Kim Kardashian fue una de las más aplaudidas en la gala MET 2019. | Dimitrios Kambouris / GETTY

La maravillosa peluca de Kim Kardashian para presumir de 'pelazo'

¡Fantasía!

CARMEN RAYA | WOMAN.ES

Hace ya muchos años que las hermanas Kardashian implantaron un canon de belleza que se caracteriza por el exceso. Curvas de infarto, melenas salvajes, manicuras infinitas, maquillajes extremos... Todo ello se ha convertido en marca de la 'kasa' y muchas famosas, como por ejemplo Rosalía, se han hecho eco de algunas de ellas

Aunque han ido afinando y puliendo sus estilos con el paso del tiempo, lo cierto es que los cambios constantes de look a los que se someten no siempre tienen los efectos deseados en sus cuerpos. Por ejemplo, Kylie Jenner pasó una época en la que no paraba de teñir su melena de diferentes colores y tuvo que cortar por lo sano. Algo que también le ocurrió a Kim Kardashian

De ahí que todas ellas opten por pelucas para poder cambiar constantemente de peinado y no someter a su pelo natural a los daños que eso conlleva. Algo que, siendo sinceras, nos encantaría hacer a nosotras también. Pero claro, las pelucas de las Kardashian deben costar bastante dinero porque el resultado es siempre espectacular. 

De hecho, Kim ha querido mostrar en Instagram un 'behind the scenes' de uno de sus últimos proyectos y en la imagen se puede comprobar como luce una melena rubia y rizada que ni la propia Shakira. Pero claro, amigas, tiene truco. ¡Es una peluca! Y de hecho ha sido su hermana Kylie Jenner quien ha decidido trolearla en sus Stories.

Será una peluca, pero qué pelazo. | INSTAGRAM

"Sabemos que es una peluca, Kim", le ha escrito Kylie Jenner. Y sí, amigas, lo es, pero hemos querido escribir este artículo en defensa de las pelucas. De hecho, muchas eran las famosas que en la época dorada de Hollywood apostaban por ellas. Y no pasaba nada. Cierto es que, a día de hoy, los productos capilares han avanzado mucho y cuidan enormemente el cabello contra las agresiones de tintes y aparatos como secadores o planchas, pero invertir en una buena peluca puede que, al final, no sea mala idea

Bueno, está no, pero ya nos entendéis.