermatológico lo mejor es que acudas con un especialista.

Dúchate después de hacer ejercicio. | Istock

Las (posibles) causas:

Cuando los niveles de hormonas en la sangre aumentan, las glándulas producen un exceso de grasa. Al mismo tiempo, las células muertas de la piel que no se desprenden correctamente obstruyen los folículos. La combinación de estos procesos conduce a la acumulación de grasa y da lugar a puntos negros y granitos.

Todos tenemos la bacteria Propionibacterium acnes viviendo en nuestra piel, pero no a todos nos causa problema. Lo cierto es que la acumulación de grasa en la piel que experimentan las personas propensas al acné crea el entorno perfecto para que la bacteria se multiplique. Esto puede provocar una inflamación y la formación de manchas rojas y llenas de pus. Según la Asociación Británica de Dermatólogos, hay pocas pruebas de que algún alimento concreto, como el chocolate pueda causar acné. Sin embargo, la Academia Americana de Dermatólogos señala que hay estudios que demuestran que ciertos hidratos de carbono, como el pan blanco y las patatas fritas, aumentan los niveles de azúcar en sangre, lo cual es un posible desencadenante del acné.

Ahora que ya entendemos un poco qué es la famosa bacteria que produce el acné es momento de conocer cómo podemos evitarlo o bien mejorarlo.

Cómo evitarlo y tratarlo 

El gel de baño es más importante de lo que crees. Si bien es cierto que no curará el problema, sí puede evitar que se agrave. Los expertos recomiendan usar geles suaves con un ph 5,5 para regular la flor bacteriana. Además, fíjate bien en la composición del gel, es muy importante que contenga ingredientes que ayuden a eliminar los granos, como el ácido salicílico (exfolia la capa superficial de la piel y desobstruye los poros de sebo y piel muerta), el ácido glicólico (disuelve la capa superior de células muertas de la piel para prevenir las manchas y difuminar las marcas rojas que deja el acné), y el ácido láctico (suaviza la piel).

Cuida el gel de baño que utilizas. | Topalov / ISTOCK

Dúchate inmediatamente después de entrenar. Las bacterias responsables del acné proliferan en la piel sudada, así que es importante quitarse la ropa del gimnasio y ducharse lo antes posible después de entrenar. Incluso si no has hecho ejercicio intenso es fundamental que elimines el sudor. 

El acné no está relacionado con la limpieza, pero sí sabemos que el sudor puede agravarlo. Los champús y acondicionadores para el cabello pueden dejar residuos en la espalda que pueden obstruir los poros y provocar bacné. Así que después de quitarte el acondicionador o mascarilla para el cabello, es importante que laves tu espalda.

No te olvides de la exfoliación. Escoge un exfoliante suave para eliminar restos de células muertas que van a participar activamente en la obstrucción de glándulas sebáceas.

Elige la crema hidratante corporal adecuada. Asegúrate de que eliges una crema corporal que no solo te hidrate, sino que también mantenga a raya la grasa. Evita aquellos produtos que estén elaborados con aceite, ya que pueden provocar acné.

Cuida tu dieta. Aunque no está claro si hay ciertos alimentos que pueden provocar la aparión de granitos, lo mejor es controlar la ingesta de azúcares refinados ya que podrían favorecer el acné. Y como siempre bebe mucha agua.