Prepara tu melena para que no sufra en verano. | Imaxtree

Cómo preparar tu pelo para que no sufra este verano

El sol, los cambios bruscos de temperaturas, el cloro... nuestro cabello está llamado a sufrir durante los meses de calor pero, ¿está preparado para ello? Hablamos con diferentes expertos para que nos den las pautas necesarias para evitar lamentos. 

María Aguirre

Desde el mismo momento en el que el termómetro empieza a alcanzar cuotas más altas, se activa nuestra alarma. Y mira que sabemos que es algo que debemos hacer durante todo el año, pero el hecho de saber que podemos casi rozar con la punta de nuestros dedos el verano hace que nuestras ganas de cuidarnos se multipliquen por mil. Empieza la búsqueda de protector solar para nuestra piel y la puesta a punto para que nuestros pies puedan por fin recuperar las sandalias libres de grietas pero, ¿qué ocurre con nuestro pelo? Tendemos a olvidar que él también sufre las inclemencias del tiempo y que podemos hacer mucho por evitar que lo haga.

“El primer efecto claro es el de las temperaturas. Al aumentar, aumenta nuestro sudor y en el cuero cabelludo puede acarrear un exceso de sebo que favorece la irritación o la aparición de caspa”, explica Juan José Andrés Lencina, dermatólogo y tricólogo, experto de h&s, quien hace hincapié en que lo que verdaderamente resulta dañino son los cambios drásticos: “Por regla general, es cierto que el frío tiende a secar más nuestra piel y el calor a que sude más profusamente. Pero lo que además ocurre en estas épocas del año, son cambios drásticos de temperatura, del frío de la calle, al calor de la calefacción o de las altas temperaturas al sol, al frío seco del aire acondicionado”, incide.

No es esto lo único que le ocurre al pelo cuando cambiamos de estación. Como bien recuerda el doctor, además de la humedad, el estrés puede actuar como factor “confusor” llegando a alterar el estado de nuestra melena. “Con el verano suelen venir las vacaciones y el descanso, lo que por lo general mejora nuestra piel y nuestro cuero cabelludo, por ejemplo”, aclara. Lo malo es que este descanso se acompaña generalmente de una relajación en nuestras rutinas que afecta también negativamente. “Hay gente que no se seca el cabello, o después de la ducha tras un día de sol no usa el secador, pero no es nada bueno irse a dormir con el cabello mojado, porque puede producir problemas en el cuero cabelludo, como descamaciones. Además si el cabello es más frágil puede debilitarlo más y provocar la rotura de las fibras capilares”, comenta Helena Reyes, CEO My Organics, quien recomienda utilizar ropa de cama para las almohadas de tejidos nobles, como la seda: “Es peor el uso de algodón o de las fibras sintéticas, para que no se rompa el cabello, y por supuesto con el cabello siempre seco. Es bueno utilizar toallas de fibras especiales que absorben al máximo la humedad para conseguir que el cabello se seque antes”, argumenta.

Los productos para proteger el pelo del sol durante el verano. | Jacob Ammentorp Lund / ISTOCK

Protección extra contra el sol

El sol puede provocar sequedad en nuestro pelo, puede acabar con su brillo e incluso puede cambiar su color. Sin embargo, lo de ofrecerle los cuidados necesarios para que esto no suceda figura aún en nuestra lista de asignaturas pendientes en materia de belleza. Sobre todo cuando nos enfrentamos a largas jornadas de exposición solar en las que pasamos por alto lo que el cabello necesita. Tal y como alude Lencina, “Muchas de las peores quemaduras ocurren cuando “bajamos la guardia”. La gran mayoría de las personas usa fotoprotectores para ir a la playa o la piscina, pero los olvidan cuando van a estar todo el día paseando, o cuando van de excursión, por ejemplo. La mejor forma de no olvidarlos es usarlos a diario, como parte de una rutina”.

La protección frente a los rayos es imprescindible, como también lo es aportar al cabello una hidratación más intensiva. María Baras, de Salón Cheska, aconseja aplicar una mascarilla de medios a puntas cada vez que se lava el pelo para mantenerlo nutrido e hidratado, siempre con el pelo escurrido quitando los excesos de humedad. “Aunque siempre se ha recomendado dejarlo actuar durante unos 20/30 minutos, puedes utilizarlo durante la ducha y en pocos minutos, el tratamiento habrá hecho efecto en el cabello”, aclara.

En este sentido, la CEO de My Organics, Helena Reyes, también incide en la importancia de utilizar un aceite reparador y nutritivo, así como un fortalecedor capilar que previene la caída del cabello. “Se puede aplicar mezclándolo con el acondicionador y/o mascarilla y dejándolo unos 10 minutos en exposición. Sus propiedades nutritivas le devolverán el brillo y ayudará a fortalecer el cabello y a evitar el encrespamiento”, justifica. "También es muy importante utilizar un buen cepillo, que contenga cerdas naturales como por ejemplo las de jabalí para mimar tu cabello y olvidarte de los enredos. Invertir en un buen cepillo es una garantía para el cuidado del cabello", continúa Reyes.

Todo esto sin olvidar el hecho de que puede ser favorable pasar por la peluquería a sanearlo y, sobre todo, llevar una limpieza profunda diaria. “Con el calor, es recomendable que lavemos nuestro pelo y cuero cabelludo con más frecuencia. Hay que tener en cuenta ese exceso de sebo y sudor que suele acompañar al aumento de las temperaturas. Esto hace que sea fundamental el uso del producto adecuado, que nos proporcione una seborregulación y una limpieza profunda y apropiada”, justifica el experto de h&s.