D.R.

Este es el perfume del exceso, el erotismo y la feminidad. ¿Te atreves?

Ya conoces a la actriz Emily Ratajkowsky. Pues Pure XS for Her es como ella: insolente, sexy y sin complejos. Solo para chicas libres. Pero libres de verdad, como todo lo que lleva el sello Paco Rabanne.

Woman.es para Paco Rabanne

El nombre de Paco Rabanne siempre será sinónimo de libertad y de modernidad radical. Hoy, la firma ha hecho suyas las señas de identidad de su fundador y no solo han asumido el exceso, sino que lo cultivan. Experimentan e inventan para superar sus propios límites. Se permiten la audacia y son insolentes a menudo. Simplemente para seguir echando por tierra los códigos y cambiar las mentalidades. Pure XS for Her es su último atrevimiento.

Con este nuevo aroma, Paco Rabanne apuesta por la provocación en su grado más alto. Es exceso en estado puro. Una historia de fantasía erótica y ardiente deseo que toma cuerpo en un perfume que es una trampa de sensaciones para perder la razón. Igual que la actriz Emily Ratajkowski. No podía haber mejor embajadora de este perfume. Una musa que comparte los valores de Paco Rabanne “y ese tono decidido, tan sexy, con que la marca se dirige al mundo”, según sus palabras. Del mismo modo, ella sabe utilizar su sex-apeal como empoderamiento.

Emily Ratajkowsky, imagen de XS for Her de Paco Rabanne. | D.R.

¿Quién no conoce la insolencia de esta actriz? Ella se expone sin tabúes, orgullosa de su cuerpo y su ardiente belleza. Con 18 millones de seguidores en Instagram, Emily se ha convertido sobre todo en la voz del nuevo feminismo. Actriz, modelo y activista, anima a las mujeres a asumir su cuerpo con orgullo y reivindica alto y claro el derecho tanto a mostrarlo como a disponer de él: “Para mí ser sexy es sinónimo de belleza. Es una expresión de nuestro ser que hay que celebrar, maravillosamente femenina”. Y ella lo tiene todo en exceso: las curvas, pero también el estilo, la desenvoltura y el magnetismo. Pura provocación.

Una fantasía erótica hecha perfume. | D.R.

Como este perfume floral, creado por Quentin Bisch. Su idea (atrevida, cómo no) era traducir un orgasmo en términos olfativos y crear una auténtico estallido de los sentidos. Para ello, el perfumista imaginó un dúo explosivo: una flor de ylang-ylang magnética frente a un pop-corn muy adictivo. Acordes que vibran al unísono y se responden en tensión para desencadenar una detonación carnal, una avalancha de sensaciones. Toda una declaración de intenciones encerrada en un frasco esculpido en vidrio, con aristas que le dan un porte altivo y curvas torneadas que son la expresión de la sensualidad. Alrededor, el abrazo de la serpiente dorada. Tentadora, como una joya. ¿Te atreves a caer en la tentación?