El aceite para el rostro que te ayudará a dormir mejor. | AleksandarNakic / ISTOCK

Existe un aceite para el rostro que se vende en Laconicum y te ayuda a dormir mejor

Un producto apto para todo tipo de pieles.

Aida Ortega | Woman.es

Puede que suene extraño, pero en Laconicum venden un aceite para el rostro que, además de ser apto para todo tipo de pieles, te ayuda a dormir mejor. 

Esta fantasía de producto no solo regenera la piel, sino que calma y relaja para que duermas profundamente y te despiertes con un aspecto radiante. Esto último gracias a la vitamina c. 

Para superar el insomnio existen trucos muy dispares (y otros no tanto) que prometen ayudarte en la necesaria labor de descansar profundamente cada noche. Especialmente los españoles, pues según el estudio'El sueño de los españoles' publicado por el Centro de Investigación del Sueño de Flex, el 51% de los españoles nos despertamos cada mañana con la sensación de no haber descansado bien. Es más, somos los que menos dormimos de media en Europa. 

Poco importa que haya colecciones de pijamas que te hagan sentir como en una nube o alimentos que favorecen el descanso (y otros que logran el efecto contrario). Al despertarte siempre tienes la sensación de que no has dormido lo suficiente. Y tu cara denota ese cansancio. ¡Hasta hora!

Lo que vamos a presentarte es un aceite para el rostro que se vende en Laconicum cuyo nombre es toda una declaración de intenciones: 'Dream, Dream, Dream', de Neighbourhood Botanicals (el precio es de 29,99 euros). Un producto que devuelve la elasticidad a la piel y potencia la regeneración de colágeno y esto lo consigue gracias a los fitoesteroles y la vitamina C. La fórmula, que contiene ácidos esenciales y vitaminas calman la piel del cansancio del día y la ayudan a regerenarse. Además, y aunque parezca una locura tratándose de su formato, frena la grasa. 

Dream Dream Dream, Neighbourhood Botanicals (29,90 euros). | D.R

Su agradable aroma te transporta a un estado de máxima relajación que te ayudará a dormir mejor y presumir de un rostro descansado a la mañana siguiente. 

¡Dulces sueños!