helenaak / ISTOCK

Crioterapia capilar o cómo el frío puede ayudarte a conseguir un pelazo de infarto

Ya conocíamos la crioterapia para la cara y el cuerpo, pero ahora esta revolucionaria técnica llega a nuestro cabello para dar nueva vida al pelo dañado.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Probablemente ya conozcas los beneficios de la crioterapia corporal, una técnica que consiste en proporcionar cuidados a la piel a través del frío. Puede ser para calmar el dolor o la inflamación, disolver la grasa, favorecer la recuperación física o incluso estimular la circulación sanguínea. Cuando se utiliza en el rostro, el tratamiento con frío mejora la calidad de la piel haciéndola más firme. ¿Y sabías que también es posible utilizar el frío para mejorar nuestro cabello? Esto es precisamente lo que ofrece la crioterapia capilar, una técnica adecuada para todo tipo de cabellos.

Como sabes, una de las técnicas más utilizadas para dar más brillo a nuestro cabello es darle un último aclarado con agua fría cada vez que lo lavamos. La razón es que el agua fría cierra los poros del cabello, a diferencia del calor, que los abre. Esto hace que el cabello sea más sedoso, controla el encrespamiento y favorece el crecimiento. Es ideal para mejorar la textura en medios y puntas, pero también para facilitar el secado diario y crear rápidamente cualquier peinado.

¿Cómo funciona la crioterapia para el cabello?

Existen diferentes métodos para tratar el cabello con frío. ¿El primero? Meter la plancha del pelo en el congelador. Esto es básicamente lo que propone la marca Inverse Hair con sus placas especiales de alisado "crioterapia para el cabello". Son similares a las de una plancha de pelo clásica, pero no necesitan estar enchufadas. Sólo tienes que meter la plancha en el congelador durante al menos cuatro horas para que las placas estén por debajo de 0°C. A continuación, podemos utilizarla en nuestro cabello como lo haríamos con una plancha tradicional; es decir, deslizando nuestros mechones entre las placas frías y haciendo varias pasadas en cada mechón.

Amazon

La gran diferencia con las planchas clásicas es que estas se usan sobre el cabello húmedo, y que su potencia alisadora no es tan grande como el de las herramientas de calor, por lo que funciona genial en el pelo ondulado pero no en las melenas más rizadas. Tras su uso, el cabello estará más brillante y suave, y también más sano. El único punto negativo que podemos encontrar en esta herramienta es el tiempo. Puesto que las placas van atemperándose a medida que pasan los minutos hasta alcanzar la temperatura ambiente, solo dispones de unos 20 minutos de uso antes de ver disminuir sus efectos.

La segunda herramienta que permite disfrutar de los beneficios de la crioterapia capilar es el cepillado en frío. Al igual que el anterior, este aparato está recomendado para alisar el cabello ondulado, pero también puede utilizarse en cabellos rizados o lisos para obtener todos los beneficios que el frío aporta al cabello. El cepillo Monlida utiliza la tecnología de refrigeración termoeléctrica para suavizar la fibra capilar. El diospositivo, que se enchufa a la red eléctrica, aplica el frío y, además, proporciona al cabello un bonito brillo y controla el encrespamiento. Puede utilizarse sobre el cabello húmedo, pero también sobre la barba para peinarla y domarla, por lo que es ideal para compartirla con tu chico.

Amazon

¿Buscas una opción un poco más económica para tu primer cepillo de crioterapia? Pues prueba con este otro peine alisador con tecnología de iones.